El Juicio Final

Escrito por David Wilkerson

El apóstol Pablo, uno de los más fieles servidores de Dios, tenía tres motivaciones importantes detrás de su fidelidad: Esperanza, amor y temor.

Pablo tenía una bendita esperanza de vida eterna que lo motivaba a ser fiel; tenía también un gran amor por Cristo, en 2ª. de Corintios 5:14 dice: “Porque el amor de Cristo nos constriñe” dando a entender que lo impulsaba a permanecer fiel a Dios; pero, la fidelidad de Pablo también estaba motivada por otra cosa, el temor reverente que le producía pensar en aquel día, en que iba a estar ante el Juez del mundo en el Día del Juicio.

Hoy, la gran mayoría de los cristianos sólo poseen las dos primeras motivaciones. Cada creyente confiesa tener esperanza de vida eterna. Muchos dicen con toda sinceridad. “Yo conozco y amo a Jesús con todo mi corazón”, pero lo que está faltando en la Iglesia de Jesucristo en estos últimos días es esa tercera motivación: La tremenda realidad de que un día estarán ante el Dios Santo y tendrán que dar cuenta de cada una de sus acciones, pensamientos y motivos. [Muy pocas veces y eso si lo hacemos, pensamos en aquél Día del Juicio].

Es esta verdad de que ha de llegar el Día del Juicio, la que produce creyentes serios y santos. Los que evitan pensar en ello son usualmente fríos, descuidados e indulgentes.

Sin embargo, en algún momento quizás no muy lejano, cada persona se presentará en el lugar del Juicio para ser juzgado por Jesucristo: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo” [2ª. Corintios 5:10] “De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”. [Romanos 14:12]. En este mismo momento, los ángeles están ya listos para recibir la orden de Jesús para reunir de todos los rincones de la tierra, tanto a los inicuos, como a los justos. “Enviará el hijo del hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad.” [Mateo 13:41]

Todos los ricos, famosos y poderosos de todas las épocas serán traídos y se presentarán ante Él: “Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos... se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿Y quien podrá sostenerse en pie?” [Apocalipsis 6:15-17]

Hay una actriz famosa que habla constantemente de la reencarnación, asegura que ha vivido muchas vidas y que cuando muera, regresará a la tierra en otro cuerpo. ¡Qué terror les espera a ella y a sus seguidores! Un ángel del Señor será enviado a sus tumbas, uniendo cuerpo y alma. Repentinamente descubrirán que no hay otra vida. En lugar de eso, serán llamados por el Juez a la última corte, una corte sin apelaciones. Y la única vida después de está vida, será la eterna condenación para todos los que lo rechazaron.

Ciertamente, los ángeles reunirán toda la “cizaña” los pecadores e inicuos y los arrastrarán en manojos para quemarlos. [Ver Mateo 13:40,30]. Ellos no vendrán voluntariamente, sino gimiendo, llorando y crujiendo los dientes.

DIOS TIENE REGISTRADO EN LIBROS LO QUE CADA ALMA HA VIVIDO, DESDE ADAN

Dios guarda por escrito cada acción de toda persona, cada uno de sus pensamientos, palabras y obras. Los motivos del cristiano están en un “libro de registro”, el Libro de la Vida. En el día del Juicio, Cristo recordará a todos los que están en ese libro:

“Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito el libro de memoria delante de Él para los que temen a Jehová... Y serán para Mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.” [Malaquías 3:16-17]

Si usted ama a Jesús con todo su corazón y está purificado por Su sangre, entonces su nombre está inscrito en el Libro de la Vida. Los tales no tienen porque temer a este mensaje; de hecho, debe traer gran gozo a su corazón lo que Dios tiene planeado para los que le aman.

Pero existe el Libro, y aparte están los libros. La Biblia dice que cada persona tiene su propio libro, donde se encuentra escrito cada acontecimiento de su vida en la tierra. “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo... Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y otro libro fue abierto... y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.” [Apocalipsis 20:11-13]

Los malvados y los inicuos serán juzgados por todo lo que está escrito en esos libros, uno por uno, ante el Juez de toda la tierra.

Las Escrituras dicen que cada persona tendrá un cuerpo resucitado en ese tiempo. Los pecadores tendrán un cuerpo “Preparado para destrucción.” [Romanos 9:22]. Pero a los santos les será dado un cuerpo nuevo, como el del Señor. Cuando termine el Juicio, el Cordero se levantará de Su trono y guiará a Su rebaño al paraíso eterno.

Sin embargo, antes que el Juez haga esto, Él nos llamará a Su lado mientras juzga a los malvados: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como Yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en Su trono.” (Apocalipsis 3:21). Jesús nos dirá a nosotros: Vengan siéntense a mí derecha mientras el Juicio procede.

TRATE DE IMAGINAR EL ESCENARIO MIENTRAS COMIENZA EL JUICIO

Hitler gritará con agonía mientras el Juez le dice a Sus ángeles que lean la lista de los nombres de cada judío que asesino. Seis millones de nombres; los de cada hombre, mujer y niño que mato. Cada grito será repetido, cada clamor desde los hornos se escuchará nuevamente. Todos sus verdugos compartirán su terror.

Después pasara él ejército de doctores y enfermeras que ayudaron a abortar, de pie ante el Juez, temblaran conforme escuchen la lista de los nombres de millones de bebés. Dios tiene un nombre para cada uno, porque de acuerdo con las Escrituras ellos fueron conocidos desde la eternidad. [Ver Jeremías 1:5]. Cada grito dentro del vientre será vuelto a oír, mientras los doctores que cometieron estos actos asesinos tendrán que estar de pie escuchando. Cada madre que permitió que su bebé fuera asesinado verá la vida que Dios había planeado para su hijo y como se la robó. El Juez expondrá todo.

Luego pasarán los que “descuidaron su salvación”. [Ver Hebreos 2:3]. Ellos estarán muy espantados, no creyendo estar numerados entre los transgresores. Se oirán sus clamores: “Nosotros fuimos a la iglesia, diezmábamos. Te llamamos por tu nombre. No éramos malvados”. Pero el Juez dirá: “Todas nuestras justicias como trapo de inmundicia.” [Isaías 64:6]. Otros dirán: “Nosotros echamos fuera demonios, sanamos a los enfermos. Hicimos obras grandiosas en tu nombre.” Pero el Juez contestará: “Os digo que no sé de donde sois; Apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad.” [Lucas 13:27]

Un ángel se parara en medio de ellos, repitiéndoles las Escrituras que ellos escucharon durante su vida: “No atendieron con diligencia las cosas que oyeron” [Ver Hebreos 2:1).

También ante el trono estarán muchos otros rostros que recuerdo, no conozco sus nombres; sólo recuerdo el odio que vi en sus caras y las terribles blasfemias que salían de sus labios: Son las caras de tres lesbianas, viéndome fijamente al frente de un edificio de oficinas en Manhattan. La “operación rescate” estaba evangelizando ante una clínica de abortos. Y esas tres muchachas gritaban y maldecían: “Saquen su basura de Cristo de las calles. Tomen a su Jesús y métanse nuevamente en sus hoyos”.

Es la cara del doctor que abortaba, el hombre que hizo una fortuna matando a niños no nacidos. El levantó el puño amenazando a los cristianos, las venas de su cuello estaban hinchadas, y el odio llenaba sus ojos. Y en alta voz gritaba; “Voy a agarrarlos por esto, los voy a demandar. Ustedes me la pagarán.”

Están asimismo las caras de los homosexuales llenos de lujuria desfilando por el Círculo de Colón durante el desfile “Orgullo Homosexual” en Nueva York hace dos años. Yo estaba observando cómo 250,000 activistas homosexuales marchaban. El solo hecho de ver a alguien cargando una Biblia causó que se levantaran coros burlones: “!Jesús fue homosexual. Dios es homosexual!” y perversas rimas:

“Somos maricones y aquí estamos Cuiden a sus hijos Que por ellos vamos.”


No fueron las palabras blasfemas o la increíble arrogancia lo que me afectó, fue el odio por Cristo, la mirada que decía que si Jesús estuviera allí ese día, con gusto lo hubieran clavando del árbol más cercano al Parque Central.
Sin embargo, de pronto estarán ahí ante el trono del juicio, agrupados en un montón, paralizados con agonía y temor. Es el día de la ira y la venganza de Dios. Ahora, conforme cada libro es abierto, y cada acto vil es leído en voz alta, ¿Qué ha sucedido con sus burlas? ¿Dónde están ahora sus atrevidas blasfemias a lo más sagrado? ¿Dónde quedaron sus gritos?

Recientemente prediqué en la universidad de Yale, cuando un grupo de activistas homosexuales entraron con pancartas tratando de interrumpir la reunión. Mi sermón era sobre el infierno y conforme yo hablaba, un silencio solemne del Espíritu Santo se hizo en el lugar. El silencio era tan abrumante que un reportero dijo: “Parecía que hasta mi lápiz hacía ruido”, los homosexuales no se movían, estaban paralizados. En ese momento entendí cómo será para ellos el día del Juicio, cuando tengan que estar delante del Señor Jesucristo.

Las Escrituras declaran: “Por tanto, no se levantarán los malos en el Juicio.” [Salmo 1:5] Vea ahora a otros temblando ante el trono del Juicio: Los jueces que permitieron que niños no nacidos fueran asesinados. Profesores universitarios ateos, que llenaron a toda una generación de aversión y odio por Cristo. Políticos mentirosos que quitaron la oración y a Dios de nuestra sociedad. Presidentes sin Dios, dictadores y líderes de mucha gente. Actores y directores de cine que blasfeman contra Cristo. Artistas que despreciaron su obra, pintando la cruz sumergida en un excusado. Banqueros, gente de negocios, ricos, los que en un tiempo se mostraban orgullosos y nunca tuvieron tiempo para Él. Ahora, ¿Qué estarán haciendo?

Allí estarán parados, oyendo y esperando su turno, escuchando al Angel del Señor clamar entre ellos: “Sabed que vuestro pecado os alcanzará.” [Números 32:23]

EL JUEZ LLAMARA TESTIGOS

El Juez, Jesucristo, llamará testigos. Ellos testificarán ya sea por usted o en contra de usted.

1.- El primer testigo es la Palabra de Dios: “El que me rechaza, y no recibe Mis palabras, tiene quien le juzgue; la Palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.” [Juan 12:48]

Tendrán que dar cuentas de cada sermón, cassette o canto evangelístico escuchado; de cada versículo de la Biblia o folleto leído. Jesús dice: Cada palabra que Yo te he hablado te juzgará en ese día. Mi Palabra será testigo.

2.- Se levantarán testigos tales como los hombres de Nínive, los hombres de Sodoma y la reina de Sabá. Jesús dice: “Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con ésta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí mas que Jonás en este lugar. La reina del Sur se levantará en el Juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí mas que Salomón en este lugar.” [Mateo 12:41-42]

Cuando usted esté ante el Juez y su libro sea abierto, la vasta multitud de ninivitas vendrán al frente. Los que murieron en el holocausto de Sodoma y Gomorra vendrán al frente, así como los de Tiro y Sidón. Esos malvados lo rodearán, asombrados de la gran lista de oportunidades que usted tuvo de recibir la Palabra de Dios: Biblias, cassettes, radio, televisión, maestros, amigos, familia, etc., clamarán: El juicio de éste hombre debe ser peor que el nuestro. ¿Cómo pudo rechazar tantas oportunidades y negar tanta Luz? Nosotros no tuvimos una Biblia, ni recordatorios constantes, ninguna segunda oportunidad. Y él la tuvo.

Jesús dice que Sodoma se hubiera arrepentido si hubiera escuchado lo que usted ha escuchado: “Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy” [Mateo 11:23]. Los hombres de Sodoma se hubieran vestido de cilicio y ceniza si hubieran escuchado un fragmento de la predicación evangelística que usted ha escuchado.

3. Predicadores y pastores serán llamados como testigos: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones” [Mateo 24:14]

Nosotros los pastores tendremos que estar parados y testificar de su asistencia a la casa de Dios. Usted escuchó la predicación del Evangelio de Cristo. Deberemos testificar ante el Juez de toda la tierra, cada verdad que usted escuchó ya sea a su favor, o en su contra.

QUIZAS LAS ALMAS MAS DESGRACIADAS QUE ESTARAN ANTE EL JUEZ, SERAN ESAS QUE LA BIBLIA LLAMA “SIERVOS INUTILES”

Estos eran los siervos, es decir, los que se decían a sí mismos por el nombre del Señor. Mientras preparaba este mensaje, éste era el grupo que más me preocupaba. El “Siervo inútil” es el que “escondió” su talento, el que fue demasiado flojo como para invertir su vida y tiempo en los intereses de Dios, y “descuido” Sus cosas. Estos son, el típico hombre o mujer, siempre ocupados, que venían a la casa de Dios una vez por semana para mantener la apariencia de religión. Sin embargo, he aquí lo que el Señor dice de ese servicio flojo y mediocre: “Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses... Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.” [Mateo 25:26,27,30]

¡Cuánto lamentará el siervo inútil en el momento que se abra su libro! El Juez mostrará al mundo cuanto tiempo y esfuerzo utilizó para hacer dinero, buscando seguridad personal, haciendo crecer sus cuentas bancarias, preocupándose, ignorando a su familia, olvidando a Dios y abandonando la asamblea de los creyentes.

En ese día Dios traerá delante de él las veces que despreció las reuniones de la Iglesia; toda actividad perezosa y centrada en sí mismo. Entonces, ante los ojos de este siervo aparecerá todo lo que se dedicó a acumular: casas, carros, muebles, ropa, joyas, valores, etc.

Repentinamente, de los ojos del Juez aparecerá un rayo: El fuego de un Dios que ha sido despreciado y enciende todo como una bomba de Hidrógeno. Parado ante el Juez habrá un ángel, y en las manos del ángel un montoncito de polvo. El Señor volteará hacia el siervo inútil y dirá: “Esto es el valor total de los negocios que hiciste durante tu vida. Yo te necesitaba, pero me abandonaste. Me diste tan poco de tu tiempo, hasta que al final me sacaste de tu vida completamente. Desperdiciaste tu vida por un puñado de polvo, a pesar de que fuiste advertido que se quemaría como paja en el horno.”

¡Oh, cómo se arrepentirá en aquel día, el hombre que no tuvo tiempo para Dios! El asiste al servicio obligatorio del domingo en la mañana con su esposa e hijos, porque “es lo correcto”, pero no tiene un corazón para Dios. Nunca se le ve en las reuniones de oración o disfrutando de un verdadero compañerismo con los santos, animando y siendo animado en el Señor, como la Palabra lo ordena.

Sin embargo en el Día del Juicio, el Juez dirá: “Tomen a ese siervo inútil y échenlo fuera de Mi presencia. Su corazón no esta conmigo; nunca lo ha estado, dejó su primer amor hace mucho tiempo; no quiso que yo fuera el amor de su corazón, pues si así fuera, en todo momento de su vida yo estaría en su mente, en su negocio, en su familia, en todos sus hechos. Él hubiera puesto Mis intereses sobre todas las cosas. ¡Oh quién no tendrá temor el Día del Juicio!

¿QUÉ SIGNIFICA EL DIA DEL JUICIO PARA LOS VERDADEROS HIJOS DE DIOS?

Lo primero que hará el Juez será separar sus ovejas de entre las cabras. El no permitirá que sus justos estén contados entre los pecadores, en lugar de eso, llamará a Sus ángeles para que reúnan su manada a Su mano derecha:

“Y serán reunidas delante de El todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo” [Mateo 25:32-34]

La Biblia es muy clara cuando dice que aquellos que permanecen en Cristo y esperan su venida, tendrán valor y confianza en ese día:

“Y ahora, hijitos, permaneced en Él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en Su venida no nos alejemos de Él avergonzados” [1ª. Juan 2:28]. “En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del Juicio; pues como Él es, así somos nosotros en este mundo”. [1ª. Juan 4:17]

¿Cómo puede alguien tener tal gozo y confianza en el Día del Juicio? La respuesta es sencilla: porque el Hijo de Dios conoce al Juez como: Su amigo, hermano, redentor, Señor, abogado, intercesor, el amor de su corazón, su vida misma.

Hay una prueba que le mostrará si está usted o no preparado para ir al Juicio como oveja del Señor: con gozo, valor y confianza. La Biblia dice: “Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados” [1ª. Corintios 11:31]

¿Está usted dispuesto a juzgarse a usted mismo?

Si lo está, hágase estas tres preguntas:

1. - ¿Desea usted, y espera la venida del Señor? ¿Está usted deseoso de su venida? ¿Está usted soñando con el día que Él aparecerá?

“Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” [Tito 2:13] “Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman Su venida”

[2ª. Timoteo 4:8]

Este mundo no es nuestro hogar. Pero yo le pregunto: ¿Está usted echando raíces en este mundo?, ¿Está usted arrancando las raíces en este mundo? o ¿Está usted arrancando las raíces orando: “Jesús mantén mi corazón despierto”?

“Esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios... Por lo cual, oh amados, estando en espera de éstas cosas, procurad con diligencia ser hallados por Él sin mancha e irreprensibles, en paz.” [2ª. Pedro 3:12,14[

Jesús dijo: “Negociad entre tanto que vengo.” (Lucas 19:13). Todos debemos de continuar con nuestra vida diaria y nuestro trabajo. Pero en cada momento de nuestro día, nuestros corazones deben de clamar, “Sí, ven, Señor Jesús.” [Apocalipsis 22:20]

2. - ¿Son sus enemigos los enemigos de Dios? ¿Está usted en la batalla contra los que se oponen a Dios? ¿Ha hecho suya la batalla de Él en contra de la carne, el mundo y el diablo? o ¿Ha dejado usted la batalla en las manos de otros miembros del cuerpo de Cristo?

Si usted se va a parar ante el mundo y juzgar a los enemigos de Dios el Día del Juicio, usted tiene que hacerlos sus enemigos ahora. David dijo: “¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen, y me enardezco contra Tus enemigos? Los aborrezco por completo; los tengo por enemigos.” [Salmo 139:21-22]

Sí, Jesús dijo que debíamos de amar a nuestros enemigos. Pero, ¿Qué de sus enemigos, esos que le odian, rehusan su gracia y misericordia, y difaman su nombre y lo arrastran por el lodo? Nosotros no debemos odiar a los hombres, sino que debemos aborrecer el pecado que está en sus corazones y los poderes demoniacos que los gobiernan. Debemos odiar la maldad que hay en el mundo.

Sin embargo, dice usted en su corazón: “Este mundo siempre ha sido malvado, y cada día se pondrá peor, ¿Yo que puedo hacer? Por lo menos mantendré limpios mis vestidos ante Dios.” ¡No! No es así, todos estamos en la batalla. Las puertas del infierno vienen en contra de la Iglesia de Jesucristo en estos últimos días como nunca antes. Usted no puede permanecer neutral.

Dios está llamando: “¿Quién se levantará por Mí contra los malignos?” [Salmo 94:16] Cuando venga el Día del Juicio, yo quiero decir con Pablo: “He peleado la buena batalla”. [2ª. Timoteo 4:7] Quiero recibir a Jesucristo luchando, de rodillas, lleno de aborrecimiento hacia el pecado en mi vida y en el mundo.

3.- ¿Ha dejado usted de congregarse con los que de corazón limpio invocan a Dios?

“No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” [Hebreos 10:25]

No es casualidad que el versículo que sigue habla de “pecar voluntariamente” después que la verdad ha sido revelada. Realmente, es un hecho históricamente comprobado, que las personas se vuelven más descuidadas justo antes del Juicio y la calamidad.

Siempre, antes que cualquier sociedad se saliera de control, sus habitantes andaban en todo, menos en Dios. Haciendo dinero, detrás del placer, de su seguridad, de sus metas personales, etc., y en los últimos momentos las cosas se tornaban peores. Los creyentes abandonaban las reuniones de adoración.

El Apóstol, nos advierte, que ahora que el día está cercano, no dejemos de congregarnos, sino que es el tiempo de buscar a Dios más intensamente, y de unir nuestras fuerzas con los verdaderos vencedores.

Si su iglesia es la reunión del domingo, un Programa de Televisión, de Radio, o una reunión social, entonces amado, usted no se está congregando con los creyentes. Usted no está recibiendo o dando ánimo, como Dios nos ordena.

¿Qué es el Juicio, sino la última congregación de Su rebaño? ¿Estará usted allí voluntariamente con esperanza y con gozo? El Juez conoce a aquellos que le aman y que aman a su cuerpo, de modo que no pueden permanecer lejos de sus hermanos.

Yo le advierto. Los libros serán abiertos ese día y el Juez está tomando notas de todo en estos instantes.

¿PASO USTED EL EXAMEN?

Si usted sabe en su corazón que no está listo para estar parado ante Jesús (y ese momento no se tarda), entonces tendrá que dar cuenta por esto que ha leído hoy. Este mensaje es suficiente para condenarlo eternamente al infierno. Si lo rechaza, será testigo en su contra en el Día del juicio.

¿Es más importante para usted su trabajo, sus posesiones, o aun su ministerio, que las cosas de Dios? ¿Ha descuidado a su familia? ¿Está usted satisfecho porque va a la Iglesia cada domingo y dice en su corazón: “Yo he hecho mi parte para con Dios”?

La PALABRA del Señor es bastante clara.

ESO NO ES SUFICIENTE

Si usted se ha juzgado y se ha hallado falto, debe meditar en sus caminos ahora que hay tiempo: “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.” [Isaías 55:6-7]
Footer

Mensaje Escrito Salmo 91

EL SALMO NOVENTA Y UNO
Copyright © 2006 por Trumpet Ministries, Inc. Todos los Derechos Reservados

Texto bíblico tomado de la Santa Biblia, Nueva Versión Internacional, © 1999 por la Sociedad Bíblica Internacional

Traducción de Carmen Alvarez


--------------------------------------------------------------------------------

Yo creo que tiempos difíciles se aproximan a los Estados Unidos de Norteamérica. Debido a esto debemos saber lo que la Biblia promete en cuanto a la protección durante las dificultades.

Algunos Evangélicos están esperando que la fe desvíe el desastre. Otros están confiando en un inminente arrebato. También hay otras tradiciones, como que Dios ama tanto a los Cristianos Norteamericanos como para permitir que sufran.

Ninguna de estas tradiciones está fundada en las Escrituras sino en la decepción o en el razonamiento humano. Sin embargo, sí hay promesas bíblicas que podemos buscar para protegernos del pánico en la hora del desastre.


--------------------------------------------------------------------------------

EL SALMO NOVENTA Y UNO

El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso. (Salmo 91:1 - NVI)

Es de suma importancia notar la condición de la que depende la protección Divina. La condición es que habitemos al abrigo del Altísimo.

No es suficiente haber "aceptado a Cristo". Haber tomado los cuatro pasos para la salvación no es un boleto para la bendición continua de Dios. Debemos estar morando en Cristo en este mismo instante si esperamos ser protegidos por Él.

¿Cómo habitamos en Cristo? Buscándolo a Él en todo momento, para toda decisión y bajo toda circunstancia. Debemos vivir en Él, hablar con Él, pensar en Él y buscar Su dirección continuamente. Cristo siempre debe ser lo principal en nuestra mente.

Debemos estar presentando nuestro cuerpo como sacrificio vivo, considerando en nuestra mente las cosas de arriba, dando gracias por todas las bendiciones y haciéndole saber nuestras peticiones.

Habitar en Cristo es una forma de vida. En toda manera debemos considerarlo. Si siempre consideramos a Cristo en las cosas pequeñas, nos daremos cuenta que haremos lo mismo en las grandes crisis. En los asuntos "pequeños" son en los que se nos olvida considerar al Señor, y son en los asuntos pequeños en los que tropezamos.

"Se acoge a la sombra del Todopoderoso." Los días que se aproximan en Norteamérica van a ser tumultuosos.

Habrá confusión, la gente correrá de aquí para allá en su confusión. El individuo que está habitando en Cristo será acogido, tendrá reposo. Él está viviendo a la sombra de Dios. No le teme a la muerte ni a cualquier otra cosa que el futuro le presente.

Yo le digo al SEÑOR: "Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío." (Salmo 91:2 - NVI)

Dios es nuestro refugio. Cuando el mundo exterior se vuelve oscuro y peligroso corremos hacia Dios así como un niño corre hacia su madre o padre. Nosotros nos refugiamos en Él.

Dios es nuestra fortaleza. Cuando el enemigo se acerca, nosotros regresamos a la fortaleza. Estamos a salvo detrás de las paredes impenetrables del Señor. Las fuerzas de las tinieblas no tienen poder alguno que pueda abrir brecha para irrumpir en esas paredes. Estar sitiado por el enemigo, sin importar por cuánto tiempo, nunca puede llevar a la rendición. Estamos a salvo en el Señor.

El Señor es nuestro Dios, no el placer, ni el dinero, ni el entretenimiento, ni la violencia, ni la brujería, ni nuestro estómago, ni la popularidad, ni el éxito, ni nuestro talento o educación, ni ningún otro ser humano, sino sólo el Señor. Nosotros lo adoramos únicamente a Él porque Él ha quitado los ídolos que teníamos.

Confiamos en Dios porque se mantiene fiel bajo toda circunstancia. Hay mucha plática hoy en día sobre la fe, y la fe es importante. Cuando tenemos fe tenemos la victoria y podemos avanzar firmemente hacia adelante.

La confianza es diferente. La confianza es nuestra dependencia desvalida en la fidelidad absoluta de Dios. A veces somos presionados a avanzar más allá del punto de la fe y todo lo que nos queda es una confianza ciega de que Dios, de alguna manera, está allá arriba y nos librará. En nuestro momento de debilidad y vencimiento no podemos expresar fe, pero podemos confiar. No estamos en una victoria gozosa, pero estamos confiando, y esto nos ayuda a deshacernos del temor.

¿Has estado ahí? ¡Yo sí!

Sólo él puede librarte de las trampas del cazador y de mortíferas plagas. (Salmo 91:3 - NVI)

Satanás siempre está poniendo trampas para que caigan los creyentes. Éstas están escondidas por los caminos donde generalmente pasamos.

Si no estamos en oración, si estamos viviendo descuidadamente, si no estamos habitando en Cristo, quizá repentinamente nos encontremos atrapados en la trampa de la tentación y del pecado. El Señor nos aconseja que oremos: "No nos dejes caer en tentación". Pero nosotros pensábamos que esta oración era para esos pecadores impíos en alguna otra parte del mundo. No nos dábamos cuenta de que estamos a punto de encontrarnos en una situación de la que no podremos escapar.

Si estamos morando en Cristo, como debemos estarlo, Él evita que caigamos en la trampa.

A veces el Señor permite que seamos cernidos por Satanás, aun cuando hemos estado orando y teniendo cuidado. Entonces pasamos por dolor y confusión. Si nuestra fe no nos falla, el Señor nos llevará hasta el triunfo. Pero nunca debemos forcejear nuestra salida de la prisión de Dios, porque al hacerlo rompemos las leyes de Dios. Debemos mantenernos ante el Señor, esperándolo pacientemente. A su debido tiempo Él nos liberará.

"Te librará de mortíferas plagas." Hoy en día existen varias plagas importantes en Norteamérica, como el SIDA, como otras enfermedades venéreas, como el cáncer, como la tuberculosis y como la diabetes. No digo que éstas nunca hagan sufrir a los Cristianos, ya que a veces lo hacen. Sin embargo, tenemos la Palabra de Dios que dice que Él nos librará.

¿Qué hacemos cuando nosotros o algún ser querido se enferma de alguna enfermedad temida? Oramos, oramos y oramos, mientras tanto seguimos avanzando hacia Dios con todas nuestras fuerzas. Él siempre nos escucha.

Observa lo siguiente, ya que presenta lo que aparentemente es una contradicción:

Ustedes serán traicionados aun por sus padres, hermanos, parientes y amigos, y a algunos de ustedes se les dará muerte. Todo el mundo los odiará por causa de mi nombre. Pero no se perderá ni un solo cabello de su cabeza. (Lucas 21:16-18 - NVI)

"A algunos de ustedes se les dará muerte." "No se perderá ni un solo cabello de su cabeza."

Cuando estamos habitando en Dios, Él siempre nos libera de las mortíferas plagas y de cualquier otra cosa que quiera hacernos daño. Y sin embargo, a veces los Cristianos enferman y mueren. Pero las Escrituras no pueden ser quebrantadas.

La respuesta a la aparente contradicción es que Dios no considera nuestra carne como algo de significado eterno. "La carne no vale para nada", exclamó Jesús.

Dios sabe el número de cabellos en nuestra cabeza. Supongamos que morimos quemados en un incendio. Todos nuestros cabellos son quemados. ¿Han perecido? No, claro que no. ¿Por qué? Porque Dios los resucitará en la resurrección.

Así que la Palabra se mantiene verdadera. Cuando estamos morando en Él, Dios siempre nos salva de daño que pueda ser verdadero y duradero, así como lo prometió.

Necesitamos adquirir una perspectiva más celestial. Debemos poner nuestras mentes en las cosas de arriba. ¡Necesitamos establecer nuestros tesoros en el Cielo!

Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será tu escudo y tu baluarte! (Salmo 91:4 - NVI)

Estamos entrando en tiempos peligrosos, en una época de horrores morales. En Norteamérica nuestro gobierno ya está en desorden. Existen profundas divisiones culturas en nuestra sociedad, y no sólo del tipo racial y religioso. Este problema tiene que ver con valores, donde algunos favorecen un estilo de vida con más libertades mientras que otros son más conservadores en sus puntos de vista. Tan intensos son los sentimientos que se están generando que una guerra civil, quizá en una escala relativamente menor, no es imposible. Demagogos usarán éstas pasiones para formar seguidores; intentarán forzar estas divisiones para canalizarlos a ser de tipo racial o religioso, creando estereotipos. Los medios de comunicación harán lo mismo porque el sensacionalismo vende periódicos.

Además, debido a que prevalece el pecado, no sería poco común que pronto Dios nos visitara con catástrofes, tales como terremotos, hambre, y colapso económico.

Nosotros los Norteamericanos no estamos acostumbrados a que las guerras se lleven a cabo en nuestra tierra, ni a las profundas privaciones sufridas por otras naciones. Pero quizá las cosas cambien rápidamente. Para cuando este texto aparezca en Internet tales peligros y angustias quizá ya hayan sucedido.

Entonces, nosotros los creyentes en Cristo estaremos muy agradecidos por el poderoso escudo protector de Dios, por el baluarte que Él provee en contra de los ataques del enemigo.

No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día. (Salmo 91:5 - NVI)

Numerosas personas Norteamericanas están afligidas por el temor, por la ansiedad, por la depresión. Pensarías que con las bendiciones materiales que disfrutamos estaríamos relativamente libres de temor. Éste no es el caso.

La ansiedad y la depresión clínica no son ignoradas con "¡Sólo alaba al Señor y ten fe!" Éstas son enfermedades reales para las que varios medicamentos han sido desarrollados.

No es poco común que Cristianos dedicados tengan problemas emocionales basados en el temor. A veces los consejos profesionales son de mucha ayuda y necesarios. Pero, nuevamente, una confianza consistente en el Señor logrará eventualmente la victoria sobre el temor.

"La flecha que vuela de día" se refiere a la guerra. Nosotros en Estados Unidos no hemos experimentado guerra en nuestra tierra como ha sido cierto de Alemania, Francia, e Inglaterra, por ejemplo. Dios nos ha considerado para ser protegidos y bendecidos.

Si la guerra se suscitara, podemos permanecer libres del temor si estamos dispuestos a habitar en Cristo. ¿A qué debemos temerle? Si hay escasez o peligro, Cristo estará con nosotros, Él proveerá y nos protegerá. Si nosotros o algún ser querido es asesinado, iremos a un lugar mucho mejor. Así que para el individuo que ama al Señor y que lo busca continuamente no hay ningún motivo para sentir temor.

Ni la peste que acecha en las sombras ni la plaga que destruye a mediodía. (Salmo 91:6 - NVI)

Los hospitales de los Estados Unidos están llenos con personas sufriendo de enfermedades espantosas. Qué aterrador debe ser el diagnóstico de SIDA, y sin embargo, Dios todavía está presente para la persona que lo busque. Muchos Norteamericanos contestan el teléfono para escuchar que su biopsia, o la biopsia de alguno de sus hijos, es positiva. ¡El terror te llega de sorpresa! El sustentador de la familia, preocupado por el bienestar de su familia, se despierta en la noche con dolores de pecho. ¡El terror te llega de sorpresa!

Pero la Palabra incambiable de Dios dice que no les temeremos. Sólo manteniendo una relación cercana con Jesucristo podemos ser liberados del temor a las enfermedades que nos acechan en la oscuridad.

"La plaga que destruye a mediodía." Últimamente en Norteamérica hemos tenido huracanes e inundaciones destructivas. Si nosotros los Cristianos no nos arrepentimos de nuestra maldad y volvemos al Señor, orando diariamente por nuestra nación, quizá veamos muchas más expresiones violentas de la furia de la naturaleza. Yo creo que desde el suelo, la sangre de los fetos abortados está clamando a Dios. El resultado quizá sean inundaciones paralizantes, terremotos, e incendios que afectarán a más de pequeñas áreas geográficas.

Podrán caer mil a tu izquierda, y diez mil a tu derecha, pero a ti no te afectará. (Salmo 91:7 - NVI)

La predicación actual sobre la protección en contra de los desastres que parecen estar muy próximos es que no debemos temer porque nos iremos a nuestro hogar en el Cielo antes de que cualquiera de estos suceda. Por esto los creyentes no toman a Dios en serio en muchas ocasiones. ¿Por qué habrían de hacerlo? ¡Si no estarán ahí!

Algunos enseñan que los Cristianos del primer siglo han estado esperando un arrebato que sucederá en cualquier momento. (Yo no creo que un estudio imparcial apoye este parecer.)

De cualquier manera, ¡detente y piensa! Por dos mil años dicen que los Cristianos han estado esperando un arrebato que sucederá en cualquier momento. Pero durante este tiempo ¿cuántos Cristianos han sido torturados y asesinados debido a su fe? Ya que indudablemente esto es verdad, ¿no hubieran sido más sabios si se hubieran preparado sólo por si el arrebato no sucediera durante sus vidas? ¡Por dos mil años!

Lo mismo sucede hoy. ¿No sería más sabio para nosotros que los Cristianos se prepararan para enfrentar el día malo, sólo en caso de que otros dos mil años transcurran antes del regreso del Señor?

"Sí, pero sabemos que Él está por venir muy, muy pronto."

Existe evidencia en los escritos del Apóstol Pablo que él pensaba que el Señor regresaría pronto.

El Señor dijo, "Vengo pronto". Esto se dijo hace dos mil años.

También es un hecho que profecías importantes todavía no se han cumplido, como que surja el Anticristo y la unión de las naciones en contra de Jerusalén. Estos eventos no sucederán de la noche a la mañana. Sucederán en el transcurso de algún tiempo antes de la venida del Señor. Las enseñanzas que enseñan lo contrario están basadas en especulaciones y emociones, no en exégesis disciplinada y bíblica, por lo menos ésta ha sido mi experiencia.

Cuando la pantalla de la "dispensa por la gracia" es puesta sobre el texto del Nuevo Testamento, se crean numerosas inconsistencias que deben explicarse con comentarios como: "ese versículo sólo se aplica a los Judíos"; o, "hay cosas que nosotros no entendemos"; o, "la gente de la época de Pablo podía leer entre líneas y comprender su referencia a querer decir otra cosa de lo que parece en la superficie"; o, aun más sospechoso, "el término Griego apostasía (rebelión en contra de Dios) significa "cayéndose de la tierra".

Este tipo de explicación parcial no sería permitido con ninguna doctrina cardinal de Evangelismo. ¿Por qué es tolerada con la esperanza bendita de la Iglesia?

La protección del Señor no consiste en ser sacados para ir al Cielo, sino en lo que está declarado: "Podrán caer mil a tu izquierda, y diez mil a tu derecha, pero a ti no te afectará". Este es el consuelo bíblico. La noción de que seremos elevados al Cielo antes de que surja el Anticristo no está en las Escrituras. No hay ni un versículo en la Biblia que diga que el propósito de los santos de ser arrebatados cuando el Señor aparezca es para protegerlos de sufrir daño. ¡Ni un solo versículo! ¡Ni uno solo!

Yo pienso que los ministros cuya intención es predicar y enseñar la Palabra de Dios deben considerar dejar de anunciar un "arrebato" de los creyentes antes de la tribulación hasta que puedan encontrar un versículo que diga claramente que el propósito de que los creyentes sean elevados es para protegerlos de sufrir daño.

No tendrás más que abrir bien los ojos, para ver a los impíos recibir su merecido. (Salmo 91:8 - NVI)

No estaremos escondidos en el Cielo cuando venga la destrucción, a excepción de que hayamos muerto en el transcurso. Más bien, estaremos presentes sobre la tierra donde podremos observar a los impíos recibir su merecido.

Observa lo siguiente:

Los malvados conspiran contra los justos y crujen los dientes contra ellos; pero el Señor se ríe de los malvados, pues sabe que les llegará su hora. (Salmo 37:12,13 - NVI)

Hoy en Norteamérica vemos lo que muchos de nosotros percibimos como la exaltación de gente mala. Cuando nos comportamos con rectitud y justicia y sugerimos que otros hagan lo mismo, ellos se enojan excesivamente. Quienes no le temen al Señor insultan a "esos fundamentalistas de la derecha que están destruyendo el partido Republicano". Debe hacerse notar que este es un estereotipo porque hay muchos Norteamericanos que no son Cristianos que se están conduciendo con rectitud y que tienen integridad.

Por favor observa cuidadosamente que el conflicto, en el versículo anterior, no es entre los que son Cristianos y los que no lo son, sino entre los justos y los malvados.

Muchos Cristianos son malvados. Muchos que no son Cristianos son rectos y tienen integridad.

Los malvados no se alteran demasiado por nuestra fe en la sangre expiatoria ni por nuestras conversaciones sobre mansiones en el Cielo. Más bien, ellos "conspiran contra los justos y crujen los dientes contra ellos" por el tema del comportamiento de rectitud. Por ejemplo, ahora en Norteamérica (Diciembre, 1988), las personas que aman la justicia están preocupadas porque parece ser que el Presidente ha mentido. Pero la mayoría de los Norteamericanos parece considerar la mentira como una flaqueza humana perdonable. Aquí hay una cisma y está ayudando a que surja pasión violenta.

Ahora observa, el Señor no hace lo mismo y cruje Sus dientes a los malvados ni tampoco quiere que tu o yo lo hagamos. El Señor se ríe de los malvados porque Él sabe que su día de castigo está por llegar. Él quiere que tú y yo nos riamos con Él y que nos demos cuenta de que el Señor está en control y que los malvados serán castigados a su debido tiempo.

Si se te hace imposible reírte con el Señor, entonces ora hasta que puedas hacerlo, hasta que Él quite tu enojo y tu amargura. El Señor no honra ni acepta nuestra irritación. La irritación sólo conduce al pecado. La ira del hombre no logra la justicia de Dios.

Sé un Isaac y ríete del malvado. Ellos necesitarán tu ayuda y tus oraciones a su debido tiempo.

Ya que has puesto al SEÑOR por tu refugio, al Altísimo por tu protección, (Salmo 91:9 - NVI)

Toda la ayuda y la liberación anterior dependen de que habitemos en Cristo. Morar en Cristo no significa que algún día en el pasado hallamos tomado "los cuatro pasos de la salvación". Lo que significa es que en este momento, en este mismo instante, estamos buscando a Jesús para todo lo que estamos diciendo, pensando y haciendo. Que realmente estamos morando en Cristo, viviendo en Cristo como si fuera nuestro medio ambiente, presentándole todas nuestra decisiones, preocupaciones, temores, esperanzas y sueños para que no tomemos ni un paso fuera de Su voluntad. Sólo entonces podemos reclamar como nuestras las promesas del Salmo Noventa y Uno.

David dice, "ya que has puesto al SEÑOR por tu refugio". El Señor era el refugio de David. También es verdad que el Espíritu de Dios estaba morando en David y estaba diciendo que Dios Padre es el refugio de Cristo. El Señor Jesús siempre mora en Dios y vive por la Vida de Dios. Así que debe ser verdad que nosotros siempre debemos morar en Cristo y vivir por la Vida de Cristo.

Ningún mal habrá de sobrevenirte, ninguna calamidad llegará a tu hogar. (Salmo 91:10 - NVI)

Una promesa similar es la siguiente:

El ángel del SEÑOR acampa en torno a los que le temen; a su lado está para librarlos. (Salmo 34:7 - NVI)

Para poder tener este tipo de protección, debemos cumplir con las condiciones. No es suficiente solamente asistir a una iglesia Evangélica. No es suficiente creer en una doctrina correcta con respecto al Señor Jesucristo. No es suficiente tomar "los cuatro pasos de la salvación". No es suficiente poder pensar en el pasado y decir "Yo acepté a Cristo" o "Yo volví a nacer ese día".

La salvación siempre es "hoy". El Reino de Dios es como una semilla. Está viva en nosotros y está creciendo si la estamos atendiendo. Pero es completamente posible que esa semilla muera sin haber producido fruto duradero.

El Reino de Dios no es un boleto. No podemos ser un Cristiano ayer. No podemos estar habitando en vida eterna ayer. O nuestra vida está en Cristo y recibiendo Vida eterna de Él o las fuerzas de la descomposición y la muerte se están acercando y estamos acercándonos al juicio y a la condenación.

No hay un mensaje más necesitado hoy en día en Estados Unidos que la verdad sobre que la salvación de ayer no está funcionando hoy, a excepción de que estemos morando en Cristo.

Hay numerosos versículos en el Nuevo Testamento que nos recuerdan de la necesidad de habitar en Cristo momento a momento, y de las consecuencias fatales de vivir en el mundo mientras confiamos en alguna experiencia religiosa pasada para asegurar nuestra entrada al Cielo cuando perezcamos.

Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse, sino de los que tienen fe y preservan su vida. (Hebreos 10:39 - NVI)

Si habiendo escapado de la contaminación del mundo por haber conocido a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, vuelven a enredarse en ella y son vencidos, terminan en peores condiciones que al principio. (2 Pedro 2:20 - NVI)

Existen muchas advertencias como éstas en el Nuevo Testamento. Y sin embargo, la predicación actual de una gracia soberana e incondicional continúa como si éstas exhortaciones no existieran. Las iglesias Evangélicas no están prosperando hoy en día, en términos de crecimiento de una vida justa, recta y santa, debido a que la enseñanza contemporánea en muchos casos no está en las Escrituras. Nos hemos alejado de la Palabra y el Candelabro, el testimonio, nos ha sido quitado. Hemos sido debilitados espiritualmente y no nos hemos dado cuenta.

¿Qué podemos hacer? Podemos regresar a las Escrituras y comenzar a enseñar lo que los textos dicen, de versículo en versículo, en lugar de nuestras tradiciones. Si los ministros en Norteamérica regresaran a la Biblia y predicaran y enseñaran los textos inspirados pronto tendríamos el arrepentimiento nacional que se necesita en las naciones para sobrevivir.

Porque él ordenará que sus ángeles te cuiden en todos tus caminos. (Salmo 91:11 - NVI)

Nosotros no sabemos mucho sobre la gran multitud de ángeles que Dios ha creado. Lo que sí comprendemos es que muchos de ellos se rebelaron y hoy enfrentamos luchas contra ellos - algunos de los cuales aparentemente en tiempo atrás tenían una posición muy alta en la jerarquía espiritual.

¿Por qué tenemos que luchar contra ellos? Porque ellos están en rebelión en contra de Cristo. Ellos están perdiendo sus posiciones de autoridad ante Él y ante Sus santos. Ellos están en contra de todo lo que hacemos por obedecer y complacer a Jesucristo.

La reacción de Dios hacia la rebelión de los ángeles ha sido crear al hombre, y ponerlo en el trono más alto. De hecho, Dios está mudando Su trono desde Cielo hasta los corazones de Sus hijos obedientes. Desde ahí Él reinará por toda la eternidad.

Entonces, ¿qué hay de los ángeles? Los ángeles justos han sido hechos espíritus ministradores para que los hijos de Dios puedan vencer a los ángeles rebeldes y puedan tomar sus posiciones sobre los tronos que antes ocupaban los rebeldes.

Un ángel fortaleció a Cristo en el Jardín de Getsemaní. Los ángeles se regocijan cuando un pecador se arrepiente y se vuelve hacia Dios. Cristo anuncia el nombre de cada santo victorioso en la Presencia de Dios y de Sus ángeles.

Ahora encontramos que Dios le ordena a Su ángel que proteja a quienes están habitando en Cristo, que los cuide en todos sus caminos. Nosotros no podemos ver a los ángeles pero si estamos haciendo la voluntad de Dios ellos nos vigilan con el mayor celo sin importar lo que estemos haciendo. Si ellos no hicieran esto nosotros pronto seríamos destruidos.

Con sus propias manos te levantarán para que no tropieces con piedra alguna. (Salmo 91:12 - NVI)

Los ángeles de Dios nos cuidan tanto en todos nuestros caminos para que ni siquiera tropecemos con una piedra. Esta declaración nos está diciendo que Dios atiende al más mínimo detalle de nuestras actividades diarias.

Yo creo que nosotros somos elevados y liberados en muchas, muchas ocasiones de las cuales no estamos conscientes. Este cuidado y esta atención a los detalles son constantes. Los demonios pronto harían que nuestra vida fuera miserable y peligrosa si no fuéramos protegidos con la mayor diligencia.

Nuevamente, ésta promesa es para aquellos que están viviendo en todo momento en comunión con Cristo Jesús, no para feligreses típicos Norteamericanos que pasan una hora o dos en la iglesia los Domingos y que luego viven en la carne el resto de las horas de la semana. Éstos no son discípulos. Ellos pasan en Norteamérica como Cristianos pero por la definición bíblica ellos no son Cristianos. Ellos no están buscando a Cristo Jesús para cada aspecto de sus vidas. Por esto, el Salmo Noventa y Uno no se aplica a ellos.

Aplastarás al león y a la víbora; ¡hollarás fieras y serpientes! (Salmo 91:13 - NVI)

Es muy probable que ningún lector de estas líneas aplastará a un león, o a una cobra, o a una serpiente. Entonces, ¿qué es lo que se promete aquí?

El león y la víbora representan el poder de Satanás. El Cristiano verdadero, el discípulo de Jesús, no debe temerle a lo que Satanás o sus ángeles y demonios puedan hacer.

Aunque nunca debemos ser presuntuosos ni descuidados en lo que hacemos, la idea de aplastar a un gran león y a la víbora nos habla sobre tener más que protección. La acción misma representa una osadía, una osadía posible cuando estamos obedeciendo estrictamente a Dios en todo lo que estamos haciendo. Este versículo está anticipando la hora en que Satanás sea aplastado bajo los pies de los santos. Pero aun hoy, conforme Jesús nos dirija, podemos hacer caso omiso al poder de las tinieblas.

¿Recuerdas cómo sufrió Dagón, el dios pez de los Filisteos, cuando enfrentó al Dios del Arca? Lo mismo es cierto que cuando los Cristianos victoriosos se enfrentan cara a cara con las obras de Satanás, Satanás es quien es destruido.

Nosotros los Pentecosteses somos supersticiosos. Tendemos a mirar de reojo y a murmurar con respecto a las fuerzas de las tinieblas en lugar de enfrentarlas confiadamente, sabiendo del Señor Jesús que Él nos ha dado autoridad y poder sobre todas ellas.

A veces cometemos el error de reprender a los demonios o de gritarles. Esto no sólo es débil e infructífero sino que es interpretado por los demonios como adoración. Ellos adoran la atención.

Nosotros no debemos reprender al diablo sino que debemos resistirlo. Nos resistimos al diablo sirviendo a Dios y comportándonos con justicia y rectitud. A Satanás le aterra el justo y huye despavorido.

Pero pronto regresa y se dedica a planear la decepción de nuestra mente. Ya que no hay manera de que él pueda dañarnos, él puede persuadirnos a que desobedezcamos a Dios en alguna área. Satanás no tiene ningún poder sobre nosotros a excepción de que estemos pecando. Entonces, él puede entrar más allá de nuestra protección aunque nombremos el nombre de Cristo Jesús.

El Cristianismo puede ser una de dos cosas en nuestra vida. Puede ser una religión a la que nos suscribimos, obedeciendo sus preceptos así como los Musulmanes y los Budistas obedecen los preceptos de sus religiones. En éste caso el Salmo Noventa y Uno no se aplica a nosotros. El Cristianismo ha sido, por lo menos hasta recientemente, la religión predominante en los Estados Unidos.

O, el Cristianismo puede ser una experiencia diaria con el Señor Jesucristo viviente, en donde lo buscamos a Él continuamente, confiando en Él para cada aspecto de nuestra vida. Nosotros debemos presentar nuestro cuerpo como sacrificio vivo, considerando las cosas de arriba, portando nuestra cruz tras de Jesús, cantando y haciendo en nuestro corazón una melodía constante al Señor. De esta manera, lentos pero seguros, estaremos aprendiendo a vivir por Su cuerpo y Su sangre así como Él vive por la Vida del Padre.

Nosotros debemos habitar en Él así como Él habita en el Padre.

¿Cuál eres tú? ¿Acaso eres un miembro de la religión Cristiana? ¿O eres una rama del Olivo verdadero produciendo el fruto de justicia y de alabanza que las naciones pueden observar? ¿Estás mostrando la luz de tus buenas obras para que la gente pueda glorificar a Dios, o acaso tu religión consiste principalmente en asistir a la iglesia los Domingos mientras que tu personalidad permanece básicamente sin cambios?

Dagón, el dios pez, cayó postrado ante el Arca del Pacto. Satanás y sus ayudantes caerán postrados ante ti si estás siendo creado la morada de Cristo.

Yo lo libraré, porque él se acoge a mí [en mí ha puesto su amor]; lo protegeré porque reconoce mi nombre. (Salmo 91:14 - NVI)

Acogernos al Señor, poner nuestro amor en Él, y reconocer Su nombre son las condiciones para ser librados y rescatados. Amar al Señor y reconocer Su nombre no siempre quieren decir que estamos tratando de convertir a la gente a la fe Cristiana.

Amar al Señor es invitarlo a cada área de nuestra personalidad y de nuestro comportamiento.

Reconocer al Señor es buscarlo para que nos asista en todo aspecto de la vida, honrándolo y agradeciéndole continuamente por la ayuda y la sabiduría que Él nos está dando continuamente.

Hay mucho evangelismo que se está llevando a cabo en los Estados Unidos porque ministros buscan tener iglesias más grandes y con mayor número de seguidores. A veces esta evangelización es proselitismo a nuestra religión más que cualquier otra cosa. No dudo que mucho bien ha resultado del deseo de tener grandes números.

Sin embargo, algo está faltando en Norteamérica. Lo que está faltando es la presencia de grandes números de personas que amen al Señor y que le estén sirviendo de todo corazón, que lo estén reconociendo en todos sus caminos. Mucho de lo que se está haciendo hoy en cuanto al ministerio Cristiano me parece a mí que le falta el tiempo del Señor, el sentido de Su Presencia. Es como ser molido en un molino. ¿Alguna vez lo has notado?

Yo creo que si amamos con fervor al Señor y lo reconocemos en todos nuestros caminos ganaremos almas hacia el justo Jesús y no lograremos sólo a otro adherente a nuestra religión. Ya sea o no que esto sea verdad, es un hecho que el testimonio Cristiano en Norteamérica ha sido dañado por el comportamiento de algunos de los Cristianos. El pueblo Norteamericano es cínico y está viendo otras religiones para satisfacer su hambre por Dios y por lo sobrenatural.

Pero sin lugar a duda, nuestro Dios es el único Dios verdadero. Cristo Jesús está vivo y está a cargo del universo. Él nos rescatará y protegerá si nos acogemos a Él y si lo reconocemos continuamente.

Él me invocará, y yo le responderé; estaré con él en momentos de angustia; lo libraré y lo llenaré de honores. (Salmo 91:15 - NVI)

Existe una tendencia entre los Cristianos Norteamericanos de encontrar una fórmula para garantizar un matrimonio exitoso, una vida hogareña apacible, salud, paz, y felicidad. No debemos estar buscando maneras de usar las cosas de Cristo para conseguir lo que queremos.

El Señor no nos invita a que pongamos nuestra fe en la fe sino en Él Mismo. Debemos clamar a Él constantemente, dándole gracias y haciéndole saber nuestras peticiones. Cristo nos responde, no como la respuesta metafísica a alguna fórmula que hemos conseguido aplicar correctamente sino como una Persona, como una Persona viviente genuina.

Dios no es una fuente de poder que debamos explotar aplicando principios religiosos. ¿Cuántos libros hay en las librerías Cristianas que sugieren esto?

Dios es una Persona. Cristo Jesús es una Persona. Dios es nuestro Padre. Cristo Jesús es nuestro Hermano mayor.

Cristo no vino a la tierra para hacer una demostración de principios espirituales que nosotros debemos imitar para recibir poder para hacer milagros. Cristo vino al mundo para morir como sacrificio por los pecados del mundo. Después resucitó de entre los muertos en forma corporal. ¡Él es una Persona!

Luego, Él ascendió dejando a Sus santos amados al Espíritu Santo en forma de sabiduría, conocimiento, poder milagroso, virtud de sanidad, y otros, con el propósito de madurarlos a Su imagen.

Cuando un número suficiente de santos haya llegado a la madurez espiritual, Él regresará con ellos e instalará Su Reino sobre la tierra. Ellos son Su Esposa, Sus hermanos, Su Cuerpo mismo. Ellos son indudablemente uno con Él. Él es la vida de ellos. Él es la Vid y ellos son las ramas. Ellos son uno en Él así como Él es Uno en el Padre. Ellos lo siguen a dondequiera que Él vaya.

Intentar imitar a Cristo para obtener poder y sabiduría que uno pueda usar para sus propios fines (como sea que se matice con términos religiosos) es ser igual a Satanás, es decir, querer ser como Dios sin volverse parte de Dios. Acercarnos a la salvación Cristiana con esta perspectiva es tomar parte del espíritu del Anticristo y del Profeta Falso. Ésta perspectiva vende libros y por esto encuentra su camino hasta las librerías Cristianas, que a veces parecen ignorar los méritos de la mercancía que están vendiendo.

Lo colmaré con muchos años de vida y le haré gozar de mi salvación. (Salmo 91:16 - NVI)

¿Cuántos son "muchos años de vida"? Muchos años de vida es una vida suficientemente larga para ser satisfactoria.

Muchos Cristianos de edad avanzada están aquí más allá de su tiempo señalado, yo creo, porque no nos decidimos a dejarlos ir. Procedimientos médicos extraordinarios son adoptados para mantenerlos con "vida" por mucho más tiempo del que realmente están viviendo aquí en la tierra.

A veces ellos están encadenados aquí por nuestras oraciones cuando en realidad Dios tiene planes para ellos en el reino espiritual que los harán gloriosamente felices. Nuestro deseo de mantenerlos aquí es comprensible, pero ¿será egoísta? Debemos preguntarnos esto.

Debe haber un momento en nuestras vidas, ya sea que tengamos diez años u ochenta años, en el que comprendamos que nuestra obra sobre la tierra ha sido cumplida, cuando ya somos una mazorca madura de elote, por así decirlo, lista para ser puesta en el granero de Dios para esperar el día de la resurrección.

¿Acaso estamos tan enamorados de este valle de sombra de muerte en que luchamos para sobrevivir que estamos dispuestos a resistir a que entremos, o a que entre un ser querido, al mundo de paz y gozo?

Dios nos satisfará con tantos años como sean necesarios para cumplir nuestra necesidad de llegar a la madurez y para hacer la contribución que nos ha sido asignada. Él conoce todos nuestros días y éstos ya han sido escritos.

Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo más recóndito era yo formado, cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos. (Salmo 139:15,16 - NVI)

Hagamos lo mejor que podamos por Dios mientras estemos vivos sobre la tierra. Entraremos a la siguiente etapa de nuestra existencia a su debido tiempo.

Dios mostrará Su salvación a quienes están habitando en Él. Su salvación no es tan obvia como quizá pensemos. No la hemos visto sólo porque hemos "aceptado a Cristo".

Recibir a Cristo Jesús como nuestro Señor y Salvador personal es el comienzo de la buena batalla de fe. Es el primer paso en el camino hacia la vida eterna. Muchas fuerzas surgen que intentan tomar nuestra corona, para evitar que produzcamos fruto duradero.

Estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran. Pero, si persistimos diariamente buscando a Dios, lo encontraremos.

Todo el que pida recibirá.

Todo el que continúe buscando, encontrará.

A quienes sigan tocando se les abrirá.

A muchos de nosotros nos esperan varios años de soportar pacientemente nuestra cruz detrás de Jesús. Conforme nos acerquemos al final de nuestro peregrinaje Él se vuelve aun más real y presente. Nosotros no podemos ver tan claramente como nos gustaría lo que se encuentra adelante de nosotros, pero tenemos suficientes indicios de cómo será para seguir adelante. Existe un gozo delante de nosotros que hace posible que soportemos nuestra cruz.

Sabemos por fe que Dios premia a quienes lo buscan con diligencia. Y por esto seguimos avanzando hacia adelante, dándonos cuenta que lo que deseamos en nuestro corazón no puede ser encontrado en la vida actual.

Dios conoce a quienes son de Él, y a ellos se les ha ordenado que se alejen del pecado y de la maldad. Ellos son como flechas escondidas en Su carcaj, esperando el ataque sobre el enemigo.

Existe una sorprendente cantidad de maldad que se está practicando en el día en que estamos viviendo, por lo menos en Norteamérica. Las abominaciones que están sucediendo diariamente son descritas en los periódicos. A duras penas podemos comprender las profundidades de la depravación a la que las personas están cayendo, y sin embargo nosotros podemos decir en nuestro corazón "Sigo adelante por la gracia de Dios".

Con todo esto Dios se está riendo, porque Él está en control y conoce el final de todo comportamiento malo. No nos enojemos ni nos irritemos sino que sigamos riéndonos con Dios. Sólo entonces podremos hacer el bien que hemos sido destinados a lograr en el mundo.

No hay duda de que nos estamos acercando a días de depravación moral, de alboroto social, y posiblemente de infortunios económicos y hasta de guerra. Sin embargo, no estamos preparados para que se altere nuestra existencia ordenada. El pueblo Norteamericano está acostumbrado a supermercados con repisas llenas y con variedad de productos. La mayoría de las personas tienen por lo menos algo qué comer cada día y un lugar para protegerse de la intemperie.

Si problemas fuertes se presentaran en nuestra tierra, veríamos crimen por todos lados y mucho egoísmo al ver que nuestros ciudadanos consentidos buscan evitar que se les niegue lo que quieren o necesitan, aunque tengan que hacerle daño a otras personas para lograr la satisfacción de ellos mismos. No estamos acostumbrados a ser privados de las necesidades de la vida.

La nación tendrá la necesidad desesperada de personas que puedan pararse confiadamente y manifestar la fidelidad de Dios, de personas que comprendan que la muerte llevará a quienes están confiando en el Señor Jesús a un mundo mucho mejor.

Sólo el pueblo Cristiano tiene cimientos sólidos sobre los que puede reposar. Sólo el pueblo Cristiano es la luz del mundo, y si todos están ocupados con sus propias ocupaciones entonces el resto de los Norteamericanos no tendrá a quien acudir por ayuda. El ministerio Evangélico debe comenzar a advertirle a los creyentes de lo que se acerca y a prepararlos no sólo para sobrevivir ellos mismos sino para estar conscientes de las riquezas de provisión espiritual que pueden tener a su disposición para poder ayudar a la gente asustada de su alrededor.

Bueno es el SEÑOR; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían. (Nahúm 1:7 - NVI)


Footer

Las Guerras de los Judios

Guerra judios
Footer

Conspiracion contra las Sagradas Escrituras

Domingo fernandez

Parte 1

Conspiración contra las Sagradas Escrituras (parte 1 de 2).Parte 1
Se conjugan dos escritores conocedores y defensores del Texto de la Reina-Valera, para presentar defensa frente a las influencias adversas de los “liberales” que tratan de socavar el Texto Receptus para imponer las versiones de Westcott y Hort como la Versión Popular

Rev. Domingo Fernández [Consultor al comité de revisión Reina-Valera 1960]

Dr. César Vidal Manzanares

Mario E. Fumero
Prólogo:

“Autorizada su reproducción, fotocopia o difusión parcial siempre y cuando sea para fines educativos y formativos, y no mercantiles.”

Publicado con autorización de los autores.

Producciones Peniel
Apartado 15134, Suc. Kennedy
Tegucigalpa, Honduras C. A.
Serie: Exégesis Bíblica
1997

Prólogo
Es preocupante la problemática que existe en torno a la actitud adoptada por las organizaciones encargadas de promover las Sagradas Escrituras, pues nos están llevando a unos tiempos de confusión “Escriturar,” pues con tantas versiones y corrientes liberales, muchos creyentes no sabrán a quien creer, o en donde fundamentar su fe cristiana, debido a la desvirtuación que está sufriendo el texto sagrado.

En la actualidad las Sagradas Escrituras no se promueven como una verdad fundamental al servicio de las necesidades del ser humano, para mostrarle el camino de la salvación por la senda de la santidad, sino como un libro con el cual se trata de hacer negocio, buscando formas diversas para atraer a la gente a un mensaje suavizado y lleno de una oferta barata, por lo que se proliferan, no solo muchas versiones bíblicas “descafeinadas” o “mutiladas,” sino que se le añaden notas y estudios adjunto al pie de página que obedezcan los gustos de los consumidores.

En el pasado, cuando un grupo no deseaba aceptar cierta doctrina o norma de la Biblia, lo que hacía era omitirlo de sus enseñanzas, aunque en las páginas de las Escrituras aparecía el texto en mención. Hoy se fabrican las Biblias al gusto del cliente. Por ejemplo; si una denominación desea proclamar la “liberación femenina,” lo que hay que hacer es eliminar los textos que contradicen esta corriente, y añadir una nota que diga “no están en los originales antiguos,” y ¿quién se va a poner a buscar en los manuscritos antiguos? Entonces aparece la versión femenina de la Biblia.

Estamos descubriendo, de forma clara y palpable, como los grupos “liberales” desean socavar las doctrinas fundamentales de la Palabra, y producir una Biblia a la medida de todas las creencias, por lo que se está llevando a cabo una conspiración contra la antigua versión de Reina-Valera.

Es por ello que me he dedicado, en estos últimos años, a investigar y buscar información al respecto. Y buscando algunas fuentes serias, establecí contacto con unos amigos, que por sus experiencias y dominio en la exégesis Bíblica, los considero expertos y autoridad en la materia.

En este libro se conjugan dos escritores muy capaces, responsables y con una larga trayectoria en la proclamación y defensa de las Sagradas Escrituras, y a los cuales, como amigos, les pedí ayuda, para lanzar una voz de alerta al pueblo de Dios. Ellos son El Pastor Cubano de origen Español Rev. Domingo Fernández y el Dr. César Vidal Manzanares.

El primero; Rev Domingo Fernández, es un pastor Bautista con más de 60 años en el ministerio, (y más de 80 años de edad). Escritor de muchos libros, predicador radial, y que desde hace muchos años viene luchando contra esas influencias extrañas que tratan de socavar la versión Reina Valera. Domingo Fernández presentó cara a la Convención Bautista, cuando ésta apoyó la publicación de la versión de la “Reina-Valera Actualizada,” y por medio de escritos y cartas, solicitó que la tal versión no se siguiera promoviendo, pues estaba impregnada de desvirtuaciones y mutilaciones, afirmando que la misma no es “ni Reina, ni Valera.” Su celo por las Escrituras le llevó a realizar algunos escritos, de los cuales me facilitó dos para que los incluyera en este libro en bien de la obra del Señor, cosa que hago con mucha gratitud a su colaboración.

El otro es el escritor Dr. César Vidal Manzanares. Un estudioso y profundo investigador, dedicado al estudio de la Biblia. Realiza su labor de enseñanza en Zaragoza, España. Ha escrito 52 libros, entre ellos un estudio profundo del Judeo Cristianismo en la Iglesia de los primeros siglos, y un análisis de los Pergaminos del Mar Muerto. Es doctor en Historia, Filosofía y Teología, con una licenciatura en Derecho. Domina el griego, hebreo, ruso, latín, ingles, francés así como otras lenguas más. Su especialidad, el análisis de las Sagradas Escrituras y las sectas, le han llevado a realizar profundas investigaciones de la exégesis Bíblica. En su reciente visita a Honduras, (Febrero del 1997) y en uno de los seminarios que organizamos, enfocó el peligro que hay con ciertas versiones bíblicas que contienen no solo errores, sino “horrores” intencionados, para desvirtuar la Palabra de Dios.

El Dr. César mostró interés en hacer una recopilación de lo enseñado, y elaborar un folleto, el cual se ha convertido en este libro, sobre una temática de actualidad, y que encierra una de las amenazas más grande para la iglesia del futuro, decidiendo llamarle al mismo: “Conspiración contra las sagradas escrituras.” Ya el Rev. Domingo Fernández había publicado un librito llamado “Conspiración contra la Reina-Valera” en el cual defendía esta versión Reina-Valera del 1909 y 1960 de la amenaza que ofrecía la versión Reina-Valera Actualizada.

Deseamos que este material, que clasificamos en dos partes, pueda servir para abrir los ojos y defender el texto original y más veraz de las escrituras, no dejando que las corrientes modernista menoscaben una verdad tan vital como es la Palabra de Dios, para llevarnos, sin darnos cuenta, a la apostasía de los últimos tiempos.

Con todo el cariño pongo este material en las manos de nuestros líderes y pastores para que en el temor del Señor podamos orientar a nuestro pueblo hacia el celo y cuidado de las Sagradas Escrituras en estos tiempos de apostasía que nos ha tocado vivir.

Mario E. Fumero

Referencias
En este libro encontrará algunas claves para simplificar ciertas palabras claves que se repetirán mucho y abreviándolas ahorramos espacios.

A.C. - Antes de Cristo

D.C. - Después de Cristo

A.T. - Antiguo Testamento

N.T. - Nuevo Testamento

RVR. - Reina Valera 1960

RV. - Reina Valera 1909

RVA.- Reina Valera Actualizada

VP. - Versión Popular Dios Habla Hoy.

SBU. - Sociedad Bíblica Unida

S.B.- Sociedades Bíblicas

S.B.A. - Sociedades Bíblicas Americana

S. - Siglo

Primera Parte
Escritor:

Rev. Domingo Fernández

Contenido
Reina-Valera: Es digna de crédito
Los manuscritos

Evolución del lenguaje

Wellhausen entra en escena

Las fuentes de la versión Reina-Valera

Quieren minar la credibilidad de la RV

Los libros apócrifos
¿Treinta y nueve o cuarenta y seis libros? Reconocimiento implícito

Naturaleza de los libros apócrifos

Proceso Histórico

Versión Griega

Eslabón ecuménico

Punto y Aparte

Segunda parte
Escritor:

César Vidal Manzanares

Reina-Valera: Es digna de confianza
La primera edición de la Biblia traducida por Casiodoro de Reina se publicó en el 1569. Después Cipriano de Valera revisó en el 1602 la traducción de Reina, y desde entonces se conoce este trabajo como la versión “Reina-Valera.” Marcelino Menéndez y Pelayo, el más grande critico literario que ha producido España en toda su historia ha rendido tributo de reconocimiento y admiración a la versión Reina-Valera.

Desde que vio la luz, en 1569, hasta el presente, mas de 400 años, puede afirmarse que la versión Reina es la reina de las versiones. Su lenguaje no ha sido igualado por ninguna otra versión en español. Y su fidelidad a los textos originales no ha sido superada.

Reina-Valera es la versión que las Sociedades Bíblicas han venido distribuyendo para el mundo de habla castellana desde su fundación a principios del siglo XIX. En l893 publicaron la llamada Versión Moderna, traducida por H.B. Pratt, versión que merece el calificativo de ortodoxa. Si el propósito de las Sociedades Bíblicas era que la versión de Pratt tomase el lugar de la Reina-Valera, fracasaron en tal deseo. El pueblo de habla hispana en todo el mundo continuó mostrando su preferencia por la Reina-Valera, y ya no se publican la Versión Moderna.

Tenemos la firme convicción de que estamos en los tiempos del fin de la dispensación de la gracia, y que la Venida del Señor está muy cerca. La apostasía se está manifestando en todo el mundo y en todas las esferas religiosas de todas las denominaciones llamadas cristianas. Estamos en presencia de dos tendencias, dos criterios, dos esferas, dos bandos, dos líneas de batalla. En una línea se sitúan los llamados “liberales” o apóstatas que, de un modo consciente o inconsciente, pretenden socavar los fundamentos de nuestra fe en las Sagradas Escrituras. Dicen que la Biblia tiene errores e interpolaciones. Pretenden modificar el criterio que ha prevalecido en la esfera de los hombres de fe por espacio de 3,500 años. Afirman que la mayoría de los libros del A.T. no fueron escritos por los hombres cuyos nombres aparecen encabezando los libros en cuestión. Ni tampoco en las fechas que tradicionalmente se ha creído.

En la línea o trinchera opuesta nos situamos los que creemos en la inspiración de las Sagradas Escrituras. Los que afirmamos que la Biblia no tiene errores. Los que mantenemos el criterio de que Moisés escribió los libros que llevan su nombre: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, y que el libro de Isaías lo escribió Isaías, y el de Daniel, lo escribió Daniel.

Con el correr de los días se va acentuando la división en la esfera del cristianismo entre “liberales” y “conservadores,” entre apóstatas y ortodoxos. Los primeros, se aprestan para el ataque, los segundos, para la defensa.

Si nuestra percepción no nos engaña, estamos en presencia de una especie de conspiración en contra de la versión Reina-Valera. Parece que uno de los objetivos del “liberalismo” religioso es la eliminación de la mencionada versión que, por ser palabra de Dios, constituye el bastión de nuestra fe evangélica.

Reina-Valera fue buena por espacio de 400 años; pero ahora, de la noche a la mañana, los “liberales” dicen que se ha vuelto mala, indigna de confianza, y que debe ser sustituida por otra versión de factura “liberal” (Lo de factura “liberal” es nuestra apreciación). Y pasaremos a analizar y razonar algunos aspectos de la cuestión.

Los manuscritos
Gutenberg inventó la imprenta en el año 1450. Hasta entonces el que quería una Biblia, o parte de ella, tenia que copiarla o pagar a quien se la copiase. Los que escribieron los libros que integran la Biblia fueron hombres inspirados por el Espíritu Santo. Pero los que han sacado copias manuscritas no tenían el don de la inspiración divina y pudieron equivocarse; y se da por sentado que algunos cometieron pequeños errores.

El año 56 de la era actual el apóstol Pablo escribió una epístola a la iglesia evangélica de Roma. Supongamos que al fundarse la iglesia evangélica de Milán (Italia) mandasen a sacar copia de la mencionada epístola de Pablo, y que el copista cometiese un pequeño error; omitiendo o cambiando una palabra. Si tal cosa ocurriese, de allí en adelante todas las copias que se sacasen de la primera copia de la iglesia de Milán, llevarían el supuesto pequeño error.

En la actualidad existen más de 4,000 manuscritos del N.T. y no concuerdan todos ciento por ciento; hay pequeñas diferencias debidas a omisiones y cambios de palabras; pero esas diferencias no afectan ninguna de las doctrinas del N.T. o de la Biblia en general. Los manuscritos originales no se han conservado.

Diferentes versiones o traducciones
La palabra versión, del verbo verter; significa traducir de un idioma a otro. Dijimos que los copistas no tenían el don de inspiración divina, y los traductores tampoco tienen ese don.

En la actualidad hay unas 8 o más versiones traducidas por miembros de la Iglesia Católica. Una de ellas, Dios Habla Hoy, es traducida por católicos y evangélicos. Y una traducida por evangélicos: Reina-Valera. Además hay otras versiones de la traducción del Nuevo Testamento.

En lo que se refiere a las palabras, no hay dos versiones que sean exactamente iguales. Los libros del A.T. fueron escritos en hebreo. El lenguaje original del A.T. tiene, como promedio, una antigüedad de 3,000 años. Los traductores se encuentran a veces con palabras hebreas cuyo verdadero significado resulta difícil de captar o discernir.

En la lengua castellana hay diccionarios de sinónimos o palabras que tienen el mismo parecido o significado. Por ejemplo: Las palabras maquinar, conspirar, intrigar, urdir y tramar entran en la clasificación de sinónimos; y el traductor puede emplear la que estime más adecuada. Otro ejemplo: Las palabras aborrecimiento, aversión, odio, saña, desprecio, rencor e maquinar son sinónimos. Y esto sucede con muchas palabras de la lengua castellana.

En Isaías 41:10, la versión Reina-Valera dice .“..yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” Si yo pudiera hacer una versión de la Biblia, en lugar de las palabras “esfuerzo” y “sustentaré,” Pondría: “Te doy Fuerza, y te sostendré.” Los traductores no usan las mismas palabras o vocabulario, pero el sentido del mensaje bíblico es, generalmente, el mismo siempre que el traductor vierta con fidelidad el sentido del texto original. Hay versiones católicas que son dignas de confianza,[Nota de Calvin George: creo que se refiere a la Biblias Católicas antes del Concilio de Trento, en 1545] pero en los últimos años han surgido dos versiones que son muy perniciosas y de ellas vamos a reflexionar.

En el 1972 se publicó la llamada “Biblia Latinoamericana.” Esta versión fiel traducida por sacerdotes católicos sudamericanos que simpatizaban con Carlos Marx, y trataron de que la Biblia ayudara a los movimientos marxistas. En el 1979 surgió a la luz la versión “Dios Habla Hoy” (VP). Para la traducción de esta versión se asociaron el Vaticano y la Sociedad Bíblica Americana. Los traductores -católicos y evangélicos- se tomaron la libertad de sustituir y cambiar a medida de su “liberal” deseo muchos textos. Atribuyen al agua del bautismo virtud regeneradora. Eliminaron del A.T. la palabra Satán, que aparece en el texto original 18 veces. La divinidad de Cristo sale muy mal parada en esta versión. En lugar de presentarlo como hijo de una virgen, lo presentan como hijo de una joven. Donde el profeta Miqueas habla de la eternidad de Cristo, esta versión dice que desciende de una antigua familia, y en donde el original griego afirma que Dios fue manifestado en carne, esta versión dice que Cristo se manifestó en su condición de hombre. Y en donde San Pablo presenta a Cristo como igual a Dios, la versión a que nos referimos dice que Cristo, aunque divino, no insistió en ser igual a Dios.

Evolución del lenguaje
El castellano que hablaban Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera ha experimentado un cambio muy grande. El lenguaje de la versión Reina-Valera fue revisado en 1862, 1909 y 1960. En el 1909 se cambiaron 60,000 palabras por sinónimos más comunes. En el 1960 se introdujeron alrededor de 10,000 cambios de vocabulario para poner el lenguaje al día.

Por ejemplo en la versión del 1909 la palabra “caridad” significaba amor, pero ahora la misma palabra se aplica a una persona caritativa, que da limosna a los necesitados, por lo tanto, se ha sustituido la palabra “caridad” por la palabra “amor.” En Colosenses 3:5 decía: “Amortiguad, pues, vuestros miembros...” y ahora dice “Haced morir pues lo terrenal en vosotros.” La palabra “amortiguad” no significa hoy lo que significaba hace cien años. El nombre Fares, que aparece en Mateo 1:3, antes se escribía Phares. En nuestra opinión la palabra o término justicia, que aparece muchas veces en las epístolas de Pablo, no tiene hoy el mismo significado que tenía cuando se escribieron los libros del N.T. En la actualidad, el Diccionario define la palabra “justicia” como “virtud que nos hace dar a cada uno lo que le corresponde.” Hablamos de los tribunales de justicia, en los que se supone que los jueces traten con justicia a los acusados, absolviendo a unos y condenando a otros. En Mateo 5:20 Jesucristo menciona el término justicia como sinónimo de conducta. Pablo en Filipenses 3:9, lo menciona como sinónimo de mérito personal, y en la Epístola a los Romanos, el término JUSTICIA DE DIOS tiene una connotación de gracia, es Justicia que justifica, que salva.

En 2 Pedro 1:20, dice nuestra versión Reina-Valera: “Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada.” El traductor Pablo Besson traduce del siguiente modo: “Ninguna profecía de la Escritura viene de propia resolución.” A la luz del versículo 21 podemos afirmar que Pedro no se refiere a la interpretación de la profecía, sino al origen de la misma. La profecía no se ha originado en la mente o discernimiento de los hombres, sino en la inspiración reveladora que les concedió el Espíritu Santo. ¿Por qué mencionamos este aspecto? Para poner de manifiesto que a causa de la evolución del lenguaje, a veces resulta difícil captar el verdadero sentido de algunas palabras que escribieron los Apóstoles o los Profetas.

Wellhausen entra en escena
En el año 1844 nació en Hameln, Alemania, Julio Wellhausen, que murió en la ciudad de Gottinga en el 1918. Wellhausen se inició en la vida pública como profesor de teología, pero renunció a ello porque no creía lo que se suponía que debía enseñar.

Como Voltaire, Wellhausen puso su talento natural al servicio de una mala causa. Excluía toda intervención sobrenatural o divina en la historia de la humanidad. No creía en Dios, ni en milagros. Con tenacidad, digna de mejor causa, dedicó muchos años de su vida al estudio de los libros del A.T. Elaboró la teoría de que la mayoría de los mencionados libros recibieron la forma actual después del retomo de la cautividad en Babilonia en el año 536 antes de Cristo.

Según Wellhausen, el Pentateuco constituye una recopilación de libros previos que él inventó, y que denomina:

1.Fuente Jehovista
2.Fuente Elohísta
3.Fuente Sacerdotal
En su opinión Moisés no escribió ninguno de los libros que llevan su nombre. Ni Isaías, ni Daniel escribieron los libros que llevan su nombre. No nos asombra que un ateo elimine a Dios del panorama de la historia religiosa del mundo, ni el que invente una teoría acerca del origen de los libros que integran el A.T. Lo que nos asombra es que un ateo se haya convertido en maestro y orientador de muchos “cristianos,” tanto evangélicos como católicos. Sí, nos sorprende el que muchos que dicen creer en Dios, se pleguen a las teorías de un ateo. Las teorías de Wellhausen se enseñan en la actualidad en muchos seminarios.

Los Judíos piadosos siempre han creído que los libros del A.T. fueron escritos por Moisés y los profetas. Los cristianos convertidos y respetuosos de Dios siempre hemos creído, y creemos, en la inspiración de las Sagradas Escrituras, y en que éstas fueron escritas por los hombres cuyos nombres aparecen en el encabezamiento de los mencionados libros. Y que se escribieron en las fechas que tradicionalmente se ha aceptado. Pero en la actualidad son muchos los que en las esferas intelectuales del cristianismo se plegan a las enseñanzas del ateo Wellhausen. Pero estos “cristianos” “liberales” o apóstatas parece que no significa nada el que Jesucristo haya dicho que Moisés escribió los llamados libros de la ley.

Las fuentes de la versión Reina-Valera
La primera versión o traducción de los libros del A.T. a otra lengua tuvo lugar alrededor de 250 A.C.. el rey Tolomeo II Filadelfo, gran amante de las letras, mandó a traducir, para su biblioteca privada de Alejandría, los libros religiosos de los hebreos. La traducción se hizo del hebreo al griego. Pero además de los 39 libros que componen el A.T. hebreo, tradujeron otros 15 libros que no habían sido escritos bajo inspiración divina. Aquella traducción vino a llamarse la Versión Griega o Septuaginta.

En el primer siglo de la era cristiana existía el A.T. hebreo compuesto de 39 libros. El A.T. en griego se componía de 54 libros (a los 39 habían agregado 15 libros apócrifos). Y los samaritanos tenían un Pentateuco que no coincidía con el de Jerusalén. Tal situación preocupó a los escribas piadosos y respetuosos de las Sagradas Escrituras, y decidieron tomar medidas para la preservación del texto original del A.T. y acordaron adoptar un texto, un manuscrito, fijo, normativo y autorizado de los libros del A.T.

Aquel manuscrito de todo el A.T. vino a llamarse Texto Masorético. Y los defensores o preservadores de aquel manuscrito vinieron a llamársele masoretas. Los masoretas asumieron la responsabilidad de sacar copias de las Sagradas Escrituras del A.T. y para evitar errores, contaron las palabras de cada libro, y después de copiar un libro, contaban las palabras de la copia, para estar seguros de que no habían omitido ni añadido palabra a la copia. Hasta el día de hoy, el Texto Masorético se reconoce como el más fidedigno y digno de confianza de todos los manuscritos que existen del A.T.

Debemos agradecerle a los masoretas su piadoso celo por la preservación y pureza del texto original del A.T. Casiodoro de Reina tradujo los libros del A.T. del Texto Masorético, la cual es la fuente más confiable que existe hasta el día de hoy.

En la primavera del 1948 se descubrió un tesoro de incalculable valor en relación a la Biblia. A doce kilómetros al Sur de Jericó, en la costa oeste del Mar Muerto, un pastor de cabras encontró en una cueva una serie de rollos manuscritos de casi todos los libros del A.T. En total se encontraron, en varias cuevas, 330 manuscritos. Cuarenta en lengua aramea. Unos cuantos en idioma griego y los restantes en hebreo. La mayor parte fueron escritos en piel (pergamino), y los otros en papiro. Se encontraron allí:

14 copias del libro de Deuteronomio
12 copias del libro de Isaías
10 copias del libro de los Salmos
8 copias del libro de Éxodo
7 copias de los Profetas Menores (que los hebreos agrupaban en un libro)
6 copias del libro de Génesis
3 copias del libro de Samuel
3 copias del libro de Jeremías
3 copias del libro de Daniel
De los demás libros del A.T. se encontraron una o dos copias. Se acepta que los mencionados manuscritos fueron colocados en los jarrones donde aparecieron alrededor del 150 A.C.. Así que tienen más de dos mil años. Una de las copias del libro de Isaías se encontró intacta o completa. Otros manuscritos se encuentran bastante deteriorados. Este descubrimiento ha puesto de manifiesto la fidelidad del Texto Masorético, así como la versión Reina-Valera y los milenarios manuscritos encontrados en las cuevas de Qumrán verifican esta verdad, y esto imparte un alto grado de confiabilidad a nuestra versión Reina-Valera.

Y en cuanto al N.T., Casiodoro de Reina lo tradujo de un manuscrito conocido como “Texto Receptus,” llamado también Texto Bizantino, que era reconocido generalmente como el texto manuscrito más fiel a los originales de los libros del N.T.

Pablo Besson, misionero suizo muy documentado en esta materia, afirma que el Texto Receptus sirvió de base para traducir el N.T. de la versión llamada Peshitta. Esta versión fue hecha alrededor del año 170 de la era actual. Este dato envuelve extraordinaria importancia en lo que se refiere a nuestra confianza en la versión Reina-Valera. A la versión Peshitta siguieron la Itala, la Vulgata y otras, traducidas todas del Texto Receptus. San Jerónimo tradujo la versión Vulgata, que vino a ser la versión oficial de la Iglesia Católica, entre los años 382 al 400 D.C...

Quieren minar la credibilidad de la RV
Parece que a los “liberales” les estorba la versión Reina-Valera y quieren una versión distinta, una versión “liberal” como ellos. Después de haber contado por espacio de 400 años con el respeto y la admiración de propios y extraños, nos vienen ahora con que la Reina-Valera no es digna de confianza, que le han agregado pasajes que no se encuentran en los textos originales. Vamos a demostrar que la acusación es falsa, injusta e infame.

Encuentran el primer motivo de acusación en Juan 5:34 y dicen que la ultima parte del verso 3, y todo el 4, no se encuentra en algunos manuscritos. He aquí el párrafo que impugnan: “que esperaban el movimiento del agua; porque un ángel del Señor descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.” Estas palabras aparecen en algunos manuscritos, y no aparece en otros. Esto indica que alguien eliminó este pasaje, o que alguien lo añadió al texto original. ¿Por qué los “liberales” afirman que el pasaje fue interpolado y no admiten la posibilidad de que fuese omitido? Porque lo primero conviene a su plan de desacreditar la versión Reina-Valera: Pero vamos a demostrar que las evidencias están a favor de la autenticidad del pasaje en cuestión.

La narración aceptada por los “liberales” dice que Jesús se acercó al estanque de Betesda, y encontró allí una “multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos.” Todos admiten que estas palabras son auténticas. ¿Por qué se congregaba aquella multitud de enfermos en el estanque de Betesda? La narración que aparece en el Evangelio de Juan dice que se congregaban porque un ángel descendía de tiempo en tiempo, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque... quedaba sano de cualquier enfermedad. Si no es verdad que el ángel descendía, y que tenía lugar una manifestación sanadora, ¿por qué se congregaban allí los enfermos? Que nos contesten los impugnadores.

¿Qué resulta más lógico y sensato, que hayan quitado o que hayan añadido? Teniendo en cuenta que este relato no se repite en ninguna otra parte de la Biblia, creemos que a nadie se le hubiera ocurrido inventar que un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque En cambio nos parece razonable que alguien, que no creía en la veracidad del fenómeno expuesto, lo haya eliminado al copiar un manuscrito para uso personal.

Los críticos “liberales” aceptan que las palabras del versículo 7 forman parte del texto original, pues bien, las palabras de este versículo confirman la veracidad del versículo 4. Jesús preguntó a un paralítico si quería ser sano, y él contestó (verso 7) “Señor...no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entretanto que voy, otro desciende antes que yo.” Estas palabras dan por sentado que el versículo cuatro es veraz. Así que si quieren eliminar el verso 4, tendrán que eliminar también el 7, y este versículo aparece en todos los manuscritos.

Otra evidencia a favor de la autenticidad del pasaje en cuestión es que en la versión Pishitta, traducida en el segundo siglo de la era actual, en la versión Itala y en la Vulgata, aparecen las palabras que los críticos impugnan ahora. Y en los manuscritos en que no aparecen son los de fecha posterior a las tres versiones mencionadas. Irineo, que nació en el año 130 de la era actual citó el pasaje de Juan 5:1-11 tal como aparece ahora en la versión Reina-Valera, y también citaron ese pasaje Tertuliano, que nació en el año 170 D.C... y Juan Crisóstomo, que nació en el 345 D.C... y Cirílo de Alejandría que nació en el 412 D.C... Los que tuvieron en sus manos el Evangelio de Juan en los siglos II, III y IV confirmaron la autenticidad del pasaje que venimos considerando, y esto demuestra que las palabras de los versículos 3 y 4 de Juan no fueron interpoladas, sino eliminadas por uno o más copistas en siglos posteriores.

Los críticos “liberales” impugnan ahora el siguiente pasaje: Juan 7:53 a 8:11. El pasaje que trata de la mujer adúltera. La versión católica de Nácar-Colunga tiene una nota que dice: “Este pasaje se halla omitido en bastantes códices” y agrega después: “Esto no significa que no sea auténtico e inspirado, sino que lo omitieron por temor de que diera ocasión para abusar de la indulgencia del Salvador en favor de los adúlteros.” Podemos estar bien seguro de que el citado pasaje forma parte del texto original. La narración tiene que ser auténtica porque revela una sabiduría sobrenatural. Ningún ser humano hubiera inventado una salida como la que Jesús dio a la trampa que le tendieron los escribas y fariseos.

Tengamos presente que el que sacaba una copia para su uso personal estaba en libertad de omitir del texto original lo que le viniese en gana.

Hace algunos años encontramos en una librería de segunda mano una Biblia que parecía estar en buenas condiciones de conservación. Cuando la hojeamos descubrimos que le faltaba el libro de Apocalipsis. Alguien, con mucha curiosidad, había cortado las hojas una a una. No quería de seguro el mencionado libro en su Biblia. Conozco a un pastor que dijo: “Si yo pudiera eliminar de la Biblia la historia de Rahab la ramera, lo haría. Me molesta encontrar en la Biblia esa narración.” Si ese pastor hubiera vivido en los tiempos cuando las Biblias se copiaban a mano, le hubiera sido fácil dejar fuera la narración que trata de Rahab. Y hay bastante semejanza entre la narración de la mujer adúltera y la historia de Rahab.

Pasemos ahora a considerar el último pasaje de los muchos que impugnan los críticos de la Reina-Valera, que es 1 Juan 5:7-8. De este pasaje faltan, en algunos manuscritos, las siguientes palabras: “...en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra...” Creemos que únicamente una persona o grupo de personas movido o movidos por una cuestión doctrinal podrían dejar fuera la mitad del versículo 7 y la mitad del 8.

En la Vulgata Latina aparece una nota relacionada con las palabras que faltan en algunos manuscritos, y dice que en los escritos de los llamados Padres de la Iglesia aparecen los versos 7 y 8 tal como están en la Vulgata y en la Reina-Valera. La mencionada nota atribuye la omisión que se encuentra en algunos manuscritos a los arrianos, que prevalecieron por espacio de cien años, desde fines del siglo III y la mayor parte del siglo IV. Los arrianos no creían en la Trinidad, y como 1 de Juan 5:7 menciona al Padre, el Verbo y al Espíritu Santo (formando una unidad: Unidad de naturaleza, la Divinidad), este pasaje estorbaba a los arrianos (discípulos y seguidores de Arrio) y resulta lógico que lo hayan dejado fuera del manuscrito.

Las palabras relacionadas con la Trinidad (1 Juan 5:7) que los críticos impugnan ahora, estaban en el N.T. en el año 170 D.C... cuando tradujeron el siriaco Pishitta. Esas palabras estaban en el manuscrito del N.T. que San Jerónimo tuvo en sus manos cuando tradujo la versión Vulgata, allá por el año 390 C. Los manuscritos en que no aparecen son los posteriores a esta época, y esto demuestra que el Apóstol Juan escribió las palabras en cuestión, y que alguien las dejó fuera porque así convenía a los que enseñaban lo contrario.

Los críticos “liberales” o “modernistas” martillan constantemente que los manuscritos en los que aparecen los pasajes que ellos impugnan son superiores a los manuscritos que están de acuerdo con la versión Reina-Valera. Esta clasificación de los manuscritos en “buenos” y “malos,” o superiores e inferiores nos parece intencionada y sin fundamento.

Puede ser que un material sea superior (pergamino) y otro material inferior (papiro), pero si el manuscrito contiene el N.T. completo ¿por qué no ha de ser bueno? Para los “liberales” los buenos son los que convienen a sus propósitos. Los que están de acuerdo con la versión Reina-Valera son malos, son inferiores.

En lo que a su contenido se refiere, el Texto Receptus, del que tradujo Casiodoro de Reina, sirvió de base para la traducción Pishitta, (170 D.C...) y a la luz de esta realidad histórica se puede afirmar que el Texto Receptus es el más antiguo de que se tiene conocimiento. El hecho de que todos los pasajes que le impugnan a la Reina-Valera forman parte de la Vulgata desde el año 400, constituye otra evidencia digna de tomarse en cuenta.

¿Qué pretenden los que insisten en que Reina-Valera no es digna de confianza porque contiene, según ellos, pasajes espurios o añadidos? Sí, señores, ¿qué pretenden? Pretenden socavar la confianza en nuestra versión. ¿A quién sirven los que se empeñan en destruir la credibilidad y la confianza en la versión que ha circulado en los pueblos de habla castellana en los últimos 200 años? Estamos seguros de que no sirven a Dios. Supongamos que un cristiano recién convertido escuche a uno de esos críticos; ¿qué pensará de la Biblia? ¿Qué resuelve el machacar que la versión Reina-Valera tiene interpolaciones y errores?

Lamentablemente, la primer línea de ataque contra la Reina-Valera parte de donde menos se podía esperar: La Sociedad Bíblica Americana. Esta Sociedad, aliada hoy al Vaticano, publicó en 1979 la versión Dios habla hoy que es una versión ecuménica de fondo y perfil “liberal.” Ellos esperaban que esta versión tomase el lugar de la Reina-Valera; pero no ha sucedido así. La propia Sociedad Bíblica confiesa que de los primeros seis millones de ejemplares del N.T. en Versión Popular o ecuménica, el 85% los ha vendido o regalado a la Iglesia Católica. El Sector evangélico solamente absorbió el 15%. ¿Qué quiere decir esto? Que el pueblo evangélico rechaza la Versión Popular, y continua mostrando su preferencia por la versión Reina-Valera.

Desde el año 1955 al 1960 la Sociedad Bíblica Americana planeó y dirigió una revisión de Reina-Valera con el propósito de poner el lenguaje o vocabulario al día, y en armonía con la Real Academia. El vocabulario o significado de las palabras no ha experimentado cambio en los últimos 20 años, en cambio la Sociedad Bíblica Americana sí ha cambiado de criterio, de planes y de propósitos. Lo que en 1960 era bueno, ahora ya no es bueno, pues está sometiendo la Reina-Valera a una nueva revisión.Tenemos suficiente indicios para sospechar que nos van a venir con una versión Reina-Valera que no vamos a conocer. Una revisión fundida en el molde de Dios habla hoy

¿Qué pensaríamos de un pintor aficionado que se atreviese a meter sus pinceles en los cuadros de Goya y de Velázquez, transformándolo o encuadrándolos en el molde de su propio criterio o imaginación?

El que quiera pintar un cuadro que lo pinte como se le antoje; pero no debe pretender modificar a trasformar los cuadros de otros pintores. Si quieren hacer otras versiones que lo hagan; pero deben respetar lo que otros han hecho. Introducir un cambio radical en la Reina-Valera sería injusto, inmoral e infame. Ya tienen una versión popular, liberal y ecuménica. ¿No les es suficiente? La inmensa mayoría de los cristianos de habla hispana queremos la versión Reina-Valera tal como está ahora. Déjenosla así.

El descubrimiento de los rollos del Mar Muerto ha puesto de manifiesto que el A.T. de nuestra versión es hoy tal como era cuando Jesús de Nazaret la leía y explicaba. Y el N.T. de la versión Reina-Valera es hoy como era en el siglo II, cuando produjeron la versión Pishitta.

Tenemos la firme convicción de que la mano providencial de Dios se ha manifestado a través de los siglos preservando las Sagradas Escrituras, y que el mensaje de Dios a la humanidad se ha mantenido puro, a pesar de las imperfecciones humanas. Podemos confiar plenamente en la versión Reina-Valera. El mensaje de Dios permanece aquí sin omisiones ni añadiduras.

No permitas, estimado lector, que los ataques del “liberalismo” apóstata socaven el fundamento de tu confianza en la versión Reina-Valera que es, hasta ahora, la mejor de todas las versiones.

Los libros apócrifos
Las Sociedades Bíblicas publican, para América Latina, una revista que lleva por titulo “LA BIBLIA.” En las páginas 35 a la 37 del número correspondiente a Octubre-Diciembre del 1978 apareció un artículo, escrito por el doctor Gonzalo Báez-Camargo titulado: “Las Sociedades Bíblicas y los Libros Deuterocanónicos.”

Evidentemente el propósito de este artículo es tratar de justificar la inclusión de los llamados libros apócrifos en una nueva versión de la Biblia publicada por las mencionadas Sociedades, y preparar el ambiente para que le otorguemos una calurosa bienvenida.

En la página 38 de la citada revista viene un diagrama en el que aparece, en el siguiente orden de tiempo y mérito, quince versiones de la Biblia en lengua Castellana:

1.Dios habla hoy 1978
2.Nueva Biblia Española 1976
3.Biblia para Latinoamérica 1971
4.Biblia de Jerusalén 1967
5.Biblia de Herder 1964
6.Biblia Bover-Cantera 1947
7.Biblia Straubinger 1944
8.Biblia Nácar-Colunga 1944
9.Versión Moderna H.B. Pratt 1893
10.Biblia de Torres Amat 1825
11.Biblia de Felipe Scio 1793
12.Biblia del Oso, Casiodoro de Reina 1569
13.Biblia de Ferrara 1553
14.Biblia del Duque de Alba 1430
15.Biblia Alfonsina 1280
La número uno es la nueva versión de las Sociedades Bíblicas traducida de los originales hebreos y griego, y con los Libros Apócrifos llamada Versión Popular (VP). Las correspondientes a los números dos al ocho son versiones católico romanas, traducidas de las lenguas originales, y con los libros apócrifos. Las versiones correspondientes a los números diez al quince, dice la mencionada revista que son traducciones de la Vulgata Latina. Como vemos, incluye en esta clasificación a la versión Reina-Valera.

Cuando leímos lo que dejamos expuesto experimentamos, un sentimiento de indignación. Hasta ahora las autoridades de la Iglesia Católica,[¿?¡!] y del campo evangélico, han reconocido y proclamado que la versión de Casiodoro de Reina procede de los textos originales, y ahora nos vienen las Sociedades Bíblicas desmintiendo lo que ha sido un criterio general de evangélicos y católicos. ¿A qué se debe esta actitud? A que las Sociedades Bíblicas quieren restar méritos a la versión que han venido publicando por espacio de 120 años, para situar en el primer pedestal a la nueva versión con los libros apócrifos.

Lo que a continuación vamos a exponer ha sido motivado por lo que dejamos expuesto.

¿Treinta y nueve o cuarenta y seis libros?
En lo que se refiere al N.T. no hay diferencias entre versiones católicas y evangélicas, pero en el A.T. sí hay diferencia. Hasta ahora el A.T. en la versión evangélica se componía de 39 libros. El A.T. de las versiones católicas se componía de 46 libros; y varios capítulos añadidos a los libros de Ester y Daniel. Los siete libros añadidos son Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, Primero de Macabeos y Segundo de Macabeos.

¿Por qué se les llama apócrifos? El primero en calificarlos de apócrifos fue San Jerónimo, traductor de la Vulgata Latina. Dice un autor católico que el “nombre apócrifos se aplica entre los católicos a escritos de carácter religioso no incluidos en el canon de la Escritura que, si bien no son inspirados, pretendieron tener origen divino o fueron algún tiempo considerados como sagrados.” La palabra “apócrifo” viene a ser sinónimo de falso. Los evangélicos nunca hemos aceptado los Libros Apócrifos como inspirados por Dios.

Los libros apócrifos nunca estuvieron en el canon
Los libros inspirados que componen el A.T. fueron escritos en hebreo, por profetas hebreos y dirigidos al pueblo hebreo. El apóstol afirma, bajo inspiración divina, que la ley de Dios fue promulgada para el pueblo israelita (Romanos 9:4). Y que Dios encomendó al mencionado pueblo el cuidado o preservación de las Sagradas Escrituras (Romanos 3:1-2). Dice el autor católico M. Chasles lo siguiente: “Para el pueblo judío fue escrito primeramente el A.T. El lo recibió y depositó. Las Escrituras nos han sido trasmitidas por Israel, y con ese espíritu escrupuloso que ha asegurado la conservación de las costumbres hebreas.” La confesión o declaración de este autor católico es de capital importancia en relación con el tema que estamos considerando.

Los llamados Libros Apócrifos no fueron escritos en hebreo, ni por profetas hebreos inspirados por Dios. Nunca formaron parte del A.T. hebreo. Cuando los mencionados libros entraron a formar parte de la versión griega de la Biblia, los israelitas convocaron un concilio que se reunió en Jamnia, con el propósito de considerar la naturaleza de los libros agregados a la versión griega. Para determinar si un libro es o no inspirado, aquel Concilio estableció las bases siguientes:

El libro debe estar de acuerdo con la ley de Moisés.
Debe haberse originado en Palestina.
Debe haber sido escrito en hebreo.
Debe haberse escrito antes de la muerte de Esdras.
Como los mencionados libros no llenaban los requisitos establecidos por el Concilio, éste determinó que no tenían derecho a formar parte del conjunto de libros inspirados por Dios. Los hebreos siempre han creído que fue Esdras quien fijó, bajo inspiración divina, el canon o catálogo de los libros inspirados del A.T. y, en términos generales, se puede decir que los libros apócrifos fueron escritos entre el año 150 A.C.. y el año l00 D.C.... Por lo menos dos siglos después de la muerte de Esdras.

El autor católico M. Chasles en su libro “Qué es la Biblia” página 27 y 29 dice: “Siete libros del A.T. (católico) no fueron admitidos en el número de las Escrituras por los doctores de la ley en Jerusalén. En la época de Jesucristo, y de los Apóstoles, Jerusalén tenia su Biblia hebrea, treinta y nueve libros. Los traductores de la versión griega tradujeron del hebreo los 39 libros que componen la Biblia hebrea de Jerusalén, y luego agregaron otros siete libros de los que sólo tenían el original griego.” Esta sincera, franca y veraz declaración de un católico a los libros apócrifos los sitúa fuera del catálogo de los libros inspirados y determinan que fueron “agregados” por quienes no tenían autoridad para agregarlo.

Reconocimiento implícito
El Vaticano reconoce tácitamente que los libros apócrifos no fueron escritos bajo inspiración divina. A los 39 libros que integran el canon o catálogo hebreo, la Iglesia Católica Romana les da el calificativo de protocanónicos, y a los siete libros llamados apócrifos les da el calificativo de deuterocanónicos.

Generalmente, a los libros inspirados se les da el calificativo de canónicos (que integran el canon de Escrituras Sagradas). La Iglesia Romana ha creado los términos “protocanónicos” y “deuterocanónicos” para distinguir o separar los libros del canon hebreo, de los que no forman parte de este canon o catálogo. El prefijo “proto” se usa para denotar superioridad, y el prefijo ”deuto,” significa segundo o inferior. También se le llama “Segundo Canon” o canon secundario. Al aplicar a los siete libros en cuestión un calificativo que denota inferioridad, la Iglesia Romana esta reconociendo que en sus versiones de la Biblia hay libros de dos clases: de primera y de segunda; superiores e inferiores.

¿Es que hay inspiración divina de primera y de segunda, superior e inferior? He aquí un ejemplo de lo que venirnos exponiendo: En las versiones evangélicas (hasta ahora) el capítulo tres del libro del profeta Daniel consta de treinta versículos. Entre los versos 23 y 24 de las versiones evangélicas, las versiones católicas tienen 67 versículos más que fueron agregados a lo que escribió Daniel. Al comenzar esta sección apócrifa, las versiones católicas tienen el siguiente encabezamiento: “parte deuterocanónica,” y cuando termina esta parte introducen el siguiente encabezamiento; “parte proto-canónica.” Esta doble clasificación dentro de un mismo capítulo implica el reconocimiento tácito de que Daniel no escribió los 67 versículos que agregaron en la versión griega. Sería absurdo suponer que el profeta Daniel escribiese 23 versículos con un grado de inspiración divina y, seguidamente, 67 versículos sin inspiración divina, o con un grado inferior de inspiración.

Naturaleza de los libros apócrifos
En el contenido de los libros apócrifos descubrimos su naturaleza. Veamos:

Tobías:
En relación a este libro, el comentarista católico C.D. Vine expresa lo siguienteen el libro “Verbum Dei” tomo II página 50: “Los autores católicos, en su mayor parte, niegan totalmente la historicidad de Tobías, considerándolo como una ficción poética, como una fábula o cuento.”

El libro de Tobías tiene enseñanzas erróneas y paganas. En el capítulo 4 y verso 17 dice: “Esparce tu pan sobre la tumba de los justos.” En los versos 2 al 8 del capítulo 6, dice que el hígado de un pez, quemado sobre un brasero, ahuyenta los malos espíritus, y en el capítulo 12 verso 9, dice que “la limosna libra de la muerte y purifica todo pecado.”

En cuanto a la recomendación de esparcir pan sobre la tumba de los justos, dice el comentarista de Vine que “prácticas y ritos de este género eran comunes entre los paganos.”Creer que el humo del hígado quemado de un pez ahuyenta a los demonios cae en la esfera de la superstición. Enseñar que la limosna libra de la muerte, y que purifica todos los pecados, contradice todo lo que enseñan las Sagradas Escrituras sobre la forma y medio de alcanzar salvación.

Judit:
El autor católico francés, Abate Du-Clot dice que el libro de Judit presenta contradicciones imposibles de explicar. El comentarista católico M. Leahy afirma que el libro presenta “inexactitud históricas.”“Verbum Dei,” tomo II, página 73. Y la versión “Nacar-Colunga” dice, en la página 487, que “en la conducta de Judit hay cosas que la moral cristiana no justifica,” entre ellas, la mentira. En Judit 1:1, dice: “El año doce del reinado de Nabucodonosor, que reinó sobre los asirios en la gran ciudad de Nínive....” La versión católica, llamada Biblia de Jerusalén, tiene una nota en el citado versículo que dice: “Nabucodonosor... nunca fue llamado rey de los asirios ni reinó en Nínive.” Así que el libro de Judit comienza con una afirmación que está totalmente equivocada, es falsa. Y como afirma Du-Clot, “irreconciliable con la realidad histórica.”

Sabiduría:
En la versión griega lleva el titulo “La Sabiduría de Salomón.” Pero Ralph Earle afirma que este libro se escribió alrededor del año 40 D.C.., mil años después de Salomón. Dice un autor que “el libro se escribió para impedir que los judíos cayeran en el escepticismo, el materialismo y la idolatría. Muchos sentimientos nobles hallan expresiones en este libro.”

Eclesiástico:
Este libro se le atribuye a un tal Jesús. En la introducción que aparece en la versión Nácar-Colunga dice que el libro fue escrito alrededor del año 136 A.C.. Dice Ralph Earle que este libro se parece al de Proverbios, y que presenta mucha sabiduría practica. El libro, en general, es el mejor de los apócrifos; pero el autor no pretende haber escrito bajo inspiración divina. El libro tiene un prólogo escrito por un sobrino del autor que dice: “Mi abuelo Jesús, habiéndose dado mucho a la lección de la Ley, de los profetas y de otros libros patrios y habiendo adquirido en ellos gran competencia, se propuso escribir alguna cosa de instrucción y doctrina para quienes deseen aprenderla” (Nácar-Colunga, Página 715). El autor del libro expresa lo siguiente: “Yo he llegado el último de todos, como quien anda al rebusco de la vendimia” 33:16. Esta declaración del autor nos dice que él no se creía guiado por el Espíritu de Dios. Como bien dice su sobrino, se propuso por su cuenta, escribir alguna cosa y la escribió. Lo que escribió es bueno, pero no es Palabra de Dios.

Baruc:
Dice Ralph Earle que aunque el libro de Baruc se presenta como escrito por Baruc, el escribiente de Jeremías en el año 582 A.C.., la realidad es que fue escrito alrededor del año 100 D.C.

El comentarista católico P.P. Saydon, en su introducción al libro de Baruc dice lo siguiente: “Los críticos no católicos ponen la redacción final del libro en el año 70 D.C.., si bien alguna de sus partes pueden ser de origen anterior. La introducción, capítulo 1, verso 2 al 14, abundan en inexactitudes históricas.”“Verbum Dei” tomo II, página 547. El libro de Baruc comienza diciendo que fue “escrito por Baruc, hijo de Nerías” (1:1). Pero esto no lo creen ni los mismos católicos. La versión católica llamada Biblia Latinoamericana dice -en la página 871-: “El libro de Baruc fue escrito entre los últimos de la Biblia: a lo mejor, en el último siglo antes de Cristo.” De acuerdo con los datos que menciona el libro, resulta prácticamente imposible que lo haya escrito Baruc el hijo de Nerías. Así que el libro comienza con una afirmación que no la creen ni los mismos teólogos católicos.

Los Macabeos:
El autor católico Abate Du-Clot, dice lo siguiente: “El primero de los Macabeos contiene la historia de 40 años desde el principio del reinado de Antioco Epifanes hasta la muerte de Simón. El libro segundo es un compendio de la historia de las persecuciones que sufrieron los judíos de parte de Epifanes y su hijo Eupator; cuya historia fue escrita por un tal Jasón. Ni uno ni otro se hallan en el canon de los judíos, y los cristianos siguieron a los judíos en cuanto a los libros que formaban el canon del A.T., por esta causa los Macabeos no fueron comprendidos entre los libros Sagrados generalmente adoptados por las iglesias cristianas.”“Vindicias de la Biblia” página 574. Dice este autor católico que los Macabeos fueron rechazados por las iglesias cristianas, porque los cristianos siguieron a los judíos en cuanto a los libros que integran el canon.

En la introducción que aparece en la versión Nácar-Colunga al segundo libro de los Macabeos, dice que “un cierto Jasón de Cirene...compuso cinco libros sobre Judas Macabeo; nuestro autor los compendió en este solo libro” página 538.

En relación con el segundo Macabeos, llamamos vuestra atención a los siguientes aspectos:

1. Enseña que es eficaz el ofrecer sacrificio por los muertos. (Ver 12:43-45).

2. Nos presenta un resumen de cinco libros escritos por otros escritores.

3. El autor no pretende haber escrito bajo inspiración divina, pues termina el libro diciendo “Daré fin a mi narración. Si está bien y como conviene a la narración histórica, eso quiero yo; pero si imperfecta y mediocre, perdónadme” (15:38-39). Este no es el lenguaje de un hombre que escribe bajo inspiración divina, y hay un aforismo que dice: “A confesión de parte, relevo de pruebas.”

Ester:
El libro de Ester, en la Biblia hebrea y en nuestra versión tiene 10 capítulos. En las versiones católicas resulta difícil poder determinar cuántos capítulos tiene. Tomemos por ejemplo la versión Nácar-Colunga; comienza por el capitulo once y continua en el siguiente orden: 12, 1, 12, 2, 3, 13, 4, 15, 4, 13, 14, 15, 5, 6, 7, 8, 16,9, 10, y 10. Esto nos parece el colmo del absurdo. La versión católica Biblia Latinoamericana, dice en la página 839: “El libro de Ester contiene en la Biblia griega muchos trozos que no están en la Biblia hebrea.” La versión Nácar-Colunga dice que algunas porciones del libro son “Protocanónicas” y otras ”Deutero-canónicas.” Hemos consultado cinco autores católicos, y todos están de acuerdo en que los diez capítulos que aparecen en las versiones evangélicas fueron escritos por un autor, en hebreo, y que las secciones añadidas, que aparecen en las versiones católicas, fueron escritas en griego por otros autores.

Daniel:
El libro de Daniel, en nuestra versión tiene 12 capítulos y en las versiones católicas tiene 14 capítulos. Los autores católicos reconocen que las partes que aparecen agregadas no fueron escritas en hebreo, y que no son de la misma naturaleza que lo que Daniel escribió en hebreo. Esto prueba que Daniel no escribió los capítulos 13 y 14.

Proceso histórico
Algunos de los llamados Padres de la Iglesia hicieron un estudio cuidadoso en relación con los libros inspirados, y los no inspirados. En el año 395 D.C... se había confeccionado 11 catálogos de los libros que se consideraban inspirados por Dios, y en ninguno aparecen los libros apócrifos. He aquí una relación de los mencionados catálogos:

De Melitón de Sardis Año 177
De Orígenes Año 230
De Atanasio Año 326
De Cirilo Año 348
De Hilario de Pointiers Año 358
Del Concilio de Laodicea Año 363
De Epifanio Año 368
De Gregorio Nacianceno Año 370
De Anfiloquio Año 380
De Rufino Año 395
De Jerónimo Año 395
Un sínodo convocado en Laodicea en el año 363 D.C.. prohibió la lectura de los libros apócrifos en las iglesias.

Parte 2

De un extenso artículo sobre la formación e historia del canon escrito por el católico R. J. Foster entresacamos los siguientes párrafos: “Todos los libros contenidos en la Biblia hebrea son llamados protocanónicos, mientras que los que están sólo en la lengua griega se llaman deuterocanónicos... los alejandrinos pudieron aceptar como inspirados libros que no aparecían aceptables a los doctores de Jerusalén... Parece un poco extraño que las primeras listas de los libros canónicos dadas por los escritores cristianos contengan sólo las Escrituras protocanónicas... Es evidente que Melitón (de Sardis) transcribe el canon tal como lo encontró en Palestina, donde ya en esta época los libros deuterocanónicos habían sido excluidos del canon... Desde comienzo del siglo IV entramos en un período de confusión e incertidumbre, (en relación con los apócrifos)...Algunos padres, condescendiendo demasiado con el concepto rígido de canonicidad, se inclinaron a recibir como canónicos solamente los libros reconocidos por los judíos, relegando los deuterocanónicos a la categoría de libros útiles para la edificación... San Atanasio...San Cirilo de Jerusalén, San Epifanio, y San Gregorio Nacianceno tampoco admiten los libros deuterocanónicos... A causa de su estancia en Palestina y de sus conocimientos hebraicos, San Jerónimo puso todo el peso de su gran autoridad de parte de la no canonicidad de los libros deuterocanónicos. Con frecuencia se niega a aceptar todo libro que no esté en la Biblia hebrea, y en su ‘Prologus Galeatus,’ que sirve de introducción a los libros de Reyes, afirma que Sabiduría, Eclesiástico, Tobías y Judit no están en el canon... Algunos escritores de prestigio siguieron la opinión avalada a su juicio por la autoridad de San Jerónimo, incluso el papa San Gregorio el Magno el cual se inclinó a compartir esta opinión. Desde el siglo XVIII el canon breve (hebreo) ha ganado cada vez más aceptación, pero la cuestión aún no ha sido zanjada... Tal es la actitud general...y querer negarlo es oponerse a la evidencia.”Tomado del libro “Verbum Dei” Tomo I, páginas 40 año 46. Los tres puntos seguidos es un salto en párrafo o renglón.

Todos los párrafos anteriores, tomados de un libro católico, presentan evidencias demoledoras en contra de los libros apócrifos. Nótese la importancia por la cual todos concuerdan en la validez del canon hebreo. Lo que no esté en este canon no forma parte de los libros inspirados.

La versión griega
¿Tiene la Iglesia Romana y las Sociedades Bíblicas algún argumento de peso a favor de los libros apócrifos? El único argumento que presenta es el siguiente. Dice que los apócrifos entraron a formar parte de la versión griega llamada Septuaginta de los Setenta.

Debemos tener en cuenta que esta versión fue promovida por el rey de Egipto, Tolomeo II Filadelfo. Este Rey, gran amante de las letras, ordenó traducir los libros religiosos hebreos para su famosa biblioteca de Alejandría La traducción se hizo en Alejandría, y con el tiempo, se agregaron a la mencionada versión 15 libros no inspirados.

De la versión griega se hizo una traducción al latín, que vino a ser considerada como la versión Itala. De los 15 libros apócrifos que formaban parte de la versión griega, 10 pasaron a la versión latina, y fueron excluidos los 5 siguientes que eran: La Ascensión de Isaías, Los Jubileos, La Epístola de Jeremías, el tercero de Macabeos y Enoc.

Dámaso, obispo de Roma, encomendó a Jerónimo, el cristiano mas destacado de su época, que preparase una versión de la Biblia, y este se fue a Belén (Palestina), en donde – veinte años entregado a la tarea que le habían encomendado con gran celo y dedicación. De aquel trabajo surgió la Vulgata Latina, que vio la luz alrededor del año 400 D.C.... Jerónimo se opuso a que se incluyeran en esta versión los libros apócrifos, pero algunos, que estaban familiarizados con la versión Itala, ejercieron tanta presión para que se incluyeren los apócrifos en la nueva versión, que por último triunfaron, a pesar de tener la oposición de Jerónimo, y contra su voluntad, se insertaron estos libros.

En el año 1545 se convoco el Concilio de Trento, y dice el historiador católico F. Díaz Carmona, en la página 272 de su Historia de la Iglesia Católica Romana, que aquel Concilio “empezó fijando de nuevo el canon de la Biblia” En efecto, el Concilio discutió el problema de los libros apócrifos y acordó excluir de la Vulgata 3 de los 10 libros que habían agregado: El tercero y el cuarto de Esdras y la Oración de Manasés.

Al afirmar que el Concilio fijó de nuevo el canon de la Biblia, se da por sentado que modificó acuerdos de concilios anteriores. En la practica, como vemos, el hecho de que los apócrifos hayan sido agregados a la versión griega no transforma su naturaleza ni le confiere ningún mérito, y la evidencia la tenemos en el hecho de que de los 15 libros apócrifos agregados a la mencionada versión, 8 fueron excluidos, y la exclusión de esos 8 demuestra que los que agregaron los 15 procedieron irresponsablemente. Los mismos motivos que tuvieron para quitar los 8, los hay para excluir los 7 restantes. No hay un solo argumento de valor o peso a favor de los libros apócrifos.

Eslabón ecuménico
La Sociedad Bíblica Británica y Extranjera se fundó en 1804, y la Sociedad Bíblica Americana se estableció en el 1816. Dice Ralph Earle que “estamos de acuerdo con la sana opinión protestante de los últimos 400 años en que los libros apócrifos no son parte de la inspirada y autoritativa Palabra de Dios.” En tal sentido la “Sociedad Bíblica Nacional de Escocia tomó la posición de que si estos libros no eran Palabra de Dios dada por inspiración, ellos no debían malgastar el dinero imprimiéndolos como parte de la Biblia. Dicha Sociedad hizo una petición a la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, la cual votó en 1827 (las Sociedades Bíblicas dicen ahora que fue en el 1826) que no emplearía ninguno de sus fondos para publicar los libros apócrifos”Tomado de “Como nos llegó la Biblia” página 39.

Por espacio de 150 años las Sociedades Bíblicas se mantuvieron fieles al acuerdo que tomaron en 1826. Pero en l968 han revocado o ignorado aquel acuerdo, y están publicando y promoviendo una versión de la Biblia que incluye los libros apócrifos (VP). ¿A qué se debe tan sorprendente cambio de actitud?

El doctor Gonzalo Báez-Camargo, hablando como vocero de las Sociedades Bíblicas, dice que éstas no se atribuyen la facultad de determinar cuáles libros son inspirados y cuales no lo son. He aquí sus palabras: “Cuando las Sociedades Bíblicas publican ediciones sin los deuterocanónicos es para responder a las necesidades de las iglesias que no los aceptan como parte del A.T., sin que esto signifique en modo alguno que al hacerlo las sociedades dictaminen que sólo esos libros son inspirados. Cuando publican ediciones que contienen los libros deuterocanónicos, para iglesias que los aceptan, es también sólo para responder a las necesidades de ellas, sin que tampoco eso implique de parte de las Sociedades, un dictamen que los declare igualmente inspirados que los otros.”

Otro funcionario de las Sociedades Bíblicas nos ha dicho: “Nosotros constituimos una organización interconfesional, no podemos tratar de decir quien tiene la razón. Nuestra misión es otra.” Como vemos, por las declaraciones que hemos expuesto, los dirigentes de la mencionada Sociedad se refugian tras el muro de la interconfesionalidad. Dicen que tienen que publicar lo que les pidan, y que no están llamados a ejercer juicio propio determinando si los libros apócrifos son o no inspirados. Nuestra misión, dicen ellos, es otra. Esta posición nos parece que tiene carácter evasivo, y nos resulta decepcionante. No pensaban así los directores que en el 1826 determinaron que las Sociedades Bíblicas no emplearían ninguno de sus fondos para publicar los libros apócrifos. Cuando los actuales directores dicen, por boca de sus voceros, que no les importa si los libros apócrifos son inspirados o si no lo son, tenemos que preguntamos si creen realmente en la inspiración divina de los 39 libros que integran el canon hebreo. Al redactar estas líneas estamos pensando en lo que dice la Palabra de Dios en Jueces 2:10. “Y toda aquella generación fue también reunida con sus padres. Después de ellos se levantó otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel.”

Siempre hemos esperado ver en las Sociedades Bíblicas un baluarte de lo que implica la expresión y proclamación de las Sagradas Escrituras. En esta ocasión nos dijo el entonces Secretario de la Agencia Bíblica en Cuba, doctor Joaquín González Molina, al afirmar que las Sociedades Bíblicas tenían por misión el velar por la pureza del Sagrado Libro. No concebimos como una institución creada para la difusión de las Sagradas Escrituras confiese en estos tiempos que no tienen un criterio definido sobre los libros que han de clasificarse como inspirados.

La gravedad del asunto que estamos considerando estriba en que Sociedades Bíblicas se ha asociado con el Vaticano. La Iglesia Católica Romana hace aporte económico a las Sociedades Bíblicas, y siempre que una persona o institución acepta favores, dádivas o subvenciones de otra persona o institución, se subordina al que le ayuda o paga; de manera que debe bailar al son de la música que le toquen.

Hasta ahora, la esfera de servicio de las Sociedades Bíblicas eran las iglesias evangélicas, pero de ahora en adelante las mencionadas Sociedades han agregado la iglesia romana a su esfera de servicio. El doctor Báez-Camargo en el artículo citado anteriormente, manifestó lo siguiente: “El renacimiento bíblico en el seno del catolicismo romano, que ha cobrado fuerza...después del Concilio Vaticano II, el cual abrió las puertas para la colaboración ecuménica en el campo Bíblico, puso en contacto a las autoridades católicas con las Sociedades Bíblicas...Producto de las conversaciones tenidas por ambas partes, fue el acuerdo de que consignara en los Principios Normativos para la Cooperación Interconfesional en la Traducción de la Biblia, concluido en 1968. Las autoridades católicas aceptaron dar su apoyo oficial a ediciones de la Biblia con los deuterocanónicos en sección aparte, antes del N.T.” Y más adelante, agrega Báez Camargo “Esta nueva situación implica que la iglesia Católica Romana participará de los privilegios y de los deberes financieros como todas las iglesias que actualmente cooperan con las Sociedades Bíblicas.”

La asociación de las Sociedades Bíblicas con el Vaticano es producto del movimiento ecuménico promovido, al mismo tiempo, por la Iglesia Romana y el Concilio Mundial de Iglesias. Después del Concilio Vaticano II, la Iglesia Romana se ha lanzado a la tarea de atraer a su seno a todas las iglesias llamadas cristianas, y algunos lideres del Concilio Mundial de Iglesias han manifestado que están dispuestos a pasar por encima de muchos obstáculos, y sacrificar lo que haya que sacrificar, para llegar a la constitución de un organismo mundial que agrupe a todas las iglesias.

La Inclusión de los libros apócrifos en una versión de la Biblia editada por las Sociedades Bíblicas constituye una contribución por parte de los directores de las mencionadas entidades a los fines que persigue el ecumenismo mundial. Con la inclusión, el Vaticano consigue una victoria. Los evangélicos hemos venido diciendo, por espacio de 400 años, que las versiones católicas de la Biblia incluyen libros que no son inspirados por Dios, pero de ahora en lo adelante nos dirán que si sus versiones están adulteradas, las nuestras también lo están.

Las Sociedades Bíblicas dicen, por boca de sus voceros, que publican la Biblia con los libros apócrifos porque la Iglesia Católica se lo ha pedido. ¿Con qué propósito se lo han pedido? No es necesidad de Biblias en el campo católico. La Iglesia Romana está editando más versiones de la Biblia en español que las iglesias evangélicas. En la actualidad, todo católico que quiere leer la Biblia tiene una Biblia católica a su alcance. El fin que persigue la Iglesia Romana es quitar del camino un obstáculo para llegar a la meta del ecumenismo. Tapar la boca a los que criticamos la inclusión de los apócrifos en la Biblia. Y Establecer un eslabón para llegar a la constitución de un solo organismo mundial que agrupe a todas las iglesias a la sombra del Vaticano.

No nos oponemos a que las Sociedades Bíblicas vendan Biblias a la Iglesia Romana y a todo el que se las pida, para eso se organizaron. Lo que nos parece condenable es que las publiquen adulteradas, que agreguen a la Palabra de Dios libros con enseñanzas contrarias a la doctrina Bíblica. Esto implica claudicar en aras del ecumenismo, de “Mammon,” o de la filosofía de aquel Príncipe que dijo: “París bien vale una misa.” El Señor aconsejó a sus discípulos que se guardasen de la levadura de los fariseos, y Pablo dijo a los cristianos de Corinto que un poco de levadura leuda toda la masa. A los Gálatas les advirtió que algunos quieren pervertir el evangelio de Cristo. Y la Biblia se cierra con la siguiente amonestación: “Si alguno añadiese a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas escritas en este libro” (Apocalipsis 22:18).

Hasta ahora hemos dicho que la Biblia es la Palabra de Dios, pero una Biblia con los libros apócrifos no se puede decir que es la Palabra de Dios, porque en tal volumen, a la Palabra de Dios se le han agregado libros que no son de Dios. Un funcionario de las Sociedades Bíblicas nos ha dicho: “Acerca de sí los libros deuterocanónicos son inspirados o no por Dios, contesto que no...pero...son útiles.” Y Agrega: “Simplemente se trata de atender una solicitud de la Iglesia Católica.”

¿Es que la Sociedad Bíblica va a complacer a todo el que pida una Biblia a su gusto? ¿Qué pasaría si cincuenta mil iglesias evangélicas les pidiese que no publiquen los apócrifos? Hasta ahora el mayor contribuyente a las Sociedades Bíblicas es la Convención Bautista del Sur, compuesta por mas de 35,000 iglesias. Si esta Convención le pidiese que agregaran a la Biblia el libro EL PEREGRINO, ¿lo haría?. No. No lo harían. Hacen lo que les manda el Vaticano, y aquí es donde esta la gravedad de esta cuestión. ¡El Vaticano orientando a la Sociedad Bíblica!

Las Sociedades Bíblicas tratan de anular la versión Reina-Valera para introducir su nueva versión de Dios Habla Hoy, incluyendo los libros apócrifos, y no es la primera vez que tratan de substituir la versión de Reina por otra; pero hasta ahora no les fue posible. Y es que la lengua castellana tiene dos monumentos: La Versión de la Biblia traducida por Casiodoro de Reina, y el Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes. Hasta el archicatólico Marcelino Menéndez y Pelayo ha rendido tributo de reconocimiento y admiración a la versión Reina, que hasta ahora es la reina de las versiones.

No se concibe que mientras los adversarios ensalzan la versión Reina, los que debían ser los primeros en darle el lugar correspondiente, traten de restarle méritos. No es justo tratar de opacar las glorias de un veterano de cien batallas, para glorificar a un recién nacido que viene enfermo y que aún no ha librado el primer combate.

La versión Reina-Valera ha estado presente en el nacimiento de cada iglesia que ha surgido donde quiera que se hable la lengua castellana. Y ha sido la fuente donde bebieron varías generaciones de cristianos. Las glorias se adquieren por el valor y los méritos. En estos tiempos de innovación, claudicaciones y apostasías, debemos tomar en cuenta la sentencia que aparece en Lucas 5:39: “Ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.” Y nos adherimos firmemente a la Palabra de Dios, sin añadiduras.

Punto y aparte
En estos tiempos se están multiplicando las versiones de la Biblia. Desde 1944 para acá, en la esfera católica han surgido ocho versiones, y en el campo evangélico han surgido también algunas versiones y varias revisiones de Reina-Valera. Ante esta proliferación de versiones y revisiones, viene a nuestra mente la siguiente expresión tomada del Quijote: “Tantas idas y venidas quiero Sancho que me digas ¿son de alguna utilidad?.” No estamos en contra de lo nuevo, si lo nuevo es bueno o mejor que lo que ya tenemos; pero la multiplicación de versiones crea un problema para la lectura, por lo que cada iglesia debe adoptar una versión, como la oficial, y tratar de que los miembros lleven al templo la versión adoptada. De lo contrario, la lectura bíblica congregacional podría revivir el fenómeno de Babel.

Parte 3

Escritor
César Vidal Manzanares.
Contenido
La versión popular (I): Una Biblia alterada y multilada
La versión popular (II): Una Biblia al gusto del cliente
La versión popular (III): Una Biblia con teología antibíblica
Las raices de la tergiversación (I): El Abandono del texto mayoritario
Las raíces de la tergiversación (II): El triunfo de la tergiversación ocultista
Las raices de la tergiversación (III): Poder y dinero
Hacia la apostasia en siete pasos
La Versión Popular (I): una Biblia alterada y mutilada
“Yo testifico a toda aquel que oye las palabras de la profecía de este libro; Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras de este libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro” (Apocalipsis 22:18-19)

La Versión Popular (VP) constituye una versión de las Escrituras que debe calificarse con toda justicia de alterada y mutilada. Así debe ser porque a lo largo de sus páginas, han sido cambiados y mutilados docenas y docenas de textos pertenecientes a la Biblia. La presente obra constituye sólo una brevísima aproximación a este tema y no pretende realizar una enumeración exhaustiva de todos los pasajes que han sufrido una tergíversación1 sino únicamente señalar algunos de los más significativos. Si debe señalarse que todas las alteraciones y mutilaciones del texto bíblico presentan una clara finalidad de tipo teológico que apunta a socavar la base escritural de la teología cristiana. Cuando a principios del siglo XX diversos teólogos evangélicos decidieron plantar cara al poderoso avance del movimiento liberal señalaron cinco fundamentos esenciales de la fe cristiana:

1.La inerrancia, infalibilidad y verdad literal de la Biblia en cada detalle.
2.La concepción virginal y completa deidad de Cristo Jesús.
3.La resurrección física de Cristo y de todos los muertos.
4.El sacrificio expiatorio de Cristo por los pecados del mundo.
5.Y la segunda venida de Cristo en forma corporal.
Estos fundamentos se ven cuestionados por la VP “Dios habla hoy.” Pero además se alteran y mutilan textos dándoles una forma final que sólo puede servir para corromper los cimientos de la ética del cristiano y satisfacer a movimientos cuya teología no es totalmente bíblica. En las páginas siguientes, hemos agrupado, por lo tanto, los textos tergiversados en bloques temáticos. Para facilitar su comparación, reproducimos en primer lugar el texto en la Reina-Valera revisión de 1960 (RVR), después el de la Versión Popular (VP) y, finalmente, realizamos un breve comentario destinado a explicar las discrepancias.

I. Textos acerca de la divinidad de Cristo
La doctrina de la divinidad de Cristo constituye, sin ningún genero de dudas, uno de los pilares básicos de la fe cristiana. No es de extrañar por ello que la práctica totalidad de las sectas intente negarla totalmente (como los Testigos de Jehová, los unitarios, los mormones, etc.) o minimizarla (por ejemplo, afirmando que Cristo es el arcángel Miguel como enseñan los adventistas). Una versión de la Biblia alterada por intereses teológicos no podría escapar a esa conducta y, efectivamente, eso es lo que se descubre al examinar el texto de la Versión Popular. En la misma, se priva a Cristo de títulos divinos y de la honra que le es debida como Dios.

Mateo 13:51
RVR “Jesús les dijo ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron : Sí, Señor”

VP. “Jesús preguntó: -¿Entienden ustedes todo esto? – Sí – contestaron ellos” (La VP suprime el tratamiento de “Señor” otorgado a Jesús).

Mateo 19:16-17
RVR. “Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.”

VP. “Un joven fue a ver a Jesús, y le preguntó: – Maestro, ¿qué cosa buena debo hacer para tener vida eterna? Jesús le contestó: – ¿Por qué me preguntas acerca de lo que es bueno? Bueno solamente hay uno. Pero si quieres entrar en la vida, obedece los mandamientos” (La VP suprime el tratamiento de “bueno” (v. 16) que recibe Jesús y la referencia a Dios como único ser bueno (v. 17). De esta manera no es posible ver que Jesús está llevando al joven rico a una importante conclusión, la de que al ser Cristo bueno y ser Dios el único bueno, Cristo es Dios).

Juan 3:13
RVR. “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre, que está en el cielo”

VP. “Nadie ha subido al cielo sino el que, bajó del cielo; es decir, el Hijo del hombre” (La VP suprime la referencia a que el Hijo del Hombre está en el cielo, es decir, a que es omnipresente y, por lo tanto, Dios).

Juan 6:69
RVR. “Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”

VP. “Nosotros ya hemos creído, y sabemos que tú eres el Santo de Dios” (La VP altera el texto privando a Jesús de su identificación con el Mesías y del titulo divino de Hijo de Dios).

Juan 9:35-38
RVR. “Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es. Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró”

VP. “Jesús oyó decir que habían expulsado al ciego; y cuando se encontró con él le preguntó: ¿ Crees tú en el Hijo del hombre? El le dijo: – Señor, dime quién es, para que yo crea en él. Jesús le contestó: Ya lo has visto: soy yo con quien estás hablando. Entonces el hombre se puso de rodillas delante de Jesús, y le dijo: Creo, Señor.” (La VP priva a Jesús del tratamiento de Hijo de Dios y además sustituye la referencia a que fue adorado por la de que sólo se le rindió homenaje).

Hechos 8:36-7
RVR. “Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios”

VP. “Más tarde, al pasar por un sitio donde había agua, el funcionario dijo: - Aquí hay agua; ¿hay algún inconveniente para que yo sea bautizado?” (La VP suprime todo el versículo 37 y con él la necesidad de creer que Jesús es el Hijo de Dios como requisito para el bautismo).

Romanos 14:10-2
RVR. “Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.”

VP. “¿Porqué, entonces, criticas a tu hermano? ¿O tú, por qué lo desprecias? Todos tendremos que presentarnos delante de Dios, para que él nos juzgue. Porque la Escritura dice: ‘Juro por mi vida, dice el Señor, que ante mí todos doblarán la rodilla y todos alabarán a Dios.’ Así pues, cada uno de nosotros tendrá que dar cuenta de sí mismo a Dios” (La VP sustituye a Cristo (v. 10) por Dios de tal manera que no pueda verse que Cristo es el mismo Dios al que se hace referencia en el v. 12).

I Corintios 15:47
RVR. “El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo”

VP. “El primer hombre, hecho de tierra, era de la tierra; el segundo hombre es del cielo” (La VP suprime la referencia a que el segundo hombre, Cristo, es el Señor).

Gálatas 6:17
RVR. “De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús”

VP. “De ahora en adelante no quiero que nadie me cause más dificultades; pues llevo marcadas en mi cuerpo las señales de lo que he sufrido en unión con Jesús” (La VP suprime el tratamiento de Señor dado a Jesús).

Efesios 3:14
RVR. “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo”

VP. “Por esta razón me pongo de rodillas delante del Padre” (La VP suprime la referencia a Jesús como Señor).

I Timoteo 3:16
RVR. “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria”

VP. “No hay duda de que la verdad revelada de nuestra religión es algo muy grande: Cristo se manifestó en su condición de hombre, triunfó en su condición de espíritu y fue visto por los ángeles. Fue anunciado a las naciones, creído en el mundo y recibido en la gloria” (La VP suprime el hecho de que el manifestado en carne fue el mismo Dios y que, por lo tanto, Cristo es Dios y además coloca “Cristo” en lugar de “Dios” cuando no existe un solo manuscrito del Nuevo Testamento que contenga el texto así).

1 Juan 5:7
RVR. “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo y estos tres son uno”

VP. “Tres son los testigos” (La VP suprime toda la referencia trinitaria contenida en este versículo).

Proverbios 8:22
RVR. “Jehová me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras”

VP. “El Señor me creó al principio de su obra, antes de que él comenzara a crearlo todo” (La VP convierte a la Sabiduría – que muchos intérpretes identifican con la persona del Hijo – en un ser creado. Por si alguien pudiera dudar de que es así en la nota a pie de página la VP señala que “es manifiesta la influencia de estos versos. En el prólogo del Evangelio de Juan”).

Miqueas 5:2
RVR. “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad”

VP. “En cuanto a ti, Belén Efrata, pequeña entre los clanes de Judá, de ti saldrá un gobernante de Israel que desciende de una antigua familia” (La VP priva al Mesías de su eternidad, – y, por tanto, del hecho de ser Dios – y simplemente hace referencia a que su linaje es antiguo).

II. Textos acerca de la salvación
Al igual que la divinidad de Cristo es una doctrina minimizada en la VP, la enseñanza sobre la salvación recibe un tratamiento especialmente desconsiderado. No sólo se ha cambiado vez tras vez el verbo “justificar” por “hacer justos” (lo que implica una clara diferencia teológica), sino que además se han omitido referencias al valor de la sangre de Cristo o a la misión salvadora de Éste.

Mateo 9:13
RVR. “Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento”

VP. “Vayan y aprendan el significado de estas palabras: 'Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios'. Pues yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores” (La VP suprime la referencia a que el llamado es al arrepentimiento).

Mateo 18:11
RVR. “Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido”

La VP suprime totalmente el versículo 11.

Juan 6:47
RVR. “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna”

VP. “Les aseguro que quien cree, tiene vida eterna” (La VP suprime la referencia a que el creer debe ser en Jesús).

Colosenses 1:14
RVR. “En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados”

VP. “por quien tenemos la liberación y el perdón de los pecados” (La VP suprime la referencia a la sangre de Cristo).

I Pedro 4:1
RVR. “Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado”

VP. “Por eso, así como Cristo sufrió en su cuerpo, adopten también ustedes igual disposición...” (La VP suprime la referencia al hecho de que si Cristo sufrió fue por nosotros).

Zacarías 9:9
RVR. “Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna”

VP. “¡Alégrate mucho, ciudad de Sión! ¡Canta de alegría, ciudad de Jerusalén! Tu rey viene a ti, justo y victorioso, pero humilde, montado en un burro, en un burrito, cría de una burra” (La VP suprime la referencia a que el Mesías es salvador).

III. Textos acerca de profecías cumplidas
Una de las bases de la veracidad de la fe cristiana reside en el hecho de que en Jesús se cumplieron las profecías – más de trescientas – que lo señalan como el mesías prometido por Dios. Como tendremos ocasión de ver asimismo en el capítulo 3, la VP muestra un interés especial tanto por omitir los textos donde se indica que Jesús cumplió una profecía mesiánica como por ocultar aquellos pasajes del Antiguo Testamento que se cumplieron en Jesús.

Mateo 27:35
RVR. “Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes”

VP. “Cuando ya lo habían crucificado, los soldados echaron suertes para repartirse entre si la ropa de Jesús” (La VP suprime la referencia al cumplimiento de la profecía mesiánica en Jesús).

Marcos 15:28
RVR. “Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos.”

La VP suprime este versículo completamente y con él la referencia al cumplimiento de una profecía mesiánica en Jesús.

IV. Textos acerca de la concepción virginal de Jesús
Como señalamos en la introducción, esta doctrina bíblica fue subrayada a principios de siglo como uno de los fundamentos de la fe cristiana especialmente atacados por la teología liberal. Ese ataque liberal resulta también obvio en la VP.

Isaías 7:14
RVR. “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz a un hijo, y llamará su nombre Emanuel”

VP. “Pues el Señor mismo les va a dar una señal: La joven está encinta y va a tener un hijo, al que pondrá por nombre Emanuel” (La VP Suprime la referencia a que la madre de Emanuel – el mesías - sería una virgen).

Lucas 1:34
RVR. “Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón”

VP “María preguntó al ángel: – ¿Cómo podrá suceder esto, si no vivo con ningún hombre?” (La VP suprime la referencia al hecho de que María aún era virgen).

Lucas 2:33
RVR. “Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de él”

VP. “El padre y la madre de Jesús se quedaron admirados al oír lo que Simeón decía del niño” (La VP hace que Lucas convierta a José en padre de Jesús cuando sólo Dios lo era. Véase Lucas 2:49).

V. Textos acerca de la vida cristiana
Si la teología cristiana se ve claramente atacada por el texto de la VP, no sucede menos con las bases de la vida del discípulo de Cristo. En los siguientes ejemplos podemos ver como la VP no sólo socava algo tan esencial en la vida cristiana como la oración, sino que además sienta las bases para una interpretación de la sexualidad que sea completamente contraria a la enseñanza de las Escrituras.

Mateo 6:13
RVR. “Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén”

VP. “No nos expongas a la tentación, sino líbranos del maligno” (La VP suprime la referencia a que de Dios es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos).

Mateo 23:14
RVR. “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación”

VP. La VP suprime totalmente este versículo.

Lucas 11:2-4
RVR. “Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal”

VP. “Jesús les dijo: Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Danos cada día el pan que necesitamos. Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos han hecho mal. No nos expongas a la tentación” (La VP suprime la referencia a que Dios es ”nuestro” Padre y a que debe hacerse Su voluntad (v. 2), a que el pan es ”nuestro” (v. 3), y al deseo de ser librados del mal (v. 4)).

Mateo 17:21
RVR. “Pero este género no sale sino con oración y ayuno”

La VP suprime todo el versículo 21.

Marcos 7:16
RVR. “Si alguno tiene oídos para oír, oiga”

La VP suprime todo el versículo 16.

Marcos 10:24
RVR. “Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!”

VP. “Estas palabras dejaron asombrados a los discípulos, pero Jesús les volvió a decir: – Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios!” (La VP suprime la referencia a que esa dificultad es especial para “los que confían en las riquezas”).

Marcos 11:26
RVR. “Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas”

La VP suprime completamente el v. 26.

1 Corintios 6:18
RVR. “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca”

VP. “Huyan, pues, de la prostitución. Cualquier otro pecado que una persona comete, no afecta a su cuerpo; pero el que se entrega a la prostitución, peca contra su propio cuerpo” (La VP sustituye en diversos textos – véase también 1 Corintios 6:9 – la “fornicación” (porneia) por la “prostitución.” Esta alteración del texto bíblico resulta gravísima ya que desaparece el desagrado con que Dios contempla el pecado consistente en las relaciones sexuales entrepersonas no casadas y su rechazo queda limitado sólo a la fornicación en la que interviene un precio, es decir, la prostitución. En otras ocasiones (Colosenses 3:5; I Tesalonicenses 4:3; etc.), la fornicación ha sido sustituida por “inmoralidad” o “inmoralidad sexual” de tal manera que, una vez más, su contenido de relaciones sexuales entre personas no casadas queda oscurecido y sustituido por una palabra tan ambigua como “inmoralidad” que no es además definida).

Como puede verse de lo expuesto sucintamente en las páginas anteriores, la VP altera sustancialmente el contenido de las Escrituras en el terreno doctrinal y en el ético. En el capítulo siguiente, tendremos ocasión de contemplar como también ha dado cabida a alteraciones cuya razón es, presumiblemente, el deseo de agradar a algunos de sus clientes.

La versión popular (II): una Biblia a gusto del cliente
“Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, y seas hallado mentiroso” (Proverbios 30:5-6)

Para el comprador evangélico de la VP hay dos circunstancias que, desde el primer momento, le resultan especialmente chocantes. La primera es la presentación que de la misma se incluye antes del Índice General y que está firmada por Raymundo Damasceno Assis, obispo auxiliar de Brasilia y secretario general del CELAM, es decir, el Consejo Episcopal Latinoamericano. La segunda es la inclusión de los libros apócrifos o deuterocanónicos en las paginas de esta versión. Este segundo aspecto es tratado por el pastor Domingo Fernández en uno de los apéndices de este libro de manera que no vamos a referimos al mismo. En cuanto al primero no puede resultar más revelador. El texto de la presentación del Secretario general del CELAM dice así: “El Consejo Episcopal Latinoamericano – CELAM, expresa su complacencia porque su programa de Diálogo con las Sociedades Bíblicas Unidas – SBU, haya llegado hasta la publicación de la BIBLIA DE ESTUDIO ‘DIOS HABLA HOY,’ con inclusión de los libros deuterocanónicos y de notas explicativas y pastorales, y preparadas con la colaboración de biblistas católicos, con la intención de servir a todos los cristianos.”

Dejamos al ponderado criterio de las Conferencias Episcopales de América Latina la divulgación de esta Biblia de Estudios que podrá ayudar a las personas y a los grupos especialmente catequísticos que deseen profundizar en la Palabra de Dios para comprenderla mejor y vivirla, de modo particular cuando en el Continente de la Esperanza hemos iniciado el camino de una Nueva Evangelización.”

El texto no puede resultar más esclarecedor. La Conferencia de obispos católicos para América Latina expresa su complacencia en relación con la VP por razones que a nadie se le ocultan: contiene los apócrifos y además una serie de especialistas católicos han intervenido en su confección. No es de extrañar que la recomiende como un instrumento de la “Nueva Evangelización” que la iglesia católica ha iniciado en el continente. No es de extrañar porque, como veremos en las páginas siguientes, la VP ha realizado importantes esfuerzos por adaptar el texto bíblico al dogma católico incluso en aquellos aspectos en que éste choca directamente con lo enseñado por las Escrituras.

Textos traducidos en favor de las tesis católicas
a. Alteraciones en textos referidos a María

Un papel de especial importancia dentro de los textos adaptados al gusto católico le corresponde -como era de esperar–a los relativos a la figura de María. Como es de todos sabido, la teología católica no sólo afirma que fue virgen antes, durante y después del Parto,sino que además insiste en su papel de mediadora entre Dios y los hombres. Ambas creencias han encontrado su reflejo en la VP.

Mateo 1:25
VP. “Y sin haber tenido relaciones conyugales, ella dio a luz a su hijo, al que José puso por nombre Jesús” (La VP suprime la referencia al hecho de que María sólo se abstuvo de las relaciones sexuales hasta el nacimiento de Jesús y que éste fue su hijo primogénito. Además en nota a pie de pagina al texto de Mateo 12, 46 se indica – de acuerdo con la enseñanza católica – que los “hermanos” no son los hijos de los mismos padres, sino “personas unidas por otros grados de parentesco.” De esta manera, mantiene el dogma de la virginidad perpetua de María).

I Timoteo 2:5
VP. “Porque no hay más que un Dios, y un solo hombre que sea el mediador entre Dios y los hombres: Cristo Jesús” (La VP sustituye el hecho de que hay un solo mediador - Cristo hombre – por el de que el único hombre mediador es Cristo. Esto abre la posibilidad a que también haya una mujer mediadora: María).

b. Alteraciones en textos referidos al gobierno de la iglesia

I Timoteo 3:1-2
VP. “Esto es muy cierto. Si alguien aspira al cargo de presidir la comunidad, a buen trabajo aspira. Por eso, el que tiene ese cargo ha de ser irreprensible. Debe ser esposo de una sola mujer y llevar una vida seria, juiciosa y respetable. Debe estar siempre dispuesto a hospedar gente en su casa; debe ser apto para enseñar” (La VP al suprimir la palabra “obispo” oscurece el hecho de que lo normal entre los primeros cristianos es que el mismo fuera una persona casada).

Tito 1:6-7a
VP. “Un anciano debe llevar una vida irreprochable. Debe ser esposo de una sola mujer, y sus hijos deben ser creyentes y no estar acusados de mala conducta o de ser rebeldes. Pues el que preside la comunidad está encargado de las cosas de Dios...” (La VP al suprimir la palabra “obispo” oscurece el hecho de que lo normal entre los primeros cristianos es que el mismo fuera una persona casada).

Textos traducidos en favor de las tesis adventistas
Sin embargo, no es la iglesia católica la única confesión religiosa que ha sido objeto de concesiones en el texto de la VP. La segunda gran beneficiada ha sido la secta conocida como adventistas del séptimo día.La teología adventista constituye la base primordial de las enseñanzas de los Testigos de Jehová que han tomado de ella la creencia en que Jesús es el arcángel Miguel y la negación de las doctrinas bíblicas de la inmortalidad del alma y del infierno. Además los adventistas afirman, entre otras tesis antibíblicas, que Dios cargó sobre Satanás el pecado de la humanidad, que la expiación no fue consumada hasta 1844 cuando Cristo entró en el santuario celestial, que las iglesias evangélicas son las hijas de la Gran Ramera del Apocalipsis, y que los escritos de su profetisa Ellen White son inspirados. En relación con ellos – y también con la teología liberal–la VP ha procurado especialmente desdibujar la enseñanza bíblica acerca del infierno como lugar de castigo eterno y consciente de los condenados.

Veamos algunos ejemplos
Marcos 9:44 y 46
RVR. “Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga... donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga”

La VP suprime totalmente los versículos 44 y 46.

Filipenses 1:28
RVR. “Y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición mas para vosotros de salvación y esto de Dios”

VP. “sin dejarse asustar en nada por sus enemigos. Esto es una clara señal de que ellos van a la destrucción, y al mismo tiempo es señal de la salvación de ustedes y esto procede de Dios” (La VP al utilizar “destrucción” en vez del término correcto que aparece en griego da la sensación de que abona la tesis adventista y jehovista del aniquilamiento de los condenados).

II Tesalonicenses 1:9
RVR. “Los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”

VP. “Estos serán castigados con destrucción eterna, y serán arrojados lejos de la presencia del Señor y de su gloria y poder,” (La VP al utilizar “destrucción” en vez del término correcto que aparece en griego – “perdición” – da la sensación de que abona la tesis adventista y jehovista del aniquilamiento de los condenados).

II Timoteo 2:14
RVR. “Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes”

VP. “Recuerda a los otros y recomiéndales delante de Dios que hay que evitar las discusiones. No sirven para nada. Lo que hacen es perjudicar a quienes las escuchan” (La VP al utilizar “perjudicar” en vez del término correcto que aparece en griego -“perdición”- priva de su fuerza al texto y da la sensación de que abona la tesis adventista y jehovista del aniquilamiento de los condenados).

II Pedro 2:3
RVR. “Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme”

VP. “En su ambición de dinero, los explotarán a ustedes con falsas enseñanzas; pero la condenación los espera a ellos sin remedio, pues desde hace mucho tiempo están sentenciados.” (La VP al utilizar “sentenciados” en vez del término correcto que aparece en griego – “perdición” – suaviza el pasaje).

II Pedro 2:12
RVR. “Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición”

VP. “Esos hombres son como los animales: no tienen entendimiento, viven solo por instinto y nacen para que los atrapen y los maten. Hablan mal de cosas que no entienden; pero morirán de la misma manera que los animales” (La VP al utilizar “morirán de la misma manera que animales” en vez de los términos correctos que aparecen en griego -“perecerán en su propia perdición” – abonan claramente la tesis adventista y jehovista del aniquilamiento de los condenados).

Apocalipsis 17:8a
RVR. “La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición...”

VP. “El monstruo que has visto es uno que antes vivía, pero ya no existe, sin embargo, va a subir del abismo antes de ir a su destrucción total...” (La VP al utilizar “destrucción” en vez del término correcto que aparece en griego – “perdición” – da la sensación de que abona la tesis adventista y jehovista del aniquilamiento de los condenados).

Sirvan estos ejemplos como muestra no sólo de hasta qué punto la VP no tiene inconveniente en mutilar el texto bíblico como vimos en el capítulo 1–sino también de adaptarlo a los derroteros teológicos de algunos de sus clientes más importantes como son la iglesia católica y los adventistas. Por desgracia, no son sólo esas circunstancias las que convierten la VP en una lamentable edición de la Biblia. A ellas se añade el carácter abiertamente liberal de sus notas. A esta cuestión dedicaremos el capitulo siguiente.

Parte 4

La Versión Popular (III): Una Biblia con teología antibíblica
“No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17:16-17)

Posiblemente una de las batallas más encarnizadas que han debido librar los teólogos y pastores cristianos durante los dos últimos años haya sido la entablada contra el liberalismo teológico. Nacido, junto con el liberalismo político y económico, a finales del s. XVIII su finalidad era someter a critica el texto de la Biblia y desproveerlo de todo lo que se considerara falto de verosimilitud o de autenticidad. Como era fácil de suponer, el intento de juzgar la Palabra de Dios en lugar de permitir que fuera ésta la que juzgara la vida de las personas tuvo penosas consecuencias. No sólo se comenzaron a negar aquellas doctrinas bíblicas que se consideraron carentes de base real (divinidad de Cristo, sacrificio expiatorio de éste, etc.) sino que además se insistió en que las Escrituras no eran inerrantes conteniendo errores y mitos. Como forma de fundamentar semejantes afirmaciones se recurrió al argumento de que ni siquiera podía creerse en que los autores de los libros de la Biblia eran los señalados por el texto sagrado.

Las consecuencias del liberalismo teológico no se hicieron esperar. En las iglesias evangélicas, donde penetró, significó el inicio de una agonía que concluyó, por regla general, con la muerte espiritual de buena parte de la denominación. Por lo que se refiere a la iglesia católica, tras un breve forcejeo inicial, el liberalismo teológico fue incorporado en su seno. Si para el protestantismo la negación de la Biblia significaba un golpe mortal, para la iglesia católica podía resultar incluso beneficiosa. De hecho, al no resultar fiables los datos proporcionados por la Escritura aún resultaba más necesaria una guía teológica extrabíblica como era la autoridad del papa. En ese sentido, no debe extrañar que, desde hace décadas, la teología liberal -referida a la Escritura- sea enseñada en los seminarios católicos y forme parte sustancial de las notas y comentarios en sus ediciones de la Biblia.

La huella del liberalismo teológico -contra el que se alzó a inicios del S. XX el ahora tan injustamente denostado movimiento fundamentalista- se deja sentir vez tras vez en las notas e introducciones de la VP y de esa manera contribuye a socavar peligrosamente la fe en las Escrituras como Palabra de Dios, y a preparar el camino para la aceptación futura de una autoridad espiritual no sustentada en la Biblia.

Según la VP el Pentateuco no fue escrito por Moisés
Las Escrituras son muy claras a la hora de afirmar que los cinco primeros libros de la Biblia -el denominado Pentateuco- fueron obra de Moisés. En el mismo Pentateuco se indica que Moisés lo escribió (Ex 17:14; 24:4; 34:27; Núm 33:1-2; Deut 31:9 y 22) y este testimonio es repetido en otras partes del Antiguo Testamento (Josué 1:7-8; Jue 3:4; 1 Reyes 2:3; 2 Reyes 14:6; 21:8; 2 Crónicas 25:4; Esdras 6:16). Por si fuera poco, el testimonio de Jesús (Mateo 8:4; Marcos 7:10; 10:5; Lucas 20:37; Juan 5:47; 7:19, etc.) y de los apóstoles (Hechos 3:22; 15:5-21, etc.) es unánime al respecto: el autor del Pentateuco fue el que señala la Biblia, es decir, Moisés. Pese a tan evidente afirmación, la VP se permite negarlo y señalar que el Pentateuco no fue concluido en el S. XV A.C. (el siglo de Moisés) sino un milenio después.

“Basados en estos y otros indicios, los estudiosos modernos de la Biblia, en su gran mayoría consideran que el Pentateuco no fue escrito de una sola vez, sino que su redacción final se sitúa al término de una larga historia. Al comienzo de esa historia se destaca la figura de Moisés, el libertador y legislador de Israel, que marcó con sello indeleble el espíritu y la trayectoria histórica de su pueblo. Al final del proceso se encuentra el Pentateuco en su forma actual. Su redacción definitiva puede situarse, con bastante certeza, en tiempos de Esdras (siglo V A. C.). Entre estos dos límites está el trabajo de los autores inspirados que recogieron, ordenaron y pusieron por escrito las narraciones y las colecciones de leyes, muchas de las cuales se habían transmitido oralmente a través de los siglos. Por tanto, reconocer la paternidad mosaica del Pentateuco no equivale a afirmar que Moisés fue el autor material de cada uno de los textos, sino que el legado espiritual de Moisés fue acogido por el pueblo de Israel como una herencia viva. Esta herencia fue transmitida fielmente pero también se fue ampliando y enriqueciendo a través de los siglos” (p. 20 de la VP 1995).

Según la VP los libros escritos no fueron escritos por los profetas.
Al igual que Moisés, los profetas han constituido uno de los blancos preferidos de la teología liberal. No sólo se ha insistido vez tras vez en el hecho de que ellos no fueron los autores de los libros de la Biblia que llevan su nombre sino que además se ha cuestionado -como ya tuvimos ocasión de ver- que las profecías mesiánicas se cumplieran en Jesús o siquiera fueran mesiánicas. Como tendremos ocasión de ver en las siguientes páginas, la VP también suscribe esos puntos de vista, y no sólo niega la autoría de algunos de los libros proféticos, en todo o en parte, sino que además anota las profecías mesiánicas de tal manera que pierdan su condición de tales.

a) Isaías no escribió todo el libro de Isaías
La teología liberal ha insistido en que el libro de Isaías sólo fue escrito por este profeta parcialmente. Según la misma, mientras que los primeros capítulos, en todo o en parte, podían atribuirse a él, a partir del capítulo 40 nos encontraríamos con la obra de distintos autores del S. VI A. de C., es decir, posteriores al menos en dos siglos a Isaías. El Nuevo Testamento niega rotundamente esta posibilidad y así atribuye a Isaías textos cuya autoría niega la teología liberal (Mateo 3:3 cita de Isaías 40:3: Lucas 4 de Isaías 61:1; Mateo 8:17 de Isaías 53:4; Mateo 12:17 de Isaías 42:14). Una vez más se impone la disyuntiva de elegir entre el testimonio de la Biblia y el de la teología liberal, una vez más la VP se ha decantado en favor de la última.

“La segunda sección del libro de Isaías (caps. 40-55) se abre con un mensaje de consolación a los israelitas deportados a Babilonia (40:1). Ya no se escuchan palabras de juicio y de condenación, sino que el profeta anuncia a los exiliados, en nombre del Señor, que muy pronto serían devueltos a la patria de la que habían sido desterrados” (p. 857).

“La tercera y última parte (caps. 56-66) contiene mensajes proféticos referidos a temas diversos: advertencias sobre el verdadero ayuno (58:1-12) y la observancia del sábado (58:13-14), críticas a los malos gobernantes (56:9-12), denuncias del falso culto y de perversiones morales y religiosas (57:4-5, 9; 65:4; 66:3). Esto hace pensar que los destinatarios de estos mensajes proféticos ya no eran, como en la segunda parte, los deportados a Babilonia, sino los que habían regresado a su patria y luchaban por reconstruir la nación en medio de dificultades internas y de amenazas externas” (p. 858).

b) Daniel no fue escrito por Daniel
Dentro de los textos cuya autoría ha sido negada de manera especial por los autores liberales se encuentra el libro de Daniel. El propio Jesús lo atribuye a Daniel, un profeta del S. VI A.C. (Mateo 24:15) Por el contrarío, la teología liberal insiste en que no fue escrito sino en el S. II A.C., por un autor desconocido. Por lo tanto, sus profecías no son tales porque la obra fue redactada con posterioridad. Puesta a escoger entre la enseñanza de Jesús y la teología liberal, la VP ha vuelto a optar por la segunda.

“En lo que respecta a la fecha de composición del libro, las opiniones están divididas. Algunos piensan que fue redactado durante el exilio en Babilonia, y otros en la época de los macabeos (véase la Tabla cronológica). En favor de esta segunda fecha están las referencias bastante evidentes a la profanación del templo de Jerusalén por parte de este monarca helenista, y a la consiguiente persecución de los israelitas (9:27; 11:30-35). Pero estas claras alusiones contrastan de manera notable con la vaga referencia a su muerte (11:45), acurrido en el 164 A.C. Esto hace pensar que la redacción definitiva del libro se llevó a cabo poco antes de la muerte de Antioco IV, es decir, hacia el año 165 A.C.” (p. 1098).

c) Zacarías no escribió todo el libro de Zacarías
Al igual que sucede con Isaías o Daniel, la autoría de Zacarías ha sido también negada por la teología liberal que atribuye la segunda parte del libro a un autor desconocido y del S. IV A.C... Una vez más, la VP ha seguido las directrices del liberalismo teológico.

“Por eso muchos intérpretes consideran que la segunda parte del libro fue redactada en fecha posterior, quizá después del paso triunfal de Alejandro Magno por las regiones costeras de Siria, Fenicia, Palestina y Filistea, es decir, después del año 330 A. C.” (p. 1205).

Según la VP las profecías mesiánicas no fueron tales como hemos podido ver en las páginas anteriores, el respeto que los autores de las notas de la VP evidencian en relación con los datos que contiene la Biblia acerca de los autores de sus libros es prácticamente nulo. No sólo eso. Incluso se permiten preferir las tesis de la teología liberal a la clara enseñanza de Jesús, el Hijo de Dios. Partiendo de esa base no debería sorprendernos que las profecías mesiánicas cumplidas en Él queden oscurecidas de tal manera – entre otras razones porque se atribuyen a otro personaje – que nadie que no conozca previamente las Escrituras pueda percatarse de su realización.

Veamos algunos ejemplos de esta conducta.
a. Isaías 7:14 no fue una profecía mesiánica
“La identificación de este niño ha sido objeto de muchas discusiones, pero la gran mayoría de los intérpretes modernos considera que la señal dada por el profeta (véase Is 7:11 nota m) debió ser un acontecimiento cercano... Por tanto, la madre del niño debió ser una mujer conocida de Ahaz, muy probablemente su propia esposa” (p. 868).

Pese al testimonio evidente del evangelista Mateo (Mateo 1:22-23) la VP sostiene que no se trata de una profecía mesiánica y que la “mujer” (no la virgen) no fue María sino quizá la esposa de Ahaz.

b. El Salmo 22 no es una profecía mesiánica.
La VP no sólo ha mutilado el pasaje de Mateo 27:35 donde se ve que Jesús cumplió este salmo, sino que además omite cualquier referencia a su carácter mesiánico.

c. El Salmo 45 originalmente no fue un texto mesiánico
“Salmo real, pero diferente de los demás porque no es una plegaria dirigida al Señor, sino un poema en honor del rey. Fue compuesto para las bodas de un monarca israelita con una princesa de la ciudad fenicia de Tiro (cf. v. 12 (13) y R 16:31), pero el bello elogio del rey hizo que pronto todo el poema se aplicara al Mesías” (p. 702). Pese al testimonio claro de Hebreos 1:8 donde se puede ver que el texto es mesiánico, la VP lo identifica con un poema en honor de un rey. Lo necio de semejante afirmación queda de manifiesto cuando uno comprueba que la persona a la que se dirige el Salmo es llamada “Dios” (v. 6-7). algo intolerable en el caso de un rey, pero comprensible en el del Mesías cuya deidad es afirmada en otros pasajes de Antiguo Testamento (Isaías 9:6).

d. Zacarías 12:10 no es una profecía mesiánica
“Al que traspasaron: alusión a algún rey o profeta asesinado por el pueblo, aunque no hay información suficiente para identificarlo con precisión” (p. 1216). Desechando el testimonio del propio evangelista Juan (Juan 19:37) que identifica al Jehová traspasado con Jesús, la VP señala que no puede afirmarse con precisión a quien se refiere el texto de Zacarías.

e. Isaías 61:1 no es una profecía mesiánica
“61:1-62.12 El profeta se presenta aquí como el portavoz de Dios, enviado para anunciar a los pobres un mensaje de liberación” (p. 937). Contra la afirmación del propio Jesucristo (Lucas 4:18-21), la VP se permite afirmar que el texto no es una profecía mesiánica y que hace referencia sólo al profeta.

f. Daniel 9:26 no es una profecía mesiánica
“9:26. Este jefe consagrado (lit. ungido) parece ser el sumo sacerdote judío Onías III, asesinado en el año 170 A. C. Cf. 2 Mac 4:30-38.” Siguiendo la teología liberal, el anotador (o anotadores) de la VP se niegan a ver en este pasaje una referencia a la muerte del mesías y lo aplican a un personaje tan secundario como Onías III.

Según la VP las epístolas no fueron escritas por los apóstoles
La teología liberal no sólo cuestionó los datos que la Biblia proporciona acerca del Antiguo Testamento sino que además atribuyó, de manera casi inmediata, el carácter de falsificaciones a los escritos del Nuevo Testamento. Pocos de éstos, según el liberalismo teológico, habían sido redactados por sus autores ya que, en realidad, se debían a la mano de otros personajes anónimos que se habían ocultado bajo los mismos. La VP - ¿puede sorprender a alguien a estas alturas? – acepta como válidos esos puntos de vista.

a) Algunas cartas del Nuevo Testamento no fueron escritas por sus autores
“Pero también hay que tener en cuenta una práctica común en esa época: la conocida con el nombre de seudonimia o seudoepigrafía. A veces un autor (para nosotros desconocido) escribía usando el nombre de un personaje de reconocida autoridad, bien fuera para recoger por escrito las ideas expresadas por ese otro personaje o para interpretarlas, dándoles él realmente la forma literaria siendo él el verdadero responsable del contenido. Esto solía hacerse incluso después de la muerte del supuesto autor. Diversos exégetas actuales piensan que este es el caso de algunas de las cartas del NT, como se indicará oportunamente. Este hecho no disminuye la autoridad ni el valor religioso de estos escritos” (p. 1698).

b) Efesios no fue escrita por Pablo
“Algunos, en cambio, piensan que aquí tenemos el caso de un autor anónimo que utiliza un procedimiento literario conocido en esa época: escribe en nombre de Pablo, basando su propia exposición en la doctrina enseñada por el apóstol” (p. 1770). Pese al testimonio obvio de Efesios 1:1 y a la evidencia interna de la carta, la VP reproduce las tesis de la teología liberal.

c) Colosenses no fue escrita por Pablo
Otros consideran que la carta pudo haber sido escrita por un discípulo de Pablo, incluso después de la muerte de éste” (p. 1787). Pese al testimonio claro de Colosenses 1:1 y a la irrefutable evidencia interna, la VP no tiene reparos en reproducir la tesis liberal sobre la autoría de Colosenses.

d) 2 Tesalonicenses no fue escrita por Pablo
“La falta de referencia a la primera carta, y otras características literarias y de contenido han llevado a algunos a opinar que esta carta, a pesar del paralelismo con 1 Ts, pudo haber sido escrita por algún discípulo de Pablo, después de la muerte de éste” (p. 1801). A pesar del testimonio obvio de 2 Tesalonicenses 1:1 y el resto de la evidencia interna, la VP no duda en reproducir la tesis liberal sobre la autoría de 2 Tesalonicenses.

e) Las cartas pastorales no fueron escritas por Pablo
“Sin embargo, muchos otros piensan que las cartas pastorales corresponden a una situación posterior al tiempo en que Pablo vivió, y que fueron escritas por un discípulo de Pablo, según procedimiento literario usado en esa época (véase Introducción las cartas). En este supuesto, las cartas pastorales pueden haber sido escritas a fines del siglo 1” (p. 1805). A pesar de pasajes tan obvios como I Timoteo 1:1-2; 2 Timoteo 2:1-2; 4:1-22; Tito 1:1, etc.) y de la abundantísima evidencia interna, la VP no vacila en reproducir las tesis liberales sobre la autoría de las últimas cartas de Pablo.

f) La II de Pedro no fue escrita por Pedro
“.. muchos piensan que este escrito es el más tardío del Nuevo Testamento, compuesto quizás a principios del siglo II. Su autor pudo haber sido algún maestro cristiano que apeló a la autoridad de Pedro, para dar mayor autoridad a su enseñanza. Este procedimiento literario era común en esa época” (p. 1857). A pesar del testimonio de 2 Pedro 1:1; 1:16-8, etc., y de la evidencia interna, la VP no duda en incluir la tesis liberal sobre la autoría de la 2nda carta de Pedro.

En la VP se corre un velo sobre las actividades del Diablo. Característica casi enfermiza – pero, sin duda, nada extraña – de la teología liberal ha sido la de intentar hacer desaparecer al Diablo de la reflexión teológica. El mismo ha sido descrito en repetidas ocasiones por los autores liberales como un ser mitológico sin existencia real (y, por lo tanto, del que no hay que guardarse), mencionado en la Biblia muy tardíamente y que no necesariamente se encuentra en malas relaciones con Dios siquiera en algunos pasajes.

La VP recoge en sus comentarios estos aspectos de la teología liberal.
a. Satanás no se había rebelado contra Dios, sino que esa característica será añadida por el Nuevo Testamento
“Angel acusador: lit. el satán (cf. Job 1:7-12; 2:1-7). Esta figura no tiene aún todas las características asignadas a Satanás en el NT (véase Índice temático). Aquí no se trata de un ser demoníaco, rebelde contra Dios, sino de un ser celestial, que integra la corte del Señor y dialoga familiarmente con él, pero que trata de perjudicar a los seres humanos” Como puede verse se indica que Satanás es una creación humana que ha experimentado una evolución.

Según la teología liberal de la VP, la imagen negativa de él es clara en el Nuevo Testamento pero no en el Antiguo.

b) La caída de Satanás es suprimida y se afirma que es una referencia mitológica utilizada por Isaías
“Aquí se compara al rey de Babilonia con el lucero del amanecer, astro que los cananeos tenían por un dios que había querido ponerse a la cabeza de los demás dioses (v. 13). Ese dios, según creían los cananeos habitaba en un monte ubicado en un lejano punto en el norte. Con esta imagen, el autor ridiculiza el orgullo y la arrogancia del rey de Babilonia, insinuando que también él será derribado como aquel dios pagano. Cf. el pasaje sobre la caída del rey de Tiro en Ez 28:11-19”

c) Se suprime una vez más la referencia a la caída de Satanás. Ezequiel 28:11-19 – pese a ser mencionado en la nota a Isaías 14:12-15 – carece de comentario.
d) La referencia a Satanás se interpreta como un deseo de no culpar a Dios del mal. I Crónicas 21:1.
“Mientras que aquí se habla del ángel acusador (lit. satán), el texto paralelo de 2 Sam. 24:1 dice: el Señor volvió a encenderse en ira contra los israelitas. Este cambio trata de evitar que el mal sea atribuido directamente a Dios.” En otras palabras, ¡Dios es el que hace el mal pero el autor del texto bíblico intenta evitar que nos demos cuenta de ello y culpa a Satanás!

Según la VP el Espíritu Santo carece de personalidad en el Antiguo Testamento

Finalmente, y dentro del amplio cuadro de aberraciones doctrinales a las que da cabida la VP, hay que señalar alguna de las referentes al Espíritu Santo. Para empezar, el mismo no sólo es escrito con minúscula en el Antiguo Testamento. Los defensores de esta versión señalan que ese uso está justificado dada la ausencia de diferencias entre mayúsculas y minúsculas en el hebreo, pero semejante argumento no deja de carecer de la más mínima base. De seguirse de manera consecuente obligaría a escribir “david” y no “David,” “salomón” y no “Salomón” y “jehová” y no “Jehová.” La razón fundamental por la que el Espíritu se convierte en el “espíritu” en buen número de pasajes de la VP es que los que han intervenido en la elaboración de tan lamentable texto tienen la intención de negar que el Espíritu Santo es una persona divina y la de afirmar -como los testigos de Jehová- que se trata de una fuerza carente de personalidad como el viento. Que es así queda de manifiesto en algunas notas como la correspondiente a Génesis 1, 2.

Tras escribir en el texto “el espíritu de Dios” se afirma: “La palabra hebrea traducida por espíritu puede significar también viento, soplo o aliento. Además, la expresión de Dios se utiliza a veces en el AT como complemento para expresar el superlativo (cf. Gn 10:9, donde gran cazador es lit. cazador de Dios). Por eso, algunos intérpretes consideran que la parte final de éste v. significa un fuerte viento iba y venía sobre las aguas.”

Las características de la presente obra no nos permiten extendernos más en este y otros aspectos de la VP que hemos abordado en los capítulos anteriores. No obstante, los ejemplos mostrados constituyen una evidencia más que suficiente para señalar que la mencionada versión es un ejemplo lamentable de como jamás tratarían el texto de las Escrituras personas que lo amaran verdaderamente y que consideraran que todo lo contenido en el mismo es verdad.

En primer lugar, la VP mutila toda una serie de pasajes donde se afirman verdades esenciales al cristianismo como la divinidad de Cristo, la doctrina del sacrificio expiatorio de Cristo o el cumplimiento de profecías mesiánicas.

En segundo lugar, tergiversa el contenido de pasajes relativos a la vida cristiana en temas tan importantes como la oración o la sexualidad.

En tercer lugar, se muestra servilmente condescendiente con la teología católica y adventista.

En cuarto lugar, da una visión liberal de la teología que se traduce, entre otras cosas en oscurecer las profecías cumplidas en Jesús como mesías, en privar de personalidad al Espíritu Santo, en oscurecer el siniestro papel del Diablo asimilándolo a una creación mitológica y en afirmar que buen numero de las afirmaciones de la Escritura - afirmaciones refrendadas por el testimonio directo de Cristo y de su apóstoles- son mentira.

En todos estos sentidos, la VP no sólo contiene afirmaciones claramente blasfemas (¿se puede considerar de otra manera el preferir las tesis liberales sobre la autoría de los libros de la Biblia a las enseñanzas de Jesús?) sino que intenta desvirtuar el puro mensaje de la Escritura, sustituyéndolo por opiniones de hombres, opiniones que además son claramente contrarías a la enseñanza bíblica. Los siguientes capítulos estarán dedicados a mostrar cuáles son las raíces de las que procede un fruto tan amargo.

Parte 5

Las raíces de la tergiversación (I): El abandono del Texto Mayoritario
“Las palabras de Jehová son palabras limpias, como plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces” (Salmo 12:6)

En los capítulos anteriores hemos señalado -aunque sea de manera muy breve y sucinta- la manera en que una versión de la Biblia como la Versión Popular “Dios habla hoy” altera el texto bíblico suprimiendo pasajes, cambiando el sentido de los mismos, añadiendo libros que no están en la Biblia, y alterando la interpretación de los textos sagrados contenida en las propias Escrituras, para sustituirla por otra de carácter teológicamente liberal. Las razones para realizar acciones de tanta gravedad pueden resumirse en tres que serán analizadas en este capítulo y en los dos siguientes.

La primera de ellas es el abandono del Texto Mayoritario también conocido como Texto recibido o Textus Receptus- del Nuevo Testamento y su sustitución por un texto del Nuevo Testamento mucho peor que arranca del trabajo realizado durante el siglo XIX por los británicos llamados Westcott y Hort. El texto griego de Westcott y Hort fue apenas variado por Nestle y, partiendo de éste, se elaboró el Nuevo Testamento Griego, publicado por las Sociedades Bíblicas. Éste -en cuya edición colaboró incluso Carlo Martini, un prelado católico- constituye actualmente la base para traducir el Nuevo Testamento en casi cualquier lengua sea quien sea quien realice la traducción. Así además de servir para la Versión Popular ha sido utilizado por versiones católicas como la Biblia del Peregrino (1993) o la Biblia de la Casa de la Biblia (1993).

Según confesión de los propios Westcott y Hort, la base de su texto griego del Nuevo Testamento es, fundamentalmente el contenido en los manuscritos conocidos como Sinaítico y Vaticano. Los defensores de las nuevas versiones bíblicas insisten en la antigüedad y exactitud de estos dos manuscritos que, supuestamente, justificarían alteraciones del texto bíblico como las que hemos visto en los capítulos anteriores. Semejante afirmación sólo puede sustentarse en la mala fe o en la ignorancia más peligrosa.

1. El Sinaítico y el Vaticano son textos corruptos
Para empezar, hay que señalar desde el principio que tanto el manuscrito Sinaítico como el Vaticano constituyen textos del tipo que suele denominarse corrupto. Con esto se quiere indicar que no sólo constituyen obras incompletas, sino que además han sido objeto de alteraciones que invalidan sustancialmente su valor. La afirmación de John Burgon en el sentido de que sobre el conjunto de los manuscritos el Sinaítico y el Vaticano “son los más corruptos de todos,” lejos de ser una exageración, constituye una descripción más que adecuada.Por mencionar sólo algunos datos al respecto debe señalarse que el Vaticano omite toda la I carta a Timoteo, toda la segunda carta a Timoteo, toda la carta a Tito, casi todo el Génesis (Génesis 1 a 46:29), extensas porciones de Samuel, Reyes, Nehemías, los últimos doce versículos del Evangelio de Marcos, la oración de Jesús en la cruz pidiendo el perdón de sus enemigos, la agonía de Jesús en Getsemani, los últimos cuatro capítulos y medio de la carta a los Hebreos, treinta y tres de los Salmos y un largo etcétera. Sin embargo, añade libros apócrifos como Tobías, Judit o la historia de Bel y el dragón, todos ellos, por cierto, contenidos en la Versión Popular -Dios habla hoy-. Asimismo en Job presenta adiciones en unos 400 versículos de acuerdo a las enseñanzas de un discípulo del hereje Marción. Con todo, no acaban ahí las relaciones entre este texto y los herejes. Sus puntos de contacto con la teología origenista en pasajes que niegan la divinidad de Cristo es demasiado frecuente como para que pueda tomarse como casual.

En relación con el Texto Mayoritario o Textus Receptus (TR), omite al menos 2.877 palabras, añade 536, sustituye 935, cambia de lugar 2.098 y modifica 1.132. En total contiene 7.578 divergencias.Su importancia, sin embargo, es enorme ya que unas nueve décimas partes de las alteraciones del Nuevo Testamento griego en relación con el Textus Receptus derivan de este manuscrito.

En el caso del Sinaítico, el carácter de texto corrupto no es menor. De hecho, nos encontramos con un documento en el que realizaron modificaciones no menos de diez escribas diferentes a lo largo de un periodo no inferior a setecientos años.Como señaló Tischendor, su descubridor, el Sinaítico contiene no menos de catorce mil ochocientas alteraciones. No es extraño, por lo tanto, que sólo en los Evangelios omita unas cuatro mil palabras, añada unas mil, y cambie de lugar y altere otras tres mil. Además de esto contiene unas mil quinientas lecturas que no aparecen en otros manuscritos. En relación con el TR, las diferencias llegan casi a la cifra de nueve mil,prácticamente una por versículo. Como en el caso del Vaticano, las omisiones son asimismo frecuentes. Carece de los finales de Marcos y de Juan; de treinta y nueve palabras en Juan 19:20-1, de veinte palabras en Juan 20:5-6; de diecinueve palabras de Marcos 1:32-4 de catorce palabras en Marcos 15:47; de pasajes como Juan 5:4; Mateo 16:2-3; Romanos 16:24; Marcos 16:9-20; I Juan 5:7; Hechos 8:37; Génesis 23:19-24, 46; Números 5:27-7:20; I Crónicas 9:27-19:27, etc.; de libros como Éxodo, Josué, I y II Samuel, I y II Reyes, Oseas, Amós, Miqueas, Ezequiel, Daniel y Jueces. Sin embargo, añade apócrifos como Bel y el Dragón. Tobías y Judit, todos ellos presentes en la Versión Popular Dios habla hoy.

Señalemos finalmente que además el Sinaítico y el Vaticano ni siquiera son coincidentes entre si. El Vaticano contiene cerca de ocho mil alteraciones y el Sinaítico cerca de nueve mil en relación con el TR pero esas variaciones ni siquiera son las mismas en los dos manuscritos. De hecho, el Sinaítico y el Vaticano discrepan entre si no menos de una docena de veces por página. Como muy bien señaló Colwell en el setenta por cien de los versículos de los Evangelios, el Sinaítico y el Vaticano discrepan. En palabras de Burgon: “Es más fácil encontrar dos versículos consecutivos en los que estos manuscritos difieren que dos en los que concuerden”

Ciertamente, analizado desde un punto de vista meramente científico y racional, resulta obvio que pretender fundamentar una versión adecuada del Nuevo Testamento griego correcta sobre manuscritos tan cargados de deficiencias resulta menos que aceptable. De hecho, constituye un disparate sin paliativos.

2) El Sinaítico y el Vaticano son textos tardíos
Además de corruptos, tanto el Sinaítico como el Vaticano son manuscritos que, en comparación con el TR, no sólo no resultan antiguos sino modernos. Pertenecientes ambos al S. IV, resultan posteriores ya a diversas traducciones de la Biblia anteriores, a veces, incluso en dos siglos que partieron – lógicamente - no del Sinaítico y del Vaticano sino de textos del Nuevo Testamento griego más antiguos y a los que luego nos referiremos.

3) El Sinaítico y el Vaticano son textos minoritarios
Al hecho de ser textos corruptos y tardíos, el Sinaítico y el Vaticano añaden otra circunstancia negativa no menos importante. Nos referimos al hecho de que el Sinaítico y el Vaticano encuentran un apoyo mínimo dentro del conjunto de manuscritos del Nuevo Testamento griego que han llegado hasta nosotros. De hecho, sólo menos de un cinco por ciento de los 5309 manuscritos que contienen, en todo o en parte, el texto griego del Nuevo Testamento coinciden, siquiera parcialmente, con el texto del Sinaítico o del Vaticano. Para colmo, como ya indicarnos, ni siquiera estos dos manuscritos son totalmente coincidentes entre si, ya que el número de discrepancias existentes entre el Sinaítico y el Vaticano resulta espectacular.

En resumen, los textos representados por el Sinaítico y el Vaticano son
1.Tardíos y posteriores a buen número de las primeras traducciones del Nuevo Testamento a lenguas populares.
2.Poco fiables por su carácter corrupto y alterado.
3.No coincidentes con la aplastante mayoría de los manuscritos que, en todo o en parte, recogen el texto del Nuevo Testamento griego.
4.Discrepantes incluso entre sí en un número considerable de casos.
5.Muy influidos por las herejías de autores como Marción u Orígenes.
El Textus Receptus es un texto mayoritario, más antiguo y más fiable
Frente a las penosas características que padecen los manuscritos Sinaítico y Vaticano, el TR del Nuevo Testamento -en el que se basa la Versión Reina-Valera entre otras- presenta unas notas de enorme interés.

El TR es un texto mayoritario. Algo más del noventa y cinco por ciento de los manuscritos del Nuevo Testamento que han llegado hasta nosotros coinciden con el TR.
El TR es un texto más antiguo. El TR no sólo es anterior al S. IV -siglo en que se redactaron el Sinaítico y el Vaticano- sino que sirvió de base para las primeras traducciones del Nuevo Testamento a lenguas vulgares y fue el citado por los primeros autores cristianos, los denominados Padres de la Iglesia.

Los ejemplos que se pueden mencionar al respecto son innumerables y tenemos que limitarnos a unos pocos nada más. Baste decir que la Peshitta realizada en torno al 150 D.C. – es decir, unos dos siglos antes del Sinaítico y del Vaticano – utilizó el TR; que la Versión itálica (c. 157 D.C.) Se valió del TR; y que la iglesia gala del sur de Francia (c. 177) utilizó el TR.

Ya más adelante, en pleno siglo IV, el TR siguió siendo preferido a textos como el Sinaítico o el Vaticano que ya existían. Así la versión gótica (S. IV) se valió del TR; el Códice W de Mateo (S. IV-V) reprodujo el TR y el Códice A (S. V) sigue el TR.

No menos significativo es el caso de las citas del Nuevo Testamento contenidas en los escritos de los Padres de la Iglesia. Éstos – pese a citar de memoria no pocas veces- siguen de manera aplastante el TR. Por ejemplo, el texto de 1 Timoteo 3:16 donde se afirma que “Dios fue manifestado en la carne” es citado de la misma manera por Ignacio, Bernabé e Hipólito (S. II), Diodoro de Tarso (m. 370), Gregorio de Nisa (m. 394), Juan Crisóstomo (m. 407), Atanasio y Eutalio (s. V), y un largo etcétera, Ni uno sólo de los Padres de la Iglesia se opone al texto como aparece en el TR.

De hecho, de 254 manuscritos griegos conteniendo las Epístolas de Pablo, 252 presentan el término “Dios” como en el TR; dos leen “hos” (el cual) y ni uno contiene “Cristo” como la Versión Popular.

El TR es un texto más fiable. De todo lo anterior se desprende, de manera lógica, que el TR es un texto mucho más fiable que el elaborado por Westcott y Hort a partir del Sinaítico y del Vaticano. Con el TR coincidieron las citas del Nuevo Testamento contenidas en los Padres de la Iglesia y en los leccionarios16 pero además también sirvió de base ya desde el S. II para las traducciones del Nuevo Testamento a lenguas vulgares. No sólo eso. El TR fue asimismo la base para la inmensa labor en favor de la difusión y lectura de la Biblia que se inició a principios del S. XVI. Fue el texto utilizado por la Biblia Políglota Complutense publicada en Alcalá de Henares, España en 1522 y, posteriormente, por las traducciones bíblicas de Lutero al alemán (1522), de William Tyndale al inglés (1525), de Oliveton al francés (1535), de Coverdale al inglés (1535), de Matthews al inglés (1537), de Taverners (1539), de Ginebra (1557-60), de Reina al castellano (1569), al checo (1602), de Diodati al italiano (1607) y del Rey Jaime al inglés (1611).

El TR constituyó la base asimismo para las ediciones del Nuevo Testamento griego realizadas por Erasmo (1516), Stephanus (1546-51), Beza (1598) y Elzevir (1624). Que así fuera tiene una lógica indiscutible. Los eruditos, los reformadores, los teólogos – que no pocas veces tuvieron que arriesgar su vida y sus bienes – optaron siempre por el texto mayoritario, el TR, como base para su estudio, su enseñanza y sus traducciones del Nuevo Testamento. A fin de cuentas, ése era el texto que contaba con el apoyo prácticamente unánime de la cristiandad, al menos, desde el siglo II.

Naturalmente, al examinar – siquiera sucintamente – estos datos surge una serie de preguntas obligadas. ¿Por qué Westcott y Hort prefirieron el Sinaítico y el Vaticano como base de su texto del Nuevo Testamento griego en lugar del TR? ¿Qué les llevó a tomar una decisión así que contradecía la lógica, el conocimiento y la historia del cristianismo a lo largo de casi dos milenios? ¿Se trató de un simple error? ¿De mera ignorancia combinada con buena fe? Como tendremos ocasión de ver en el próximo capitulo, la elección de Westcott y Hort fue consciente pero no se basó en la ignorancia, sino en motivaciones mucho más turbias y peligrosas.

Las raíces de la tergiversación (II): El triunfo de la conspiración ocultista
“Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Corintios 4:4)

Como hemos podido ver en el capítulo anterior, los criterios seguidos por Westcott y Hort podían ser erróneos y, ciertamente, su fruto resulta lamentable. Sin embargo, el resultado no fue casual. Como tendremos ocasión de ver su labor arrancó de unas posturas teológicas claramente establecidas cuya victoria se deseaba imponer por cualquier medio.

I. Wescott y Hort defendían una teología antibíblica.
La teología de Westcott y Hort encajaba a la perfección en el molde de lo que podríamos denominar teología liberal. En armonía con ella, ambos autores negaban la inspiración e inerrancia de las Escrituras y asimismo las doctrinas más importantes de la Escritura como la de la divinidad de Cristo o la de su sacrificio expiatorio.

II. Wescott y Hort formaban parte de una conspiración ocultista.
Sin embargo, Wescott y Hort -los elaboradores del texto griego del que derivan la mayor parte de las versiones del Nuevo Testamento que circulan actualmente- no sólo se caracterizaron por defender una teología que negaba las verdades más importantes de la fe cristiana. De tanta relevancia como tan lamentable hecho es su estrechísima relación con el cultivo de las ciencias ocultas. En 1840, Wescott ya había comenzado a manifestar un notable interés por el mormonismo “procurándose y estudiando el Libro de Mormón.” Dos años después tenemos datos de que el mismo Westcott acudía a hechiceros. El mismo relata uno de esos encuentros de la siguiente manera: “Por la tarde voy con Tom al brujo; pero no se atreve a actuar delante de nosotros”

No resulta extraño que en 1845 Westcott, Hort y Benson fundaran un grupo de carácter ocultista y secreto al que denominaron el “Club Hermes.” El nombre no dejaba de ser significativo, ya que si bien Hermes es el dios griego al que, comúnmente, se asocia con la revelación de las prácticas ocultas, también es una de las denominaciones que recibe el propio Satanás en círculos ocultistas. A este respecto, la ocultista Elena Blavatsky, una de las fundadoras de la Sociedad Teosófica y auténtica antecesora espiritual de la Nueva Era, señaló en su libro “La Doctrina secreta:”

“Satanás o Hermes son completamente el mismo... él es denominado el Dragón de la Sabiduría...la serpiente...idéntico con el dios Hermes...inventor de la primera iniciación de los hombres en la magia...el autor de la adoración de la serpiente”

III. Wescott y Hort pretendían destruir el TR y sustituirlo por un texto alterado del Nuevo Testamento que encajara con su teología liberal y ocultista
Mientras transcurrían los siguientes meses de 1852, se fueron perfeccionando los planes dirigidos a acabar con el Textus Receptus. Durante 1853, Hort comenzó a prepararse para ser ordenado también en el seno de la iglesia anglicana y perfiló con Westcott el plan destinado a eliminar el texto del Nuevo Testamento utilizado hasta entonces: “Fue durante estas semanas con el Señor Westcott, que había venido a verle a Umberslacle cuando se llegó al primer acuerdo definitivo del plan para una revisión conjunta del texto del Testamento griego.”

No les resultó difícil encontrar un editor – Daniel Macmillan – que se manifestó dispuesto a publicarlo a condición de que el texto fuera elaborado por Westcott, Hort y Lighfoot (otro teólogo liberal). Naturalmente, tanto Westcott como Hort eran conscientes del escándalo que podría producirse de conocerse su propósito, y decidieron mantenerlo en el más absoluto secreto. Como indicó Hort: “Llegamos a una comprensión definida y positiva acerca de nuestro Texto Griego y de sus detalles. No deseamos todavía que se hable acerca de él pero vamos a trabajar inmediatamente y esperamos haberlo concluido en poco más de un año”

Sin embargo, las cosas no transcurrieron con la rapidez que hubieran deseado Westcott y Hort. Mientras multiplicaban en su correspondencia las referencias a doctrinas heréticas, ambos personajes tuvieron que dedicarse a otras tareas. Así en 1857, Hort se estuvo ocupando en una traducción de las obras completas del filósofo griego Platón y en 1858 Westcott comenzó a realizar su ministerio como predicador en la iglesia anglicana, un ministerio que, según confesión propia, le desagradaba. Pese al retraso que estaba experimentando su proyecto, los dos conspiradores no dudaron de que tendrían éxito incluso entre personas cuya teología era bíblica. La única condición para ello era actuar con la suficiente astucia y sigilo.

En 1858, Hort podía escribir: “Actualmente muchos hombres ortodoxos pero racionales están siendo modelados sin saberlo por influencias que con seguridad darán buen fruto a su debido tiempo si se permite que el proceso discurra con tranquilidad; pero temo que una crisis prematura devuelva asustados a muchos al tradicionalismo más claro.”

Tan lamentables palabras no estaban exentas de verdad. En 1871, Westcott, Hort y Lighfoot (los tres responsables de la nueva edición del Nuevo Testamento griego que tenia que sustituir al Textus Receptus) fueron invitados a formar parte del Comité que revisaría el Nuevo Testamento en inglés. Westcott y Hort no pudieron ser más explícitos a la hora de expresar su alegría por aquella nueva oportunidad: “Westcott... cree que debemos aprovechar la oportunidad especialmente puesto que nosotros tres estamos en la lista.” Los “tres” de la lista debieron sentirse tan satisfechos del éxito de sus planes que en 1872 dieron un paso más en relación con el ocultismo y fundaron el Club Eranus, una sociedad ocultista a la que pronto se afiliaron personalidades como Sidgwick y Balfour. En 1881, la principal misión de su vida fue coronada por el éxito y se publicaron tanto la versión revisada inglesa del Nuevo Testamento (Revised Versión) como el Nuevo Testamento Griego. Éste último, como ya hemos tenido ocasión de ver, estaba llamado a tener una enorme influencia.

Sin embargo, ni Westcott ni Hort disfrutaron mucho tiempo de su triunfo. Su vida se extinguió de manera prematura (Hort) o se vio ligada a una confusión creciente mezclada con el alcoholismo. Westcott pasó sus últimos años dedicado a la promoción del consumo de cerveza pura, e incluso permitió que su retrato fuera utilizado en la publicidad de un fabricante de esta bebida. Quizá no fue un final tan extraño para dos existencias que transcurrieron en medio de las influencias de la teología liberal y del ocultismo y cuyo máximo logro fue imponer un texto del Nuevo Testamento mutilado y adaptado a su teología.

Las raíces de la tergiversación (III): Poder y dinero
“Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo” (2 Corintios 2:17)

En los capítulos anteriores hemos podido contemplar como detrás de productos tan lamentables teológicamente como la Versión Popular – Dios habla hoy – se encuentra no la casualidad (¡mucho menos la competencia científica o la profundidad teológica!) sino todo un proceso de desvirtuación de la Palabra de Dios cuyos protagonistas mas destacados fueron Westcott y Hort y los que posteriormente les siguieron.

Sin embargo, sería ingenuo pensar que toda esa labor se hubiera podido llevar a cabo en solitario y sin un proceso de continuación de cierta envergadura. Una resistencia frontal frente a Westcott y Hort mayor de la que se produjo en su día quizá hubiera abortado sus propósitos y así lo temieron ellos. Sin embargo, al final la mayoría -incluso los teológicamente ortodoxos- se rindieron ante los efectos de la conspiración y su actitud se convirtió en algo que aún pesa sobre nosotros de manera punto menos que decisiva.

A esto hay que añadir que un papel muy importante en la popularización del texto de Westcott y Hort, la supresión del Texto Mayoritario y la elaboración de nuevas traducciones basadas sobre criterios liberales y textuales inaceptables le ha correspondido a lo largo de los años a las Sociedades Bíblicas (S.B.).

La primera sociedad bíblica -la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera – fue constituida en 1804. En 1814 se fundó la Sociedad Bíblica Americana, y en las décadas siguientes fueron surgiendo entidades similares que en 1946 se unieron para formar las Sociedades Bíblicas Unidas (S.B.U.). La labor inicial de las sociedades bíblicas fue tan extraordinariamente meritoria que nadie podría exagerar al encomiarla. De hecho, no deja de ser significativo que en el Syllabus, el papa señalara como uno de los enemigos principales del Vaticano a las S. B. que distribuían la Palabra de Dios sin notas. Esa actividad se ha mantenido en buena medida dentro de esa perspectiva en los países latinos hasta hace relativamente pocos años. Pero desgraciadamente esa limpia trayectoria comenzó a torcerse ya en el mundo anglosajón durante el S. XIX.

Durante el pasado siglo, la S.B. británica y extranjera empezó a ser regida de manera mayoritaria por personas de teología unitaria (es decir, que niegan la Trinidad) y liberal. En un contexto como ese no resulta extraño que Westcott y Hort lograran imponer su texto del Nuevo Testamento griego o que entraran a formar parte de un comité para revisar el Nuevo Testamento inglés. Tampoco es sorprendente que, ya en este siglo, las S.B. editaran un Nuevo Testamento griego cuyos elaboradores son liberales teológicamente (K. Aland, M. Black, B. Metzger, A. Wikgren) e incluso uno resulta ser un prelado católico (Carlo Martini) o que haya producido versiones de las Escrituras cuyos autores se caracterizan por sostener teologías que contradicen la enseñanza de la Palabra (E. J. Goodspeed, J. Moffat, W. R. Bowie, M. Burrows, R. Brateher, C. H. Dodd, etc.). El liberalismo teológico es, sin ningún género de dudas, un árbol cuyos frutos no pueden ser más contrarios a la enseñanza de la Palabra de Dios pero cuyas raíces se han establecido, firmes y profundas, en el seno de las Sociedades bíblicas desde hace décadas.

No menos peligroso que el liberalismo teológico de buena parte de los traductores de las S.B. resulta la indiferencia casi absoluta de sus dirigentes hacia la colaboración con cualquier confesión se basen o no sus dogmas en la Biblia. Son comunes noticias como la de que la S.B.A. ha llegado a tener entre los participantes de sus reuniones “a un arzobispo católico romano como conferenciante y a un adventista del séptimo día en un panel. Hubo representantes de 46 denominaciones diferentes incluyendo católicos romanos, greco-ortodoxos y un miembro de Ciencia Cristiana.” Y no resulta extraño que, al menos, desde los años sesenta -conferencia de las S.B. de Driebergen de junio de 1964 – hayan existido planes para realizar traducciones conjuntas con expertos católicos en las que se incluyeran los apócrifos. En 1981 había más de doscientos proyectos de traducción interconfesional en marcha. Al año siguiente, el Vaticano decidió financiar a más de un centenar de eruditos para que cooperaran con las S.B. en su traducción de la Biblia.

En 1984, de los 590 proyectos de traducción de las S.B.U, 390 eran de carácter interconfesional. En 1986, el papa recibió una copia de la traducción interconfesional de la Biblia. La escena se iba a repetir en los años siguientes mientras que el peso católico en las S.B. incluidos los cuadros dirigentes se ha ido haciendo cada vez mayor. Si inicialmente las S.B. soñaron con llevar la Biblia, pura e incontaminada, a las poblaciones de todo el mundo, incluidas las de los países católicos, lo cierto es que, hoy en día, han terminado por convertirse en un instrumento en absoluto inconsciente de la propia política vaticana hasta unos extremos que hubieran resultado impensable apenas unas décadas atrás. Poco puede dudarse de que versiones de la Biblia como la VP no son sino un fruto directo de esa evolución y una clara demostración de que, lejos de conformar los medios en los que intervienen según la enseñanza de la Escritura, las S.B. se han dejado influir en contra de la misma ya sea incluyendo apócrifos en sus ediciones del texto sagrado, ya sea insertando en éste notas e introducciones de contenido netamente antibíblico.

En paralelo a este triste proceso -un proceso que sólo muy recientemente ha empezado a quedar de manifiesto en los países latinos- nadie puede negar que las S.B. han ganado en dinero y en poder. La producción anual de Biblias ha convertido al conglomerado de las Sociedades en una transnacional extraordinariamente poderosa. En cuanto a su influencia, no es en absoluto despreciable. En apenas unos años, el Vaticano ha pasado de considerarla un enemigo, a tratarla como un fiel aliado. Por otro lado, en el mundo protestante pocos se atreven a alzar la voz contra su conducta, por el temor a verse aislados en su ministerio o censurados como fanáticos e ignorantes.

Ciertamente, el poder económico y la influencia de las S. B. nunca fueron tan grandes a lo largo de su historia. Su apego, sin embargo, a la Palabra pura – pensemos en el ejemplo de la VP – se ha perdido en buena medida. El resultado final - y resulta bien doloroso reconocerlo – es que, hoy por hoy, las S.B. están contribuyendo decisivamente a la publicación de textos deficientes de la Biblia cuyas notas e introducciones diluyen la teología bíblica e inculcan los principios de la teología liberal. Es triste tener que reconocerlo, pero aún haciendo las pertinentes excepciones relativas a algunos de sus trabajadores, personas de buena fe que aman sinceramente la Palabra de Dios, lo cierto es que las S.B. actualmente están desempeñando una función realmente clave en los planes a cuyo éxito contribuyeron tanto en su día Westcott y Hort. Por ello, ¿quién que conozca las Escrituras podría pensar que en ese afán de ser cada vez más acaudaladas y más poderosas, mejor tratadas y recibidas, las S. B.U. han obtenido un beneficio real?

Hacia la apostasía en siete pasos
“Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonaran maestros conforme a sus propias concupiscencias y apartaran de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” (2 Timoteo 4:3-4)

”Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor a la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia (2 Tesalonicenses 2:7-12)

Si hubiera que resumir en una sola palabra el objetivo que perseguían Westcott y Hort al elaborar su texto del Nuevo Testamento griego, posiblemente no existiría otra más adecuada que apostasía. La elaboración de un texto que sustituyera al Textus Receptus y que sirviera de base a las nuevas traducciones de la Biblia era importante, pero sólo como algo instrumental, como un elemento funcional. El objetivo – y sobre ello fueron bien explícitos como hemos tenido ocasión de ver- era lograr que los cristianos dejaran de aceptar la Biblia como Palabra de Dios con autoridad, inerrante e infalible. Una vez que se consiguiera este objetivo, los demás pasos se producirían por pura lógica.

Primero, las personas irían abandonando la creencia en las doctrinas enseñadas en las Escrituras. Después, pasarían a depender de una autoridad espiritual extrabíblica, la misma que se manifestaba en los círculos ocultistas que tanto complacían a Westcott y a Hort. El resultado final seria una apostasía.

En las siguientes páginas, desearía señalar los siete pasos que, presumiblemente, pueden conducir a esa apostasía. El autor de estas líneas desconoce si los alarmantes signos a los que asistirnos en el día de hoy son un conjunto de señales anunciadoras de la próxima Venida de Cristo, o si estamos contemplando los inicios de la apostasía a que hace referencia 2 Tesalonicenses 2:3.

Tampoco desea especular sobre el tema. Sí cree, sin embargo, que es su deber compartir, humilde pero firmemente con sus hermanos, algunas señales de especial gravedad en la vida de la iglesia, y hace referencia a ellas por varias razones. Una es que, efectivamente, aparecen contempladas en los escritos no sólo de Westcott y Hort, sino también de conocidos ocultistas pasados y presentes. Otra es que, lamentablemente, de manera más o menos extendida, todas, absolutamente todas ellas se están ya produciendo en diversas partes del mundo. Aunque por razones de orden estos pasos aparecen descritos de manera consecutiva, desearía aclarar que su realización, en buena medida al menos, esta siendo simultánea y de una forma sincrónicamente concatenada.

1. El descenso del papel de las Escrituras en la iglesia
No es desconocido el interés que el Diablo tiene en atacar la Palabra de Dios y por ello el primer paso hacia la apostasía esta relacionado obviamente con la disminución del papel de la Biblia dentro de la iglesia. Aunque en los últimos quince años el crecimiento del número de evangélicos en el mundo ha sido espectacular, lo cierto, sin embargo, es que hoy en día el porcentaje de personas que lee con regularidad las Escrituras es considerablemente menor. En los próximos años es muy posible que asistamos a un proceso de una mayor degradación en este terreno.

Progresivamente, en las iglesias el punto de atención estará colocado no en las Escrituras, sino en la emoción, la espectacularidad, el carisma de los dirigentes y los resultados de crecimiento numérico. Lejos de comprobar con la Escritura si todas las supuestas revelaciones vienen de Dios (1 Corintios 12:1-3; I Juan 4:1-3), lejos de contrastar con la Biblia las enseñanzas siguiendo el ejemplo de los judíos de Berea (Hechos 17:11-13), la iglesia está descansando cada vez más en la filosofía hueca del liberalismo teológico o en la espectacularidad vacía de buen número de famosos predicadores cuya enseñanza choca directamente con la Palabra de Dios. Desde el momento en que acepte -en uno o en otro sentido – colocarse más bien bajo la autoridad de hombres que bajo la de la Escritura, desde el momento en que renuncie o pase por alto el examinar toda enseñanza a la luz de la Biblia, la iglesia se ha situado en un camino que sólo puede conducir, más tarde o más temprano, a su aniquilación espiritual.

2. La creación de entidades macroevangélicas
Este proceso de desplazamiento de las Escrituras está transcurriendo en paralelo con el de la creación de federaciones de entidades religiosas evangélicas en distintos países. Lejos de ser grupos unidos por finalidades meramente espirituales, los mismos se edifican – y se seguirán edificando – por razones fundamentalmente de poder humano con la meta de convertirse en los interlocutores de las autoridades políticas de cada nación. Precisamente porque ése es su objetivo, en su seno irán admitiendo a personas cuya teología es liberal y no bíblica, y a grupos que no son evangélicos como los adventistas del séptimo día o las iglesias ortodoxas. Seguirán así el esquema ya existente del Consejo Mundial de iglesias pero, esta vez, en cada país. Como sus proyectos se encontrarán con la oposición de los cristianos más conscientes del peligro, progresivamente tenderán a convertirse en colectivos más fuertes y ambiciosos. Pretenderán aislar a aquellos cristianos que denuncien sus acciones y controlar situaciones como la entrada de misioneros en el país, el registro y legalización de las iglesias o los tratos con la administración estatal. Su objetivo es, en apenas unos años, haberse convertido en entidades que controlen la vida espiritual de las iglesias evangélicas en un país concreto y que imposibiliten la labor de los que no se dobleguen ante ellos. Para cuando lo logren – o incluso antes – el daño que habrán causado será inmenso porque, de manera casi inconsciente, los creyentes se habrán acostumbrado a convivir en el seno del mismo ente que adventistas, ortodoxos o liberales teológicos, y a mirar con malos ojos a los hermanos más fieles a la Palabra.

3. La utilización de un texto bíblico común
En paralelo a las situaciones descritas en 1 y 2 se seguirá realizando una propaganda poderosa a favor del abandono de traducciones tradicionales de la Biblia y de la aceptación mayoritaria de versiones lamentables como la VP. Se buscará la aceptación generalizada de un texto que pueda ser común no sólo a evangélicos y católicos sino también a liberales teológicos, miembros de sectas e incluso a los seguidores del judaísmo, del islam o de la Nueva Era. El texto de la Biblia habrá quedado ya tan diluido y mutilado, sus notas abogarán de manera tan explícita por una interpretación liberal y humanista que no habrá dificultad especial en lograr esta meta.

4. La colaboración con Roma
Para cuando eso suceda la colaboración con Roma estará firmemente asentada. No se tratará de que haya personas que contrasten directamente la enseñanza bíblica con la católica sino de algo muy diferente. Aparte de las versiones de la Biblia conjuntas realizadas por expertos católicos y protestantes, se producirá también la colaboración en proyectos comunes de carácter teológico y exegético. No ser recibido por un obispo o quedar al margen de ciertas celebraciones públicas será interpretado incluso como un motivo de tristeza.

5. La unión organizativa con otras religiones
En paralelo habrá ido avanzando considerablemente la colaboración con otras confesiones religiosas. Los representantes de las federaciones evangélicas – en las que estarán adventistas y ortodoxos entre otros – se reunirán paulatinamente con judíos y musulmanes para tratar asuntos comunes y establecer una estrategia común. Mediante interpretaciones torcidas de la Escritura se afirmará que no es preciso predicar el Evangelio a ninguno de estos colectivos ya que todos creen en un solo Dios único. Progresivamente esta apertura hacia judíos y musulmanes se irá ampliando a otras confesiones religiosas. Por otro lado, las prácticas típicas del ocultismo y de la Nueva Era – que ya están infiltradas en buen número de iglesias - estarán muy generalizadas.

6. La caída de la moralidad cristiana
Al mismo tiempo que tienen lugar los hechos descritos en los apartados anteriores se irá produciendo un alarmante retroceso de la integridad cristiana no sólo entre los miembros del pueblo cristiano sino también entre sus dirigentes. Cada vez resultará más común la practica de relaciones sexuales ilícitas justificándolas con traducciones torcidas de las Escrituras o con argumentos tan poco sólidos como el de señalar que puesto que conservan el gozo después de cometer esos actos los mismos no pueden ser pecado. Entre los dirigentes irá produciéndose un interés cada vez más acusado por el poder, la apariencia y la riqueza olvidando cosas tan esenciales como el servicio, la humildad y el apego a la Palabra. Estas conductas serán muy evidentes y acarrearán descrédito al mensaje del Evangelio pero muchos preferirán guardar silencio por temor a ser objeto de represalias, a perder su lugar en el ministerio o a experimentar perjuicios económicos. Por otra parte, los que se opongan abiertamente a las mismas serán tachados de legalistas y fanáticos. Se les acusará también de causar descrédito al Evangelio por no mantener la boca cerrada a la vista del pecado.

7. La proscripción de los creyentes fieles
Mientras sucede todo lo anterior la situación de los creyentes que deseen ser fieles a Dios y a Su Palabra se irá haciendo progresivamente difícil. Primero, se utilizarán las federaciones de entidades religiosas evangélicas para irlos aislando de tal manera que se desanimen e incluso muchos lleguen a rendirse o bien sometiéndose y callando ante el mal o bien incluso apartándose asqueados de aquellas conductas. Después se recurrirá a sembrar la calumnia contra ellos acusándolos de legalistas, de fanáticos, de ignorantes o de faltos de amor. Cualquier conducta se considerará buena con tal de acabar con un testimonio que evidencia el sendero de apostasía que han ido adoptando diversas iglesias. En la lucha contra los creyentes fieles se llegará incluso a recurrir a la ayuda que puedan prestar las sectas o las autoridades políticas.

Como hemos señalado antes, todos y cada uno de los extremos indicados en las líneas anteriores no son fruto de la imaginación del autor ni de la especulación teológica. De hecho, están produciéndose ya en diversas partes del mundo con una tendencia a la generalización realmente preocupante. La misión del pueblo de Dios no es, sin embargo, la de amedrentarse por estas dificultades. Por el contrario, la tarea urgente del pueblo de Dios es desenmascarar al Diablo y sus obras, y clamar bien alto en contra de situaciones como las apuntadas. En lugar de que cunda el desánimo, los creyentes que deseen ser fieles a Dios por encima de agradar a cualquier hombre y organización deben actuar con más denuedo que nunca fundados en las Escrituras y sometidos al Señorío de Cristo.

Para ellos resultarán imperativas las siguientes consideraciones
1.Deben someterse humildemente a su Señor a sabiendas de que eso puede significar la persecución más directa (2 Timoteo 3:10-17)
2.Deben unirse más que nunca conscientes de que son miles los que no han doblado su rodilla ante Baal y orando para que otros hermanos vean la luz y tomen una actitud igualmente bíblica (1 Reyes 19:18; Apocalipsis 18:4-5)
3.Deben aferrarse a la Palabra de Dios decididos a dar a la misma el papel que le corresponde en la vida de la iglesia como única regla inerrante de doctrina y conducta (2 Timoteo 3:16-17)
4.Deben negarse a transigir con los principios bíblicos puros y sin mácula del Evangelio por más que esto pueda afectar a intereses humanos (Santiago 4:4)
5.Deben oponerse a toda unión organizativa con grupos o personas cuya teología no sea plenamente bíblica o cuya finalidad no sea meramente espiritual (I Corintios 10:19-22)
6.Deben denunciar proféticamente todos y cada uno de los pasos que llevan a la apostasía (II Timoteo 4:1-5)
7.Deben esperar día a día la victoria final de su Señor (II Tesalonicenses 1:3-10).
César Vidal Manzanares.

Consejo de los editores
Recomendamos cualquier versión publicada del 1960 para atrás de la Reina-Valera, las cuales son fiables. La del 1909 es una de las mejores versiones en la lengua castellana, sin ignorar la revisada del 1960.

Concordancia Biblica Gratis

Ev2007 02